YPF apura firma de compradores antes de decidir sobre el proyecto de Vaca Muerta

Carlos Ramírez · Energía y Clima · 2026-09-14

La petrolera argentina busca cerrar dos o tres contratos de GNL en los próximos meses para asegurar offtakers antes de la decisión de inversión de noviembre. El proyecto requiere $24.000 millones y la ventana comercial se abre por las disrupciones del Golfo Pérsico.

YPF espera firmar entre dos y tres contratos de venta de <abbr title="Gas Natural Licuado">GNL</abbr> en los próximos meses, cubriendo cada uno entre 0,5 y 1,5 millones de toneladas anuales. El objetivo: asegurar compradores antes de la decisión final de inversión en noviembre de 2026 para Argentina LNG, el proyecto de $24.000 millones que convertiría a Vaca Muerta en fuente de gas licuado para mercados internacionales.

El anuncio lo hizo Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, este lunes en la conferencia Gastech en Bangkok. La urgencia no es casual: asegurar <abbr title="Comprador a largo plazo en un contrato de suministro">offtakers</abbr> formales antes de comprometer la mayor inversión energética de Argentina en décadas es condición implícita para que el financiamiento cierre.

YPF apura firma de compradores antes de decidir sobre el proyecto de Vaca Muerta

La ventana que abrió el Golfo Pérsico

El timing de YPF aprovecha una coyuntura geopolítica favorable. Compradores asiáticos buscan fuentes alternativas tras meses de disrupciones en suministros desde el Golfo Pérsico. Según datos de la industria, una cuarta parte de la capacidad mundial de exportación de GNL estaba offline a principios de abril, con Ras Laffan —que representa casi 20% de la producción global— operando con dos de 14 trenes dañados.

Esa escasez ha empujado a utility asiáticas a diversificar geográficamente sus contratos a largo plazo. Argentina LNG llega en el momento justo: distancia geográfica del Golfo, reservas probadas en Vaca Muerta y socios con músculo financiero.

Los números del proyecto

Argentina LNG contempla dos instalaciones <abbr title="Floating Liquefied Natural Gas: planta de licuefacción flotante">FLNG</abbr> con capacidad combinada de 12 millones de toneladas anuales, expandibles a 18 millones. Un gasoducto dedicado de 527 kilómetros transportará gas desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica en Río Negro.

El acuerdo vinculante de desarrollo conjunto entre los tres socios se firmó el 12 de febrero de 2026. Desde entonces, la estructura accionaria está clara, pero los compradores finales del gas licuado aún no. Los contratos que YPF busca cerrar ahora —entre 1 y 4,5 millones de toneladas en total si se firman los tres— representarían entre el 8% y el 37% de la capacidad inicial.

Financiamiento sin cerrar, pero FID en marcha

Marín admitió que el paquete financiero del proyecto probablemente no se finalizará completamente antes de la <abbr title="Final Investment Decision: decisión final de inversión">FID</abbr> de noviembre. La apuesta: que los prestamistas proporcionen cartas de intención suficientes para que los socios tomen la decisión de inversión sin tener el financiamiento 100% atado.

Es una jugada de timing. Proyectos de GNL de esta escala —$24.000 millones es una cifra comparable al PIB anual de Paraguay— no se financian sin offtakers de largo plazo. Pero tampoco se consiguen offtakers formales sin mostrar que el proyecto va en serio. Cerrar compradores en septiembre y octubre permite llegar a noviembre con un project finance más sólido, aunque todavía no definitivo.

En mercados hoy, Eni cotiza cerca de $55,28, mientras el Brent sube 2,9% hasta $108,13 el barril. La petrolera italiana mantiene un rango de 52 semanas entre $34,03 y $58,00, operando en la parte superior de ese rango.

Qué significa para el mercado de GNL

Si Argentina LNG avanza, competirá directamente con proyectos estadounidenses de la costa del Golfo de México y con nuevas plantas en África Oriental. La diferencia: Vaca Muerta tiene reservas probadas de shale gas equivalentes a décadas de producción, pero carece de infraestructura de exportación. El modelo FLNG esquiva la necesidad de construir terminales en tierra, reduciendo costos y plazos.

Los 12 millones de toneladas iniciales representarían aproximadamente el 3% del comercio global de GNL actual. No es marginal, pero tampoco redefine el mercado. Lo relevante es que Argentina entraría como proveedor estructural en un momento donde Asia busca desesperadamente diversificar fuentes tras las disrupciones de 2026.

El pipeline de 527 kilómetros desde Vaca Muerta hasta Río Negro es infraestructura dedicada, lo que evita cuellos de botella con otros usuarios. Ese dato no es menor: varios proyectos de GNL en otras geografías han tropezado con saturación de gasoductos existentes. YPF, Eni y XRG están construyendo el tubo desde cero, con capacidad dimensionada para las dos FLNG y la expansión futura.

Si los contratos se firman en septiembre y octubre como anticipa Marín, y si las cartas de intención de los bancos llegan a tiempo, noviembre marcará el arranque formal del proyecto más grande de infraestructura energética en la historia de Argentina. Si no, quedará como otro gran anuncio sin ejecución.