Treasuries sufren su peor década en un siglo pero BofA ve entrada generacional
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-18
Los bonos largos retornaron -2% anualizado en 10 años, el registro más bajo desde 1803. Bank of America dice que es momento de comprar; el mercado responde con yields al 5%.
Los Treasuries de largo plazo (15+ años) acaban de registrar su peor rendimiento de 10 años en más de un siglo. El retorno anualizado se hundió a -2% en la década que cierra en agosto de 2026, el nivel más bajo desde 1803 según datos de Bank of America Securities. Michael Hartnett, estratega jefe de inversión de la firma, lo presenta como un punto de entrada generacional. El mercado, por ahora, no compra el argumento: el Treasury a 10 años cerró este viernes en 4,998%, rozando el 5%, mientras el <abbr title="ETF que replica bonos del Tesoro con vencimientos superiores a 20 años">TLT</abbr> cayó -0,65% a $81,25.
La peor década desde la compra de Luisiana
Hartnett sitúa el desplome en contexto histórico. Los retornos rolling de una década para deuda de 15+ años no habían caído tanto desde que Thomas Jefferson compró Luisiana a Francia. El <abbr title="iShares 20+ Year Treasury Bond ETF, replica bonos del Tesoro a muy largo plazo">TLT</abbr> acumula -3,36% en lo que va de 2026 y cae más del 26% desde su pico de 2020. El ZROZ, que replica bonos cupón cero a 25+ años, pierde -7,92% en el año con un yield de 5,53%.
La tesis de BofA descansa en un patrón: cuando una clase de activo toca rendimientos tan deprimidos en horizontes largos, el mal desempeño, la ansiedad fiscal y los miedos inflacionarios ya están descontados. Hartnett cita tres precedentes de reversión tras pérdidas de década: acciones en 1939, 1974 y 2009; commodities en 1933 y 2018. En cada caso, el fondo marcó el arranque de ciclos alcistas de años.

La paradoja: yields siguen subiendo
El problema táctico es que el argumento de valor no detiene el alza de yields. Este viernes el bono a 10 años subió +1,03% en la sesión, empujando el rendimiento casi al 5%. El jueves había cerrado en 4,94%; el Treasury a 30 años cotiza en 5,34%. Como ya publicamos, la persistencia de yields altos refleja presión fiscal más que ciclo económico: la deuda nacional se acerca a $40 billones y el gasto en intereses alcanzó $1,4 billones en el último año, una cifra que rivaliza con el presupuesto de defensa.
Hartnett reconoce que los yields pueden seguir subiendo antes de alcanzar un techo definitivo. Su punto es estratégico, no de timing intraday: si compras hoy a 5% y en tres meses el rendimiento sube a 5,5%, habrás marcado pérdida en el <abbr title="Valor liquidativo del ETF o del bono">NAV</abbr>; pero si mantienes a vencimiento o el ciclo gira en dos años, ese 5% fijo empieza a verse atractivo frente a acciones que devolvieron 15% anuales durante una década en la que la inflación promedio fue más baja.
- Retorno rolling 10 años (hasta agosto 2026): Treasuries 15+ años -2% anualizado, acciones +15%, commodities +11%.
- TLT (viernes 18 sep): $81,25 (-0,65%), yield 5,34%, YTD -3,36%.
- Treasury 10 años: 4,998% (viernes), desde 4,94% el jueves.
- Inflows recientes: Treasuries atrajeron $6,2 mil millones en 10 semanas consecutivas; high-yield bonds retomaron con $1,5 mil millones.
¿Valor fundamental o trampa de rendimiento?
La llamada de BofA divide al mercado. Por un lado, un rendimiento de 5%+ en el extremo largo no se veía desde hace 25 años; para quien busca ingreso fijo sin asumir riesgo corporativo, la ecuación mejora cada día que pasa. Por otro, la liquidez en la curva larga sigue siendo deficiente —el Tesoro recibió un cover ratio de apenas 2x en su última operación de buyback expandida— y la deuda federal sigue creciendo a $1,8 billones en los primeros 10 meses del año fiscal 2026.
Robin Brooks, economista senior de Brookings, advirtió hace días que los yields no reflejan el ciclo sino la trayectoria fiscal: el mercado descuenta una deuda de $40 billones, no una recesión inminente. Si tiene razón, el «punto de entrada generacional» puede alargarse meses o trimestres más antes de consolidarse.

Implicación para quien opera
La tesis de Hartnett no es una señal de compra para esta semana; es un argumento de asignación de largo plazo. Si operas <abbr title="ETF que replica bonos del Tesoro con vencimientos superiores a 20 años">TLT</abbr> o ZROZ en horizontes de meses, el riesgo de duración sigue vivo: cada 10 puntos básicos de alza en yields golpea el NAV entre 1,5% y 2% según el vencimiento promedio del fondo. Pero si construyes una posición escalonada para retener dos o tres años, ese 5,34% de yield empieza a competir con dividendos de índices y ofrece descorrelación con acciones que cotizan en múltiplos cercanos a máximos históricos.
El S&P 500 cerró hoy en 7.650 puntos (+0,17%), extendiendo el rally post-Fed que arrancó el jueves con un rebote del Nasdaq. La divergencia entre renta variable en máximos y renta fija en mínimos de década no es sostenible para siempre; cuál de las dos converge hacia la otra depende de si la Fed logra anclar la inflación sin romper el crecimiento. Mientras tanto, BofA apuesta a que los bonos largos ya descuentan lo peor. Los próximos trimestres dirán si el timing fue correcto o si el fondo generacional aún estaba más abajo.