El dólar cae pese a que los bonos rinden casi al 5%
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-22
El Treasury a 10 años cotiza cerca del 5%, pero el dólar se debilita. La explicación: yields que suben por riesgo fiscal, no por fortaleza económica.
El bono del Tesoro a 10 años cerró el lunes en 4,96%, tras tocar el 5% el viernes pasado por primera vez desde 2007. Hoy martes cotiza en 4,959%, todavía cerca de ese umbral psicológico. La lógica dice que <abbr title="Rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU.">yields</abbr> más altos deberían atraer capital hacia activos en dólares y fortalecer la moneda. Pero el dólar no está subiendo; más bien, se ha debilitado en las últimas semanas. El EUR/USD cotiza hoy en 1,1446, sostenido pese a la divergencia de tipos entre la Fed y el BCE.
La respuesta está en por qué suben los yields. Cuando el mercado interpreta rendimientos altos como reflejo de credibilidad monetaria o crecimiento robusto, el dólar sube. Pero cuando los lee como compensación por riesgo fiscal creciente e inflación persistente, el efecto es el opuesto. Septiembre de 2026 cae en el segundo escenario.
Yields impulsados por déficit, no por fortaleza
El déficit fiscal de Estados Unidos alcanzó 5,8% del PIB en 2026, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO). La proyección para 2036 es peor: 6,7% del PIB, muy por encima del promedio histórico del 3,8%. En los primeros once meses del año fiscal, el déficit acumulado fue de $2,0 billones. Para financiarlo, el Tesoro emite bonos a un ritmo acelerado; la deuda nacional superó los $40,09 billones el 17 de septiembre, frente a $37,64 billones al cierre de 2025.

La correlación entre el dólar y los bonos a 30 años —que cerró el lunes en 5,29%— se ha debilitado. En cambio, la relación con el Treasury a 2 años se mantiene estable. Los traders interpretan los tipos a corto plazo como señal de rigor de la Fed; los largos, como una prima por incertidumbre estructural. Como ya publicamos, esta paradoja lleva semanas manifestándose: yields altos que no fortalecen la moneda porque suben por razones equivocadas.
Inflación persistente y la respuesta de la Fed
La inflación anual se situó en 3,4% en los doce meses hasta agosto, según datos del Departamento de Trabajo publicados el 11 de septiembre. El <abbr title="Índice de Precios al Consumidor subyacente, que excluye alimentos y energía">core CPI</abbr> marcó 2,5%, ambas cifras por encima del objetivo del 2% de la Fed. La semana pasada, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, reiteró el compromiso del banco central de contener la inflación. El presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari, dijo el domingo que las presiones de precios se han expandido más allá del shock petrolero vinculado a la guerra con Irán.
- Fed funds rate: los traders esperan otra subida de 25 puntos básicos antes de fin de año.
- Goolsbee (Fed de Chicago): abierto a que la inflación decline hacia el objetivo, pero advirtió que los tipos podrían necesitar subir si eso no ocurre.
- HSBC: elevó su pronóstico de rendimiento del 10-year para fin de 2026 a 4,65%, citando un piso estructural más alto.
La Fed sube para anclar expectativas de inflación. Pero el mercado de bonos sube más porque descuenta déficits que no se corrigen y una curva de oferta de Treasuries que supera la demanda estructural. Matt Maley, de Miller Tabak + Co, advirtió que si el yield del 10-year se mantiene por encima de 4,8%, podría crear «problemas significativos» para otras clases de activos.
El test del 5% y lo que viene

El viernes 18 de septiembre el rendimiento alcanzó 5,0% intraday, recuperándose de una caída de 8 puntos básicos el jueves. Ese umbral no se veía desde el 19 de julio de 2007, máximo de 19 años. Cerró esa sesión ligeramente por debajo, pero el lunes volvió a acercarse al marcar 4,96%. Hoy opera en 4,959%, sin alejarse de la zona de riesgo.
El problema táctico es que la correlación rota resta argumentos alcistas al dólar incluso cuando la Fed sigue un sesgo restrictivo. El euro rebotó de 1,1460 a 1,1494 tras la reunión de la Fed de mediados de mes, y hoy cotiza en 1,1446, apenas dos figuras por debajo de ese pico. Normalmente, una Fed más <abbr title="Postura de política monetaria enfocada en combatir la inflación mediante subidas de tipos">hawkish</abbr> que el BCE debería ensanchar esa brecha a favor del dólar. No está ocurriendo.
La próxima reunión de la Fed está programada para el 27 y 28 de octubre. Para entonces, el mercado sabrá si el yield del 10-year consolida por encima del 5% o si la narrativa fiscal pierde fuerza ante datos de inflación más benignos. Por ahora, la respuesta está en los flujos: si el capital entra en Treasuries buscando refugio o huye exigiendo compensación por riesgo. El precio del dólar —que debería subir y no lo hace— ya dio su veredicto.