Bessent rechaza exenciones para laboratorios de IA

Patricia López · Tecnología · 2026-09-18

El secretario del Tesoro fijó línea ante el Congreso: los creadores responden por lo que construyen, sin exenciones ni captura regulatoria. Código abierto como contrapeso a China.

Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU., declaró ante el Congreso el martes 15 de septiembre que los laboratorios de inteligencia artificial no recibirán exenciones de responsabilidad por lo que construyen. «La mejor manera de garantizar seguridad es que los creadores sean responsables por lo que construyen y generan», afirmó en su comparecencia anual ante la Comisión de Servicios Financieros.

La declaración llega días después de que Dario Amodei (Anthropic), Sam Altman (OpenAI) y Elon Musk (xAI) pidieran públicamente desacelerar el desarrollo de modelos de frontera, citando riesgos potencialmente catastróficos. El lunes 14 de septiembre Wall Street cerró en rojo tras esos anuncios: Nvidia cayó -3,4% y el índice PHLX de semiconductores se desplomó -6%, su peor sesión desde julio.

Sin captura regulatoria

Bessent fue explícito. «No podemos permitir que estos grandes laboratorios tengan <abbr title="Situación en que empresas reguladas influyen en las reglas que las supervisan para obtener ventaja competitiva">captura regulatoria</abbr> porque eso detendrá la innovación», advirtió. Agregó que el Departamento del Tesoro ha trabajado «en seguridad continuamente desde el lanzamiento de Mythos», el modelo de Anthropic cuyas capacidades de ciberseguridad desataron alarmas en abril.

La frase subraya la posición: si hay riesgo, los laboratorios tienen el control para detenerse; lo que no tendrán es un escudo legal que los exima de las consecuencias de lo que liberen.

Bessent rechaza exenciones para laboratorios de IA

Código abierto como arma geopolítica

Bessent llamó a desarrollar más modelos de código abierto en EE.UU. «como forma de contrapesar a China». La declaración encaja con la narrativa de la administración Trump: enmarcar la regulación de IA dentro de una carrera tecnológica con Pekín. El secretario advirtió que permitir que China se adelante sería catastrófico para los intereses estadounidenses.

La mención del código abierto abre un frente interesante. Críticos de Anthropic, incluido David Sacks, ex asesor de IA del gobierno Trump, han acusado a la compañía de impulsar regulación que ralentizaría modelos abiertos mientras favorecería sus propias tecnologías cerradas y aliviaría responsabilidades legales. La posición de Bessent marca distancia con ese enfoque.

El modelo que encendió las alarmas

Claude Mythos, anunciado por Anthropic el 7 de abril de 2026, puede identificar miles de vulnerabilidades cibernéticas desconocidas en sistemas operativos y navegadores principales. La empresa considera el modelo demasiado peligroso para liberación general por sus capacidades avanzadas de ciberseguridad. Tras su lanzamiento, Bessent convocó una reunión en la sede del Tesoro con el entonces presidente de la Fed Jerome Powell y CEOs de bancos para discutir los riesgos.

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Líneas divisorias dentro de Washington

La comparecencia reveló fracturas en el debate regulatorio. Andrew Ferguson, presidente de la FTC, dijo en posición personal que los llamados a regulación apareados con exención antimonopolio le encendieron «todas mis alarmas». El rechazo de Bessent a las exenciones apunta en la misma dirección: responsabilidad sin blindaje legal.

Mike Johnson, Speaker de la Cámara, anunció una reunión con Trump y los líderes de laboratorios de IA para septiembre, aunque no especificó fecha. El calendario se complica: la próxima reunión de la Fed está programada para el 27 y 28 de octubre, cuando el debate sobre el impacto del <abbr title="Gasto de capital en infraestructura tecnológica">capex</abbr> de IA en las tasas de interés estará más maduro.

¿Quién gana con esta postura?

Bessent apuesta por un modelo que favorece la competencia y castiga la concentración. Si los grandes laboratorios no obtienen exenciones ni pueden capturar al regulador, los modelos abiertos y los jugadores más pequeños tienen una oportunidad de competir sin cargar con desventajas legales asimétricas. Eso, en teoría.

En la práctica, la responsabilidad sin límites puede frenar la liberación de capacidades avanzadas —justo lo que Amodei, Altman y Musk pidieron— pero sin darles el escudo que posiblemente buscaban. El secretario les dice: pueden parar, pero si no paran y algo sale mal, responden.

La declaración de Bessent no cierra el debate, pero sí fija una línea: la administración Trump no comprará el argumento de que estos laboratorios necesitan protección especial para seguir innovando de forma segura. La seguridad, según el secretario, empieza por hacerlos responsables de lo que construyen.