¿Por qué el mercado cayó si la inflación bajó a mínimos de 2021?

María González · Mercados Financieros · 2026-09-12

El S&P perdió 0,58% el jueves pese a que el IPC anual cayó a 2,4%. El problema: el dato mensual salió 0,3% y la probabilidad de subida de la Fed saltó del 70% al 90%.

El S&P 500 cerró el jueves 10 de septiembre con una caída del 0,58% hasta los 7.591,70 puntos, en su cuarta sesión consecutiva en rojo. El Dow Jones perdió 0,60% y el Nasdaq se dejó 0,65%. La paradoja: la <abbr title="Índice de Precios al Consumidor, mide la inflación">inflación</abbr> anual núcleo cayó a 2,4%, el nivel más bajo desde 2021, pero el mercado no lo celebró. El dato mensual salió en 0,3% cuando el consenso esperaba 0,2%, y eso bastó para que la probabilidad de una subida de tipos de la Fed la próxima semana saltara del 70% al 90%.

El dato que cambió el guion en una sesión

El <abbr title="Consumer Price Index, índice de inflación de Estados Unidos">CPI</abbr> publicado el jueves mostró dos caras. La inflación titular subió 0,4% en el mes, dejando la tasa anual en 3,4%, exactamente lo previsto. Pero la lectura núcleo —la que excluye alimentos y energía— subió una décima más de lo esperado en términos mensuales. Suficiente para que los <abbr title="Contratos de futuros sobre fondos federales que descuentan probabilidades de decisiones de tipos">futuros de fondos federales</abbr> reajustaran las expectativas de política monetaria en tiempo real.

El contraste entre la desaceleración anual y la sorpresa mensual dejó al mercado sin narrativa clara. Un trader que mire solo el gráfico de inflación anual ve mejora; uno que opere derivados de tipos ve aceleración. La Fed, históricamente, mira ambos pero pondera más la tendencia mensual reciente cuando el telón de fondo incluye presión de costos externos. Y el jueves ese telón era imposible de ignorar: el WTI disparó 6,7% hasta $102,48 por barril y el Brent cerró en $107,63, ambos en máximos desde mayo.

¿Por qué el mercado cayó si la inflación bajó a mínimos de 2021?

Yields globales en niveles no vistos desde la crisis financiera

La reacción en renta fija siguió el patrón iniciado días atrás: venta de bonos, subida de rendimientos. El <abbr title="Bono del Tesoro estadounidense a 10 años">T-note</abbr> a 10 años cerró en 4,97%, su nivel más alto en 2,75 años. Desde que comenzó el conflicto con Irán en marzo, ese <abbr title="Rendimiento o rentabilidad de un bono">yield</abbr> ha subido casi un punto porcentual completo —el equivalente a una campaña entera de endurecimiento monetario en condiciones normales, pero comprimida en seis meses por el choque geopolítico.

El mensaje es claro: los inversores están descontando tipos más altos durante más tiempo, no solo en Estados Unidos. La sincronización de este movimiento en tres mercados de deuda soberana distintos —con diferentes bancos centrales, diferentes mandatos, diferentes calendarios de reuniones— sugiere que el repricing no viene de expectativas de política doméstica sino de un shock externo común. Petróleo caro, inflación importada, margen de maniobra reducido para los bancos centrales.

El escenario que nadie quiere poner en precio

Según reportes del jueves, principales asesores de la Casa Blanca discutieron con el presidente Donald Trump la posibilidad de que el conflicto con Irán se prolongue más allá de enero de 2029, cuando termine su actual mandato. Eso contradice las declaraciones públicas de Trump del miércoles, en las que afirmó que la guerra terminaría inmediatamente después de las elecciones de mitad de período. Daan Struyven, responsable de investigación de petróleo en Goldman Sachs, advirtió que ve más probable una intensificación de ataques a buques en el estrecho de Hormuz y el Mar Rojo como factor clave de precios más altos.

¿Por qué el mercado cayó si la inflación bajó a mínimos de 2021?

Esa es la pregunta que el S&P no puede responder todavía: ¿qué múltiplo de beneficios tiene sentido si los márgenes operativos de la economía real van a comprimirse durante 24 meses más? El jueves, el mercado decidió no intentar responderla y simplemente vendió. Cuatro sesiones en rojo, mínimos de cinco semanas, y el <abbr title="Índice de volatilidad de CBOE, mide el miedo del mercado">VIX</abbr> todavía no explota —señal de que la caída es ordenada, no pánico, pero tampoco convicción de compra.

Qué cambia si la Fed sube la semana que viene

Con probabilidad del 90%, el mercado ya descuenta 25 puntos básicos adicionales en la reunión del 17 de septiembre. La pregunta operativa no es «si» sino «qué dice Powell después». Si el comunicado incluye lenguaje sobre «monitoreo activo de presiones de costos externos» o «disposición a actuar si la inflación importada persiste», ese es el pivot que cambia las valoraciones de tech y growth. Esos sectores —que no aparecen en el research del jueves pero que históricamente lideran las caídas cuando suben tipos— tienen flujos de caja descontados a décadas; cada alza de 25 pb recorta el valor presente.

Por ahora, el dato es este: el S&P perdió 44 puntos el jueves porque el CPI mensual salió una décima más alto de lo esperado. Esa sensibilidad —casi 8 puntos de índice por cada 0,01% de sorpresa en inflación— es el doble de lo que se veía en 2024. El mercado está nervioso. Y con razón: el yield a 10 años ya subió lo que normalmente sube en un ciclo completo de endurecimiento, pero la Fed ni siquiera ha comenzado formalmente este ciclo. Si el petróleo sigue en $107 y la inflación mensual no baja en octubre, el 90% de probabilidad de septiembre se convierte en certeza para noviembre y diciembre.