Exxon negocia posible regreso a Venezuela tras 18 años
Carlos Ramírez · Geopolítica · 2026-09-20
Ejecutivos viajaron a Caracas el martes para discutir acceso a Petromonagas y bloques del Orinoco. El CEO que en enero llamó al país «uninvertible» ahora dialoga mientras Continental y Chevron avanzan.
Ejecutivos de ExxonMobil viajaron a Caracas el miércoles 16 de septiembre para negociar el acceso a campos petroleros en el Cinturón del Orinoco, en un giro que contrasta con la postura pública del CEO Darren Woods hace apenas ocho meses. Woods calificó a Venezuela como «uninvertible» en enero, advirtiendo que no habría inversión sin protecciones legales duraderas y cambios a la ley de hidrocarburos del país.
Las conversaciones abarcan el proyecto Petromonagas y áreas del bloque vecino Carabobo, según reportes de Bloomberg y Reuters del 16 de septiembre. Petromonagas fue en su momento el proyecto insignia de Exxon en Venezuela antes de la nacionalización de 2007; cuenta con una planta de mejora operativa capaz de convertir el crudo extra-pesado del Orinoco en grados exportables, lo que lo vuelve estratégicamente atractivo.
XOM cerró el viernes 18 de septiembre en $163,54, acumulando un alza del +45,77% en el último año, aunque se mantiene 4,62% por debajo de su máximo histórico de $171,47. El Brent cotiza a $103,87, sostenido por tensiones en Medio Oriente y la expectativa de que la reactivación venezolana tarde años en impactar oferta global.

El 40% ruso que complica Petromonagas
Un factor que las fuentes no aclaran es la participación rusa en Petromonagas. En abril de 2020, Rosneft transfirió su 40% del proyecto a una empresa de propiedad estatal de la Federación Rusa, según confirmó Interfax. No hay información pública sobre si esa participación sería vendida, si Exxon coexistiría como socio con capital ruso fuertemente sancionado por la guerra de Ucrania, o si el gobierno venezolano renegoció esa estructura antes de las conversaciones.
La administración Trump presiona para ampliar presencia estadounidense en Venezuela mientras limita el acceso de «adversarios», incluidos China y Rusia. Resolver el dilema del 40% ruso en Petromonagas será clave para que cualquier acuerdo prospere sin chocar con la política de Washington.
Continental y Chevron aceleran la competencia
El mismo día que Reuters reportó las conversaciones de Exxon, Continental Resources firmó un memorándum de entendimiento con PDVSA para el bloque Ayacucho 2. Y Chevron ya comprometió $7.000 millones para duplicar su producción en el país de 290.000 a 600.000 barriles diarios en cinco años, según reportes del 8 de septiembre.
- Continental Resources: memorándum firmado el 16 de septiembre para Ayacucho 2.
- Chevron: $7.000 millones comprometidos con blindaje de arbitraje internacional.
- ExxonMobil: en conversaciones preliminares sin acuerdo definitivo; objetivo Petromonagas y Carabobo.
La ventana de oportunidad se está cerrando. Mientras Exxon dialoga, sus rivales ya avanzan con contratos firmados y capital asignado. Como publicamos el 16 de septiembre, el reingreso de Exxon marcaría un cambio estratégico de largo plazo en la petrolera texana, pero la velocidad de Continental y Chevron reduce el margen de maniobra para negociar términos más favorables.

Qué significa para el crudo
Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo, pero su producción cayó de 3,2 millones de barriles diarios en 1998 a menos de 700.000 en 2020. Incluso con inversión confirmada, los analistas advierten que pasarán años antes de que la producción se recupere de forma significativa: infraestructura deteriorada, riesgo regulatorio y complejidad técnica del crudo extra-pesado frenan cualquier rebote inmediato.
Para traders de energía, el dato relevante no es el anuncio sino el calendario: si Exxon confirma entrada con capital comprometido en las próximas semanas, la narrativa de oferta venezolana comenzará a pesar en expectativas para 2028-2030, no para 2027. El <abbr title="Índice de referencia del petróleo producido en el Mar del Norte">Brent</abbr> cotiza cerca de los $100 sostenido por riesgos geopolíticos de corto plazo; la presión bajista por oferta venezolana aún no está en precio porque la oferta real aún no existe.
Woods declaró en mayo que el trabajo de Exxon en arenas bituminosas de Canadá «nos posiciona de manera única» para producir crudo venezolano a bajo costo. Esa declaración ya marcaba un cambio de tono respecto a enero. Ahora, con ejecutivos en Caracas negociando en silencio, queda por verse si la petrolera convierte el diálogo en contrato o si la trampa del capital ruso y la presión competitiva terminan por alejarla nuevamente.