€13.000M y 22 años de nuclear existente antes que esperar 10 años por uno nuevo
María González · Energía y Clima · 2026-09-10
Google firmó ayer su primer acuerdo nuclear extendiendo la planta Loviisa de Finlandia hasta 2050. Seis días después de que Cramer advirtiera que construir nuclear es demasiado difícil, Alphabet validó la tesis eligiendo megavatios viejos sobre megavatios futuros.
Google firmó ayer su primer acuerdo de energía nuclear, extendiendo la vida útil de la planta Loviisa en Finlandia hasta 2050 y comprometiéndose a invertir €13.000 millones en infraestructura de inteligencia artificial en el país durante los próximos dos años. El acuerdo cubre hasta el 50% de la capacidad del reactor finlandés a partir de 2028, con vigencia completa entre 2030 y 2049.
El movimiento valida una advertencia que Jim Cramer hizo apenas seis días antes en <abbr title="Programa diario de análisis bursátil en CNBC">Mad Money</abbr>. El 3 de septiembre, Cramer dijo que construir una planta nuclear «es mucho más difícil», «ya sea grande, pequeña o modular, no importa. Es realmente realmente difícil». Google respondió con pragmatismo: extender un reactor de 50 años en lugar de esperar una década por uno nuevo.
EUR 700 millones esperaban un comprador
Fortum, operador de Loviisa, tiene un programa de inversión de aproximadamente EUR 1.000 millones para extender las operaciones hasta 2050. Según el research, alrededor del 80% de los proyectos requeridos y EUR 700 millones de inversión aún carecían de decisión firme antes del acuerdo. El <abbr title="Contrato de compra de energía a largo plazo">PPA</abbr> con Google genera el flujo de ingresos predecible que Fortum necesitaba para justificar ante su junta esos desembolsos pendientes.

La planta Loviisa está situada cerca del centro de datos Hamina de Google, que la compañía convirtió de una antigua fábrica de papel hace 15 años. El reactor proporcionaba el 10% de la electricidad de Finlandia, pero sin la inversión de extensión de vida útil no habría continuado operaciones más allá de 2030. Google emparejó el acuerdo nuclear con un paquete complementario: 629 MW de energía eólica contratada, una batería de 94 MW cerca de Kajaani operativa a finales de 2027, y capacidades de respuesta a la demanda.
Capex extremo no admite esperas de 7 años
El contexto financiero de Alphabet explica la urgencia. El capex alcanzó USD 44.920 millones en el segundo trimestre de 2026, un aumento del 100,14% interanual. Ese desembolso empujó el <abbr title="Efectivo generado después de inversiones de capital">flujo de caja libre</abbr> a USD -5.860 millones negativos. La deuda a largo plazo saltó de USD 46.500 millones a USD 98.200 millones, la recompra de acciones fue suspendida, y la administración guió a USD 195.000-205.000 millones de capex para todo 2026.
Con esas cifras, Google no puede permitirse esperar 7 a 10 años por permisos y construcción de nuevas plantas nucleares. Greg Abel, CEO de Berkshire, señaló hace una semana que preparar sitios e interconectarlos a la red tarda hasta una década. Google eligió el atajo: financiar la extensión de capacidad existente a cambio de acceso garantizado durante 22 años.
- Acuerdo de 22 años (2028-2050), duración inusual para Europa
- Primer PPA nuclear de Google fuera de Estados Unidos
- Se espera un aumento de capacidad de 10 MWe nuevo, adicional a 38 MWe ya en marcha
- Durante la fase de construcción 2027-2028, más de 37.000 empleos apoyados y EUR 3.600 millones anuales al PIB de Finlandia

El modelo que se repite
Este es el primer acuerdo de energía nuclear corporativa de este tipo en Europa, pero el patrón ya se repitió en Estados Unidos. Vistra firmó contratos de 20 años con Meta y AWS por 3.800 MW de suministro nuclear y gas, un acuerdo valorado en USD 4.000 millones que aún no entró en el guidance oficial de la compañía. Los analistas de Citigroup (Piotr Dzieciolowski y Jenny Ping) anticipan más acuerdos similares en la región, posiblemente involucrando plantas nucleares en España.
El modelo emergente: el <abbr title="Contrato de compra de energía a largo plazo">PPA</abbr> corporativo se convierte en la herramienta de financiamiento de extensiones de vida útil nuclear. Fortum obtiene certeza de ingresos para ejecutar capex que de otro modo no tendría cierre financiero; Google obtiene megavatios garantizados sin esperar permisos. Los operadores de flotas existentes (Fortum, Vistra, Constellation) retienen poder de negociación; las compañías de <abbr title="Reactores modulares pequeños">SMR</abbr> y greenfield enfrentan años de fricción regulatoria.
Mercado sin entusiasmo
Alphabet (GOOGL) cerró el miércoles 9 de septiembre en USD 330,65, sesión en la que se anunció el acuerdo. Hoy cotiza en USD 331,65 (+0,30% intradía, sesión aún abierta). La acción opera lejos de su máximo de 52 semanas en USD 404,47, lastrada por trimestres consecutivos de capex extremo que presionan márgenes. El mercado aún no premia las inversiones en infraestructura de IA; valora flujo de caja, y Alphabet reportó flujo negativo en el último trimestre.
Fortum, por su parte, gana la certeza que necesitaba. Sin el acuerdo, los EUR 700 millones de inversión en Loviisa quedaban sin justificación financiera clara. Con el PPA de 22 años, el proyecto se cierra y la planta opera dos décadas más. Google pagó por no esperar; Fortum cobró por tener lo que otros tardarán años en construir.