25% del PIB en juego mientras Trump rechaza frenar la IA
Patricia López · Geopolítica · 2026-09-20
Trump anunció el sábado la AI Force y un czar tecnológico cuando los CEO de Anthropic y OpenAI piden exactamente lo contrario: ralentizar. Sin presupuesto, sin candidato, con la competencia china como único argumento.
Donald Trump publicó el sábado en Truth Social que creará una AI Force y nombrará un czar de inteligencia artificial para supervisar el desarrollo del sector sin añadir regulaciones que frenen la innovación. Proyectó que la IA podría llegar a representar hasta el 25% del PIB estadounidense, describiéndola como «la próxima Revolución Industrial». El anuncio llega siete días después de que Dario Amodei, CEO de Anthropic, advirtiera públicamente que el ritmo actual del desarrollo de IA podría generar consecuencias devastadoras en meses y pidiera una ralentización inmediata.
Trump respondió llamando «un engaño» a los llamados de ejecutivos de la industria para reducir el ritmo. «No entorpeceremos ni frenaremos de manera alguna el crecimiento de esta increíble industria», escribió. La AI Force se modelaría según la <abbr title="Rama militar estadounidense creada en 2019 para operaciones espaciales">Space Force</abbr>, la rama militar más reciente de EE.UU. que estableció durante su primer mandato.
Czar sin nombre, agencia sin presupuesto
El anuncio carece de detalles operativos. Trump especificó que solo individuos de «alto coeficiente intelectual» podrán aplicar al rol de czar, pero no nombró candidato ni fecha de designación. Tampoco asignó presupuesto ni agencia federal encargada de la AI Force. La publicación afirmó que «solo entidades de alto nivel podrían participar» y propuso usar el sistema de justicia criminal y civil para identificar daños, evitando nuevas regulaciones específicas.

Amodei y Altman vs. la Casa Blanca
El 12 de septiembre, Amodei advirtió que enjambres de agentes de IA fuera de control podrían tomar el control de Internet en 6 a 12 meses si el desarrollo continúa sin frenos. Sam Altman, CEO de OpenAI, respaldó públicamente el llamado a reducir el ritmo de los avances en modelos de frontera y reforzar medidas de seguridad. La contradicción es abierta: los dos laboratorios que lideran el desarrollo de IA de frontera piden ralentizar; la Casa Blanca construye infraestructura de supervisión sin intención de frenar nada.
Tres días después, el secretario del Tesoro Scott Bessent declaró ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara que «la mejor manera de garantizar seguridad es que los creadores sean responsables por lo que construyen y generan». Como ya publicamos, Bessent rechazó exenciones de responsabilidad para los laboratorios, pero tampoco respaldó paralizar el desarrollo. La postura de Trump va más allá: descarta cualquier freno como captura regulatoria disfrazada.
- Amodei (Anthropic): advierte de riesgo existencial, pide ralentización inmediata del desarrollo.
- Altman (OpenAI): respalda reducir el ritmo de modelos de frontera y reforzar seguridad.
- Bessent (Tesoro): responsabilidad empresarial sin exenciones, pero sin paralizar innovación.
- Trump (Casa Blanca): supervisión sin regulación restrictiva; ralentizar es «un engaño».
China como único argumento
Trump enfatizó que la prioridad debe ser que EE.UU. mantenga el liderazgo en desarrollo de IA y supere a China. El anuncio no cita datos de capacidad computacional, papers publicados ni inversión comparada; la competencia con Beijing opera como justificación suficiente para rechazar cualquier freno. Para traders e inversores en semiconductores y data centers, la retórica es clara: la administración prioriza capex acelerado y construcción de infraestructura por encima de certidumbre regulatoria.

La AI Force aún no tiene forma institucional, pero el mensaje político sí: Washington supervisará sin regular, los creadores responderán por daños cuando ocurran y la carrera tecnológica con China no admite pausas. Amodei y Altman tendrán que construir sus propias barreras de seguridad; la Casa Blanca no lo hará por ellos.