¿Warsh decide por el shock del petróleo o por la inflación que medía antes del ataque?

María González · Política Monetaria · 2026-09-14

La Fed se reúne el miércoles con 83% de probabilidad de alza mientras el Brent supera los $107. Pero el CPI del 11 de septiembre mostraba un core enfriándose a ritmo de 1,97% anualizado.

La Reserva Federal anuncia su decisión de tasas el miércoles 16 de septiembre a las 14:00 ET con el mercado precificando 83% de probabilidad para una subida de 25 puntos base, según Central Bank Watch. Pero la decisión de Kevin Warsh se complica: los últimos datos de inflación publicados el 11 de septiembre mostraban un core CPI enfriándose a ritmo anualizado de 1,97% en tres meses, mientras que este lunes el Brent cotiza a $107,21 por barril tras ataques que sacaron de circulación entre 4 y 5 millones de barriles diarios de Arabia Saudita.

La pregunta no es trivial. Warsh tiene sobre la mesa dos narrativas contradictorias: una inflación de base que se moderaba hace apenas tres días y un shock energético que acaba de explotar este fin de semana. El mercado ya descartó la pausa tras el discurso hawkish de Jackson Hole del 28 de agosto, pero ahora el petróleo reescribe el escenario en tiempo real.

Brent sube 2,6% tras nuevos ataques en Oriente Medio

El Brent abrió este lunes operando entre $106,18 y $108,46 por barril, con un alza de +2,47% respecto al cierre del viernes 11 de septiembre en $109,51, según Trading Economics. El salto responde a ataques con drones lanzados desde Irak el 10 y 11 de septiembre que impactaron el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, forzando su cierre como medida precautoria.

Ese oleoducto movía entre 4 y 5 millones de barriles diarios hacia el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, la principal ruta alternativa de exportación saudí mientras el Estrecho de Hormuz permanece efectivamente cerrado por Irán. El flujo interrumpido representa aproximadamente el 4% de la oferta global de petróleo. Los avances de los Houthis alrededor de Bab el-Mandeb y el aplazamiento de negociaciones regionales sobre Hormuz han reducido las esperanzas de un alivio cercano en la crisis de oferta.

¿Warsh decide por el shock del petróleo o por la inflación que medía antes del ataque?

El diesel en Estados Unidos alcanzó un máximo histórico de $6,20 por galón el viernes 11 de septiembre, según OilPrice.com. Ese dato no pasará desapercibido en el <abbr title="Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal que decide sobre tasas de interés">FOMC</abbr>: el diesel es insumo directo de costos logísticos y presión inflacionaria en bienes.

Los datos de inflación que Warsh tenía antes del shock

El reporte CPI de agosto, publicado el 11 de septiembre, mostró una inflación anual en 3,4%, igual que en julio. Pero el detalle importa más que el titular: el core CPI (sin alimentos ni energía) subió 2,45% año a año, con un momentum anualizado a tres meses de apenas 1,97%, según StreetStats. Ese ritmo de enfriamiento dejaba a la inflación de base cerca del objetivo del 2% de la Fed antes de que el petróleo volviera a dispararse.

Esa divergencia plantea el dilema central. Si Warsh sube tasas el miércoles, ¿lo hace respondiendo a un shock energético que aún no se reflejó en datos de inflación, o apuesta a que ese shock será duradero? Kevin Hassett ya advirtió que la inflación de agosto no justificaba un alza, aunque la Casa Blanca aceptaría cualquier decisión de Warsh.

Qué precia el mercado ahora

La strip de futuros descuenta hasta cuatro alzas en el ciclo que arranca el miércoles, según Reuters. TD Securities actualizó su pronóstico tras el CPI del 11 de septiembre y ahora espera subidas en septiembre, octubre y enero. El dot plot (proyecciones de tasas de los miembros del FOMC) que se publicará el miércoles junto con la decisión será clave para confirmar si la Fed acompaña esa visión.

¿Warsh decide por el shock del petróleo o por la inflación que medía antes del ataque?

La volatilidad también habla: el VIX subió +12,18% este lunes, alcanzando 17,77 puntos. Eso refleja nerviosismo ante dos frentes simultáneos — la Fed y el petróleo — que pueden moverse en direcciones opuestas en cuestión de horas si las negociaciones en Oriente Medio avanzan o si Warsh sorprende con una pausa.

El miércoles a las 14:30 ET, la conferencia de prensa de Warsh dirá qué pesó más en la balanza: los datos de inflación de base que mostraban enfriamiento o el riesgo de un shock energético cuya duración nadie puede anticipar. Mientras tanto, el mercado opera con una certeza del 83% que podría evaporarse si el Brent retrocede o si el dot plot decepciona las expectativas de cuatro alzas. La decisión es en 48 horas; los datos que Warsh usará para justificarla ya están sobre la mesa, pero el contexto energético cambia por hora.