Google saca sus TPU de su cloud: $5.000M de Blackstone y un CEO con 20 años en Google
Lucas Montero · Tecnología · 2026-05-22
El gigante tecnológico externaliza su infraestructura de chips propios en un venture de $25.000 millones. Benjamin Treynor Sloss, ejecutivo de Google desde 2003, liderará una empresa que competirá con CoreWeave y el ecosistema GPU de Nvidia.
Google anunció el lunes 18 de mayo una alianza con Blackstone para crear una empresa independiente de computación en la nube basada en TPU, los chips propios de la compañía. Blackstone compromete $5 mil millones en equity y será accionista mayoritario; con apalancamiento, la inversión total alcanza $25 mil millones. Pero lo llamativo no es solo el cheque: Benjamin Treynor Sloss, ejecutivo de Google con más de dos décadas construyendo la infraestructura global de la empresa, liderará el venture como CEO. Google externaliza sus chips y pone a uno de sus arquitectos principales a competir fuera de Google Cloud.
TPU como servicio: 500 MW para 2027
La nueva empresa operará bajo un modelo compute-as-a-service: clientes accederán a capacidad de cómputo basada en TPUs de Google —chips diseñados para entrenar e inferir modelos de IA— junto con data center, networking y operaciones. El plan inicial contempla 500 megawatts de capacidad online en 2027, con planes de escalar posteriormente. Esa cifra aún es pequeña comparada con CoreWeave, que reportó un backlog de $66.8 mil millones al cierre de 2025, pero el mensaje es claro: Google deja de vender TPUs exclusivamente dentro de su nube y abre un canal independiente financiado por capital institucional.
El movimiento desafía directamente a los proveedores neocloud —CoreWeave, Nebius— que capitalizaron la demanda de IA ofreciendo infraestructura basada en GPU de Nvidia. Aquí el diferenciador es el chip: Google no vende acceso a GPUs ajenas; vende su propia arquitectura. Y lo hace con un socio que ya conoce el negocio: Blackstone financió a CoreWeave con deuda en rondas previas; ahora entra como equity player en el competidor.

Treynor Sloss: de arquitecto interno a CEO rival
Benjamin Treynor Sloss lleva en Google desde 2003. Ha liderado site reliability engineering, redes globales, operaciones de data centers, Google Cloud, infraestructura de confiabilidad y, desde 2024, planificación de supply chain. Es el perfil que uno esperaría dirigiendo infraestructura… dentro de Google. Pero ahora liderará una empresa que, aunque use tecnología de Google, competirá por los mismos clientes que Google Cloud. La lógica: si Google no puede escalar suficiente capacidad TPU internamente para satisfacer demanda externa, mejor externalizar el modelo y capturar el mercado con un partner financiero.
Según Thomas Kurian, CEO de Google Cloud, «este joint venture con Blackstone ayuda a satisfacer la demanda creciente de TPUs, que están optimizadas específicamente para eficiencia y rendimiento en la era IA». La frase esconde la tensión: Google Cloud tiene un backlog de más de $460 mil millones en el primer trimestre de 2026, casi el doble que el trimestre anterior. Hay demanda; falta capacidad. Y Google eligió no construirla toda dentro de casa.
CoreWeave y Nebius caen en premarket
El mercado respondió rápido. CoreWeave cayó 4.7% en premarket el martes 19 de mayo; Nebius perdió 4.8% en la misma sesión. Blackstone subió 0.82% y Google ganó 1% en negociación nocturna tras el anuncio del lunes. El contraste marca quién gana y quién pierde con el nuevo jugador. CoreWeave reportó en el primer trimestre de 2026 una pérdida neta de $740 millones y carga $17.3 mil millones en deuda. Su modelo depende de márgenes altos en un mercado con escasez de chips; un competidor bien financiado, con chips propios y respaldo de uno de los mayores gestores de activos del mundo presiona esos márgenes justo cuando CoreWeave necesita demostrar rentabilidad.
Madison Rezaei, analista de Bernstein, advirtió que los 500 MW iniciales del venture aún serán pequeños comparados con CoreWeave para el próximo año, pero que representa «el inicio de un ataque hyperscale más serio» que podría presionar precios. La ventaja de CoreWeave era la velocidad: levantar capacidad GPU rápido cuando los hiperscalers no daban abasto. Ahora enfrenta a un hiperscaler que decidió jugar fuera de sus propias reglas.

Blackstone cambia de bando: de lender a equity player
Blackstone conoce el negocio. Financió a CoreWeave con deuda en rondas anteriores; ahora entra como accionista mayoritario en un competidor directo. El modelo cambia: en vez de prestar contra activos (GPUs), Blackstone compra la capacidad de construir infraestructura con tecnología propia y control operativo. Jon Gray, Presidente y COO de Blackstone, lideró la iniciativa. La firma ve «una oportunidad generacional» en infraestructura IA, y eligió hacerlo con un socio que fabrica los chips en vez de depender de terceros.
- Blackstone: compromiso inicial de $5 mil millones en equity; participación mayoritaria.
- Google: proveedor de TPUs, software y know-how operativo; Benjamin Treynor Sloss nombrado CEO del venture.
- Meta de capacidad: 500 MW online en 2027; planes de expansión significativa posterior.
- Modelo de negocio: compute-as-a-service con TPUs de Google; cliente paga por uso, sin necesidad de comprar hardware.
El contexto: $700 mil millones en IA cloud para 2026
Las empresas invirtieron $129 mil millones en servicios de infraestructura cloud en el primer trimestre de 2026, un aumento de $35 mil millones año contra año. Las proyecciones para el gasto combinado del Big Tech en infraestructura IA alcanzaron $700 mil millones en 2026, subiendo desde pronósticos previos de $600 mil millones. La demanda está; el problema es oferta: no hay suficientes chips, energía ni data centers. Google eligió un camino distinto al de Meta o Microsoft, que construyen masivamente dentro de casa: externalizar parte de la capacidad TPU, financiarla con capital institucional y capturar un mercado que de otro modo iría a competidores basados en GPU de Nvidia.
Google Cloud reportó ingresos de más de $20 mil millones en el primer trimestre de 2026, un crecimiento de 63% interanual. El backlog casi se duplicó trimestre a trimestre, llegando a más de $460 mil millones. CoreWeave, con su backlog de $66.8 mil millones, representa una fracción del mercado total pero capturó clientes que no cabían en los hiperscalers tradicionales. Ahora esos hiperscalers contraatacan: no solo con más capacidad interna, sino con ventures independientes que compiten en el mismo segmento pero con ventajas estructurales (chips propios, costos más bajos, acceso a capital sin límite).
El venture arrancará operaciones en 2027. Para entonces, CoreWeave necesitará haber demostrado que su deuda de $17.3 mil millones se sostiene con flujos reales y márgenes defendibles. Si Google y Blackstone logran escalar rápido y presionar precios, el modelo neocloud enfrenta su primera prueba seria desde que explotó la demanda de IA.