¿La inflación en servicios obliga a más subidas antes de fin de año?
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-20
Kashkari advierte este domingo que las presiones van mucho más allá del petróleo. El consenso unánime del miércoles marca un cambio de narrativa en la Fed.
Neel Kashkari, presidente de la Reserva Federal de Mineápolis, advirtió este domingo que la inflación estadounidense ya no responde solo al choque petrolero. «La inflación que los estadounidenses sienten cada día va mucho más allá de los precios del petróleo. Está en todos los aspectos de la economía», declaró en Fox News. El mensaje llega cuatro días después de que la Fed subiera tipos al 3,75%-4,00% por unanimidad, en la primera alza desde 2023.
El giro de Kashkari no es retórico. En julio fue uno de tres disidentes que exigieron subir tipos mientras la mayoría mantenía. Dos meses después, el voto del miércoles 16 de septiembre fue 12-0. La fragmentación se convirtió en consenso. Y el argumento de fondo cambió: la Fed ya no trata la inflación como un problema externo.
El petróleo bajó $10 pero la inflación sigue al 3,4%
A principios de septiembre el Brent rozaba los $109 tras nuevos ataques a infraestructura energética en el marco de la guerra de Irán. Al cierre del viernes 18 de septiembre es de $130,80, casi seis dólares por debajo del máximo reciente. Pero la <abbr title="Índice de Precios al Consumidor, mide la inflación">inflación anual</abbr> de agosto se mantuvo en 3,4% según el Departamento de Trabajo, sin cambios respecto a julio. El <abbr title="Núcleo de inflación excluyendo alimentos y energía">core CPI</abbr> (sin alimentos ni energía) subió +0,3% mensual y acumula +2,4% anual, cuatro décimas por encima del objetivo del 2%.

La diferencia importa. Los bancos centrales suelen ignorar shocks de oferta temporales (guerra, clima) porque no pueden controlarlos con tipos de interés. Pero si las presiones se trasladan a servicios, vivienda y salarios, la historia cambia. Kashkari insistió en que la inflación «está en el sector de servicios, por ejemplo, ampliamente». Esa es la señal de que el problema dejó de ser coyuntural.
De disidencia a unanimidad en ocho semanas
En la reunión de julio, Kashkari y otros dos presidentes regionales votaron a favor de subir 25 puntos básicos mientras la mayoría mantenía los tipos sin cambios. Fue la primera triple disidencia en una década. Kashkari salió a defender públicamente su postura en agosto, argumentando que la política monetaria no era restrictiva y que esperar demasiado obligaría a endurecer de forma agresiva más adelante.
- 29 de julio: tres disidentes (Kashkari incluido) votan por subir; mayoría mantiene tipos.
- 11 de septiembre: CPI de agosto confirma inflación al 3,4%, sin cambios respecto a julio.
- 16 de septiembre: la Fed sube tipos 25 puntos base con voto unánime 12-0.
- 20 de septiembre: Kashkari refuerza el mensaje: la inflación ya no es solo petróleo.
El voto unánime del miércoles marca que el resto del comité ya comparte la lectura de Kashkari. El dot plot de septiembre proyecta que los tipos cerrarán 2026 entre 4,1% y 4,4%, una revisión al alza desde la estimación de junio de 3,6%-4,1%. Eso implica al menos una subida adicional de 25 puntos base antes de diciembre.

Los bonos ya descuentan el giro restrictivo
Los mercados ajustan. El bono estadounidense a 10 años opera hoy en 4,998%, subiendo más de un punto porcentual en la sesión. El ETF de bonos agregados BND cerró el viernes en 71,2 dólares (-0,38%), cerca de su mínimo de 52 semanas en 71,03. El TLT, que replica bonos largos del Tesoro, cayó a 81,25 (-0,65%).
La aritmética es clara: si la Fed sube otra vez en diciembre, los <abbr title="Rendimientos de bonos del Tesoro">yields</abbr> seguirán presionando al alza y los precios de los bonos a la baja. Eso complica la financiación de empresas, frena consumo apalancado y penaliza sectores de crecimiento con valuaciones estiradas. Cuando el CPI de junio marcó 4,2%, el mercado ya cerró la puerta a recortes. Ahora reprecia riesgo de tipos más altos por más tiempo.
Kevin Warsh, presidente de la Fed desde mayo, estimó que la inflación medida por el índice que la Fed usa para fijar su objetivo del 2% rondaba el 3,6% en agosto. Esa métrica (el <abbr title="Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal">PCE</abbr>) suele ser más baja que el CPI, pero sigue 160 puntos base por encima del objetivo. La distancia obliga.
Qué vigilan los traders ahora
La próxima reunión de la Fed está programada para el 27 y 28 de octubre. Entre tanto, los datos de inflación de septiembre (publicación esperada a mediados de octubre) dirán si las presiones en servicios se mantienen o retroceden. Si el core CPI repite +0,3% mensual o acelera, una segunda alza antes de fin de año deja de ser probable para convertirse en hecho.
El cambio de discurso de Kashkari refleja algo más profundo: la Fed ya no espera que la inflación se corrija sola cuando baje el petróleo. La Agencia Internacional de la Energía caracteriza la disrupción actual como «la mayor en la historia del mercado petrolero global», pero el comité dejó de usarla como excusa. Kashkari lo resumió: «Incluso si quitamos la energía, que es muy volátil, y quitamos alimentos – importan mucho – pero en términos de dónde va la economía, la inflación sigue siendo demasiado alta».

Para quien opera bonos, <abbr title="Real Estate Investment Trusts, fondos de inversión inmobiliaria">REITs</abbr> o acciones de crecimiento, el mensaje es claro: tipos más altos durante más tiempo. El consenso unánime del miércoles no fue casualidad. Fue una declaración de intenciones.