BlackRock refuerza la tesis de Bitcoin como cobertura mientras la IA escapa del tech
Patricia López · Mercados Financieros · 2026-09-20
Jay Jacobs, jefe de ETFs de renta variable de BlackRock, argumenta que la volatilidad de Bitcoin cayó de 80 a 35 y que el activo mantiene su rol diversificador. Al mismo tiempo, sitúa las mejores apuestas de IA fuera del sector tecnológico.
Jay Jacobs, jefe de ETFs de renta variable de Estados Unidos en BlackRock, defendió el jueves que Bitcoin conserva su función como <abbr title="Activo que ayuda a reducir el riesgo total de una cartera al tener baja correlación con otros activos tradicionales">diversificador</abbr> de carteras pese a la entrada masiva de capital institucional. El argumento se apoya en un dato estructural: la <abbr title="Medida estadística del grado de variación de los precios de un activo a lo largo del tiempo">volatilidad</abbr> anualizada de Bitcoin se comprimió desde niveles cercanos a 80 hasta un rango de 35-40, según declaró Jacobs en el podcast de Anthony Pompliano el 18 de septiembre.
La caída de volatilidad no es anecdótica. Jacobs atribuye parte del cambio al despliegue del iShares Bitcoin Trust (IBIT), el <abbr title="Fondo cotizado en bolsa que permite a inversores acceder a un activo sin poseerlo directamente">ETF</abbr> spot de Bitcoin de BlackRock, y al mercado de opciones que ha creado alrededor del activo. Desde enero de 2024, IBIT ha atraído aproximadamente $64 mil millones en flujos netos acumulados, liderando por amplio margen la categoría de ETFs de Bitcoin en EE.UU.
Bitcoin cotiza este domingo alrededor de $80,636, con una caída de 0.73% en las últimas 24 horas. El activo suma 4.37% en siete días y 4.39% en 30 días, con una capitalización de mercado que ronda los $1.61 billones. La semana pasada cerró en $81,000 tras liquidar más de medio billón de dólares en posiciones cortas, en una sesión marcada por el fracaso del Clarity Act, la subida de tipos de la Fed y el endurecimiento del BoJ.
El argumento de la cartera 60/40
BlackRock respalda la tesis con análisis histórico. Un estudio interno que abarca diez años indica que una asignación modesta de 1-2% a Bitcoin habría mejorado los rendimientos ajustados por riesgo en una <abbr title="Cartera tradicional compuesta por 60% de acciones y 40% de bonos, estándar en asesoría patrimonial">cartera 60/40</abbr> tradicional. El activo puede exhibir lo que BlackRock llama una «doble personalidad»: en ocasiones cotiza junto a <abbr title="Activos con mayor potencial de ganancia pero también mayor riesgo de pérdida, como acciones o criptomonedas">activos de riesgo</abbr> durante episodios de desapalancamiento del mercado, mientras que en otras funciona como cobertura potencial frente a disrupción geopolítica.
La distinción es relevante. BlackRock considera que los períodos de correlación elevada con acciones han sido episódicos, no estructurales. Si la volatilidad sigue comprimida y la base de tenedores institucionales se amplía, el comportamiento diversificador podría mantenerse incluso cuando el precio suba. La pregunta es si el mercado de opciones y la liquidez institucional eliminan o preservan esa característica.

IA se desplaza hacia infraestructura física
Jacobs también señaló que las oportunidades en inteligencia artificial se encuentran cada vez más fuera de los sectores tecnológicos tradicionales. Los beneficiarios actuales del despliegue físico de IA incluyen materiales, utilidades e infraestructura digital, no solo fabricantes de chips. El argumento desafía la concentración del S&P 500 en los siete valores tecnológicos dominantes y plantea una rotación sectorial que ya tiene datos que la respaldan.
- $538 mil millones en inversiones greenfield transfronterizas anunciadas en el primer semestre de 2026, con infraestructura de IA como impulsor principal.
- 88% de la financiación de capital de riesgo a principios de 2026 fue capturada por proyectos de IA.
- $139 mil millones atrajeron las comunicaciones como principal sector para inversión directa extranjera global en H1 2026.
- 94% de esa inversión en comunicaciones fue destinada a data centers.
La frontera de inversión en IA ha pasado del GPU para priorizar energía, empaque, gobernanza agentic y el mundo físico. Quien replica el S&P 500 está expuesto a los siete valores tech dominantes, pero la cadena de valor de IA ahora abarca empresas de energía, desarrolladores de data centers y fabricantes de componentes fuera del sector tecnológico tradicional. BlackRock construyó un marco de cadena de valor que trata la IA como factor macro equiparable a crecimiento del PIB y tipos de interés.

Implicaciones para carteras
La tesis de BlackRock sobre Bitcoin y sobre IA comparte un patrón: la adopción masiva no elimina el rol estructural de un activo, lo redefine. Bitcoin pasó de ser un activo especulativo de alta volatilidad a un diversificador con volatilidad comprimida y liquidez institucional. La IA pasó de ser una apuesta concentrada en fabricantes de chips a un factor macro que arrastra inversión hacia sectores de infraestructura física.
Para quien construye cartera, el mensaje es doble. Primero: una asignación modesta a Bitcoin (1-2%) mantiene su fundamento como diversificador incluso cuando el activo cotiza en $80,000 y no en $20,000. Segundo: la rotación sectorial en IA no es una apuesta contra tecnología, sino una expansión de la cadena de valor hacia utilidades, materiales y real estate digital. BlackRock desplegó productos específicos como BAI (ETF activo de IA), POWR (infraestructura de energía) e IDGT (real estate digital) para capturar esa rotación.
Los flujos de IBIT siguen liderando la categoría de ETFs de Bitcoin spot en EE.UU. pese a que los fondos colectivos perdieron alrededor de $463 millones entre el 8 y 11 de septiembre. Esa cifra representa aproximadamente 0.03% de los activos bajo administración de IBIT, que superan los $60.6 mil millones. La base de holders institucionales se amplía, la volatilidad se comprime y el argumento de diversificación aguanta. Cuando todo es tech, Bitcoin diversifica. Cuando todo es poder y acero, también.