Sequans vende todo su Bitcoin y cierra su estrategia de tesorería
Patricia López · Mercados Financieros · 2026-09-24
La empresa francesa de semiconductores vendió hoy todo su Bitcoin tras 14 meses de apuesta fallida. Llegó a acumular 3.234 BTC con deuda de $384 millones; terminó volviendo al negocio core.
Sequans Communications (NYSE: SQNS) vendió este jueves los últimos 314 BTC que mantenía en balance al 30 de junio, cerrando por completo la estrategia de tesorería en Bitcoin que lanzó en julio de 2025. La empresa francesa de semiconductores para IoT terminó así un experimento de 14 meses que la llevó a acumular más de 3.200 monedas con financiamiento de $384 millones en <abbr title="Inversión privada en empresa pública mediante colocación de acciones">PIPE</abbr> y <abbr title="Deuda que puede convertirse en acciones bajo ciertas condiciones">debentures convertibles</abbr>, para luego liquidar todo y volver a su negocio principal.
Bitcoin cotiza hoy en $84.308, casi $32.000 por debajo del precio promedio de compra de Sequans ($116.643 por moneda). En su peor momento, en mayo de 2026, la firma registró una pérdida no realizada de $67,4 millones cuando Bitcoin cayó a $73.000. Pese a ello, la compañía reportó una ganancia neta de $5,3 millones en las ventas más recientes, comparado con una pérdida de $11,7 millones en el primer trimestre del año.
De acumular a liquidar en menos de un año
Sequans arrancó con una compra inicial de 370 BTC en julio de 2025, declarando entonces la ambición de superar las 3.000 monedas. El CEO Georges Karam llamó a Bitcoin «un activo de primer nivel e inversión de largo plazo atractiva». Menos de seis meses después, en noviembre, la firma vendió 970 BTC para redimir la mitad de su deuda convertible. En mayo de 2026 admitió que «ya no perseguía» la estrategia y monetizaría el Bitcoin restante gradualmente.

La última oleada de ventas ocurrió en el segundo trimestre: Sequans descargó 344 BTC entre abril y junio, dejándole las 314 monedas que liquidó hoy. Para entonces, la prioridad ya era clara: usar los ingresos de Bitcoin para cancelar toda la deuda contraída en julio de 2025. Sequans completó esa redención antes del 28 de mayo de 2026, cerrando el círculo de un financiamiento que, en la práctica, resultó más caro de lo previsto.
El lado opuesto de Strategy
Mientras Sequans salía, Strategy compró 950 BTC entre el 14 y 20 de septiembre, su primera adquisición tras el paréntesis de agosto. La firma de Michael Saylor acumula ahora 846.000 BTC y recuperó terreno tras el verano brutal: pasó de pérdidas no realizadas cercanas a $10.000 millones a ganancias de $8.100 millones en su cartera. La diferencia de enfoque es transparente: Strategy nunca dejó de ver Bitcoin como eje central; Sequans lo usó como cobertura financiera y lo abandonó cuando el costo superó el beneficio.
Karam reafirmó hoy la nueva prioridad: «Ejecutar nuestro creciente portafolio de productos 4G y transceptores RF, acelerar nuestro camino a rentabilidad, y avanzar nuestro roadmap 5G». Los números del segundo trimestre le dan razón: los ingresos de producto de Sequans crecieron más de 80% interanual y su cartera de pedidos a seis meses se triplicó en el mismo periodo. El negocio core funcionó; la apuesta en Bitcoin, no.
Tendencia más amplia en tesorerias corporativas
- Matthew Sigel, jefe de investigación de activos digitales de VanEck, identificó al menos nueve empresas que liquidaron completamente o abandonaron sus estrategias de tesorería de Bitcoin y cripto en 2026.
- Otras firmas redujeron tenencias pero no salieron del todo: MARA, Riot Platforms y Strategy vendieron parte de su Bitcoin para gestionar deuda o liquidez operativa.
- Sequans se suma a Satsuma, Smarter Web Company, Nakamoto y Empery Digital entre las que usaron ventas de Bitcoin para redimir deuda convertible en 2026.
El patrón es claro: las empresas que financiaron acumulación de Bitcoin con deuda se vieron obligadas a elegir entre dilución accionaria futura o liquidar en un mercado bajista. Sequans eligió liquidar. La «flexibilidad» de los convertibles terminó siendo una obligación ejecutiva forzada cuando el precio de Bitcoin no cooperó con el plan original.
Con la salida de Sequans, el mapa de tesorerias corporativas en Bitcoin se divide en dos grupos: los que acumulan sin deuda (o con flujo de caja positivo suficiente) y los que entraron apalancados y están saliendo. La diferencia entre ambos no es filosófica; es financiera. Sequans apostó $384 millones prestados a que Bitcoin subiría rápido. Bitcoin cayó, la deuda venció, y el experimento terminó.