$300.000 millones en garantías de IA que Big Tech mantiene fuera del balance

María González · Mercados Financieros · 2026-09-20

Financial Times reveló este domingo que Alphabet, Meta, Nvidia y Broadcom respaldan infraestructura sin registrar la mayoría del riesgo. El mercado ya cobra diferencia: Meta pagó 65 puntos base más en su segunda ronda.

Las grandes tecnológicas han emitido garantías por $300.000 millones para financiar centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial durante el último año, según reveló el Financial Times este domingo. La mayor parte de esa exposición no aparece registrada como deuda en sus balances. El mecanismo: una <abbr title="Promesa de cubrir la diferencia si un activo se vende por menos del valor acordado">garantía de valor residual</abbr> que permite desplegar infraestructura masiva sin que el garante deba pedir prestado el costo completo del proyecto.

El dato más llamativo lo aporta Alphabet. Sus garantías en centros de datos saltaron de $16.900 millones a $43.800 millones en seis meses, un aumento de casi 160%. De esos $43.800 millones, menos del 2% está reflejado como pasivo real en el balance. Meta mantiene $28.000 millones de garantía residual en su proyecto Hyperion en Luisiana, respaldando aproximadamente $27.000 millones en deuda del proyecto. Nvidia acumula $105.000 millones en garantías conectadas al desarrollo de centros de datos de SoftBank para OpenAI. Broadcom lleva unos $29.000 millones de exposición en financiamiento de chips para Anthropic.

Cómo funciona la estructura

Cuando inversores institucionales financian un centro de datos de IA, la empresa tecnológica promete cubrir la diferencia si la instalación o los chips se venden finalmente por menos del valor acordado. La deuda pertenece a una entidad de propósito especial (<abbr title="Special Purpose Vehicle: entidad creada para aislar riesgo financiero de un proyecto específico">SPV</abbr>), no al garante, así que la exposición no aparece inicialmente como deuda convencional. Esto es capital-eficiente: las tecnológicas usan su fortaleza de balance para respaldar infraestructura financiada por terceros sin tener que endeudarse por el monto total.

$300.000 millones en garantías de IA que Big Tech mantiene fuera del balance

Quién respalda qué

El mercado ya cobra la diferencia

El coste de estas estructuras ha subido. Meta pagó un diferencial (<abbr title="Diferencia entre el rendimiento de un bono corporativo y el bono del Tesoro de referencia">spread</abbr>) de 225 puntos básicos sobre bonos del Tesoro en su primera garantía de valor residual hace nueve meses. Cuando volvió al mercado para un segundo proyecto similar, el mercado cobró aproximadamente 65 puntos base adicionales, rozando territorio de grado especulativo, según análisis de Atrani Capital publicado en agosto. Los inversores en renta fija distinguen: proyectos respaldados por Meta u Oracle reciben penalización frente a los de empresas con perfiles de riesgo más conservadores.

En cuanto a las cotizaciones, Broadcom cerró el viernes 18 de septiembre en $357,61, con una subida del 2,97% en la sesión, aunque acumula una caída del 25,7% desde su máximo de $481,57. Meta cerró ese mismo día en $665,75, bajando un 2,43%, y se encuentra un 15,5% por debajo de su máximo anual de $788,15. Nvidia cotizó en $222,27, subiendo un 1,34%, a solo un 5,6% de su máximo histórico de $235,47.

$300.000 millones en garantías de IA que Big Tech mantiene fuera del balance

Este movimiento no es aislado. Como ya publicamos en agosto, el Wall Street Journal descubrió que nueve gigantes tecnológicos acumulan aproximadamente $3 billones en compromisos ligados a IA fuera de sus balances oficiales. Esa cifra incluye $1,2 billones en arrendamientos de instalaciones aún no operativas y $1,9 billones en compromisos de compra de chips, equipos y servicios. Las garantías de valor residual que reveló el Financial Times este domingo forman parte de ese total, pero se centran específicamente en el respaldo financiero directo que estas empresas otorgan a proyectos de terceros.

Los reguladores estadounidenses dieron luz verde al esquema. En agosto de 2026, el personal de la SEC acordó que la titularización de centros de datos cae fuera de las reglas de retención de riesgo establecidas por Dodd-Frank. Esa decisión facilita que los proyectos se empaqueten y vendan a inversores institucionales sin que las tecnológicas deban retener una parte mínima del riesgo en su balance. Mientras tanto, Basel III endurece requisitos de capital bancario, lo que empuja más operaciones hacia crédito privado y estructuras como estas garantías residuales.

La aritmética es directa: $300.000 millones en garantías representan el 50% de los $600.000 millones en capex que estas mismas empresas reportaron oficialmente en los últimos doce meses. Si la infraestructura pierde valor por caída en demanda de capacidad de cómputo o por obsolescencia acelerada de chips, las garantías activadas convertirán exposición oculta en deuda efectiva. Alphabet solo reportó $811.000 millones en obligaciones contractuales en su último filing, subiendo desde $332.000 millones tres meses antes. Ese salto no es solo compra de servidores: es el reflejo de compromisos que, según su estructura legal, aún no califican como pasivo pero ya obligan.