Tres alzas antes de febrero en el nuevo forecast de TD Securities tras CPI caliente del 11

Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-12

El banco abandonó su pronóstico de pausa y ahora espera subidas en septiembre, octubre y enero. CME FedWatch precia 69% de probabilidad para el lunes mientras Warsh enfrenta su primera prueba de credibilidad.

TD Securities cambió el guion el viernes tras el dato de inflación de agosto. La firma abandonó su pronóstico de mantener tasas estables para el resto de 2026 y ahora espera que la Fed ejecute tres alzas de 25 puntos base: la primera en la reunión del lunes y martes próximos (15-16 de septiembre), las siguientes en octubre y enero de 2027. El catalizador fue el <abbr title="Índice de Precios al Consumidor, medida de inflación que publica mensualmente la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU.">CPI</abbr> de agosto, publicado el viernes 11, que mostró inflación titular en 3.4% anual y core en 2.45%, ambos por encima de lo esperado.

Los economistas Oscar Munoz y Gennadiy Goldberg, de TD Securities, redactaron el nuevo pronóstico pocas horas después del reporte. La lectura mensual del core subió 0.3% cuando el consenso esperaba 0.2%, tal como publicamos el viernes. Ese décimo de diferencia bastó para que varios bancos reescribieran sus modelos.

Tres alzas antes de febrero en el nuevo forecast de TD Securities tras CPI caliente del 11

El mercado precia casi 70%, pero las plataformas no se ponen de acuerdo

La herramienta CME FedWatch, que lee los futuros de tipos, asigna 69.3% de probabilidad a una subida de 25 puntos base en la reunión del lunes, según datos del 11 de septiembre. Pero otras plataformas de predicción muestran lecturas distintas: Kalshi marca 57% y Polymarket apenas 49% para el mismo evento. La dispersión refleja pools de operadores diferentes y estructuras de contrato que no son directamente comparables.

Hace solo dos semanas el panorama era otro. El 27 de agosto, un día antes del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole, CME FedWatch asignaba apenas 35% de probabilidad a una subida en septiembre. El chairman habló el viernes 28 y evitó dar pistas concretas sobre el siguiente movimiento, pero su mensaje sobre inflación subyaciente fue leído como señal hawkish. El lunes siguiente las probabilidades saltaron a 66%, casi el doble en un solo fin de semana. Luego llegó el CPI del 11 de septiembre y las apuestas se endurecieron otros tres puntos.

La Fed no juega «de una sola vez»

El concepto que subraya TD Securities es importante para quien opera con exposición a tasas: históricamente, cuando la Fed sube tipos lo hace en paquetes, no en movimientos aislados. El <abbr title="Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, el organismo que decide la política monetaria en EE.UU.">FOMC</abbr> suele resetear el rango objetivo en al menos dos ocasiones consecutivas cuando inicia un ciclo restrictivo. Por eso el pronóstico de tres alzas no es una extrapolación caprichosa; responde al patrón institucional de la Fed.

El mercado de futuros también lo lee así. Según datos del viernes, los contratos precian un aumento gradual hasta aproximadamente 4.1% en diciembre de 2026 y 4.5% en septiembre de 2027, en línea con la tesis de TD Securities. Quien esperaba que la Fed subiera una vez «para marcar territorio» y luego pausara durante meses deberá recalibrar su posición.

Tres alzas antes de febrero en el nuevo forecast de TD Securities tras CPI caliente del 11

La presión sobre Warsh es doble. Por un lado, el <abbr title="Índice de Precios del Gasto de Consumo Personal, medida de inflación preferida por la Fed">PCE</abbr> que él mismo reportó está en 3.7% a 12 meses y 4.1% a 6 meses, muy por encima del objetivo del 2%. Por el otro, en la reunión de julio tres de 12 miembros del FOMC ya votaron a favor de una alza de 25 puntos, señal de disidencia interna que no puede ignorar indefinidamente.

Si Warsh mantiene tasas el martes, el mercado puede leerlo como un viraje dovish que contradice el tono de Jackson Hole. Si sube, consolida el lado halcón y valida las expectativas que su propio discurso generó. El gobernador Waller ya condicionó septiembre al dato del 11, y ese dato llegó más caliente de lo esperado.

El contexto de energía añade otra capa. Los precios del petróleo están elevados —el Brent cerró el viernes en $109.51 antes de la caída del sábado a $109.51— ligados a tensiones de suministro en Oriente Medio. Esa presión sobre combustibles y electricidad alimenta el componente energético del CPI, pero la Fed no puede separar claramente cuánto de la inflación es transitorio por shocks externos y cuánto refleja demanda interna persistente. Ante la duda, el manual de Warsh sugiere endurecer.

TD Securities no está sola. Otros bancos ajustaron sus previsiones tras el CPI del 11, aunque no todos llegaron al mismo número de alzas. Lo que comparten es el diagnóstico: el progreso hacia el 2% se ha estancado y la Fed tiene margen limitado para esperar sin perder credibilidad. Los futuros de tipos ya precian volatilidad concentrada en las próximas tres reuniones del FOMC, no solo en la del lunes.