¿Cuánto dura la pausa del BoE con tres halcones en el comité?
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-09-17
El Banco de Inglaterra mantiene tipos en 3,75% mientras Fed y BCE suben. La votación 6-3 revela fractura interna y la inflación del 3,1% apunta a tensión en próximas reuniones.
El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa de interés en 3,75% este jueves en una votación de 6-3, desafiando la tendencia de endurecimiento que marcaron la Reserva Federal y el Banco Central Europeo en los últimos días. Tres miembros del Comité de Política Monetaria votaron por subir 25 puntos básicos a 4,0%, exponiendo la división interna mientras la inflación británica tocó 3,1% en agosto, su nivel más alto en cinco meses.
El <abbr title="Par de divisas que mide cuántos euros se necesitan para comprar una libra esterlina">EUR/GBP</abbr> operaba en 0,8571 pasado el mediodía (hora de Londres), moviéndose desde 0,8566 en la apertura europea. La libra cede terreno frente al euro en un contexto donde el diferencial de tasas deja de favorecer tanto a Londres: el tipo de depósito del BCE está en 2,5% tras la subida de septiembre, mientras que la brecha con el BoE se mantiene en 125 puntos básicos, pero con trayectorias que ahora divergen.
Pill, Greene y Mann rompen filas
Huw Pill, Megan Greene y Catherine Mann votaron por subir, reflejando preocupación de que los precios de energía más altos —impulsados por el conflicto prolongado en Oriente Medio— puedan traducirse en inflación más persistente. El comunicado oficial del BoE proyecta que el <abbr title="Índice de Precios al Consumidor, medida estándar de inflación">IPC</abbr> superará algo más de 4% a principios del próximo año, empujado mecánicamente por energía y alimentos.
La votación de hoy contrasta con el mensaje que el gobernador Andrew Bailey dio hace nueve días. Hablando con diputados el 8 de septiembre, Bailey rechazó la idea de que una subida de tipos fuera inevitable, asegurando que el BoE no tiene «plan secreto» para mover tasas. La fractura del comité —tres de nueve miembros listos para apretar— pone en duda esa narrativa de calma.

Divergencia con Fed y BCE
La decisión del BoE llega justo después de dos movimientos en sentido contrario. El miércoles 16 de septiembre, el Comité de Política Monetaria de la Fed votó 12-0 para subir su tasa clave 25 puntos básicos, llevándola al rango 3,75%-4%; la primera alza desde 2023 y una señal clara de que Washington no da por terminada la batalla contra la inflación. El BCE, por su parte, subió su tipo de refinanciación principal a 2,65% el 10 de septiembre, su segundo movimiento desde que comenzó la escalada de tensión en Irán.
Esa sincronización —dos de los tres grandes bancos centrales endureciendo en la misma semana— deja al BoE en posición incómoda. Para un trader que maneja posiciones en divisas europeas, el cambio de trayectorias importa más que los niveles absolutos: si el carry trade favorecía a la libra por el diferencial de tasas, ese respaldo se debilita cuando Fráncfort sube y Londres pausa.
- BoE: mantiene en 3,75%, votación 6-3 (17 de septiembre)
- Fed: sube 25pb a 3,75%-4%, votación 12-0 (16 de septiembre)
- BCE: sube 25pb, tipo de depósito a 2,5% (10 de septiembre)
El EUR/USD cotizaba en 1,1484 esta mañana (+0,13% en el día), reflejando un dólar que mantiene respaldo tras la subida de Warsh. Mientras tanto, la libra pierde terreno en ambos frentes: frente al euro por la divergencia de política y frente al dólar por la misma razón. La decisión de la Fed del miércoles ya había movido el tablero; la del BoE de hoy confirma que Londres no se suma al endurecimiento coordinado.

La próxima lectura de inflación del Reino Unido —prevista para mediados de octubre— será el catalizador que defina si la mayoría de seis se mantiene o si más miembros del comité se pasan al bando de Pill, Greene y Mann. Si el IPC confirma la trayectoria hacia el 4% que proyecta el BoE, la presión sobre Bailey crecerá. Una votación 5-4 en noviembre cambiaría la narrativa; una 4-5 la rompería por completo.
Para quien opera el EUR/GBP, el diferencial de tasas dejó de ser argumento unidireccional. Con el BCE endureciendo y el BoE en pausa —pese a inflación más alta que la de la eurozona—, el par tiene espacio para moverse hacia 0,86 si la próxima lectura británica confirma presión en precios sin respuesta del comité. La votación de hoy no cierra el debate; lo abre.