La industria de chips pide a Trump no intervenir en memoria: la carta llega 48 horas después del deadline presidencial

Andrés Valcárcel · Tecnología · 2026-07-03

SEMI advierte que tocar precios o capacidad empeoraría la escasez histórica. El oligopolio de $3 billones controla el 95% de la producción mientras smartphones caen 12,9% y PCs suben 20%.

SEMI, la asociación que agrupa a los tres fabricantes de memoria más grandes del mundo, envió este martes una carta a funcionarios de la administración Trump con una advertencia directa: cualquier intento de influir en precios o capacidad de producción de chips de memoria empeorará la escasez histórica impulsada por el boom de inteligencia artificial. La carta llegó 48 horas después de que venciera el plazo que el propio presidente fijó en enero para recibir un reporte sobre el mercado de semiconductores.

El timing no es casual. Una proclamación de Trump del 14 de enero de 2026 ordenó al Secretario de Comercio entregar una actualización sobre el mercado de semiconductores para centros de datos antes del 1 de julio. Ese plazo venció el lunes. La carta de SEMI, fechada el 2 de julio, pide al gobierno permitir acuerdos a largo plazo con clientes y extender desgravaciones fiscales destinadas a aumentar la producción en Estados Unidos, pero descartar cualquier otra forma de intervención.

Un oligopolio de $3 billones controla el 95% de la oferta

Los tres miembros principales de SEMI —Micron Technology (Idaho), SK Hynix y Samsung Electronics— cruzaron cada uno la marca de $1 billón de capitalización en mayo de 2026. Sumados, forman un oligopolio de $3 billones que controla más del 95% de la producción global de DRAM. Ese nivel de concentración convierte cualquier decisión de política industrial en un riesgo sistémico.

La industria de chips pide a Trump no intervenir en memoria: la carta llega 48 horas después del deadline presidencial

El problema de fondo no es técnico: es estructural. Los tres fabricantes han desviado capacidad hacia memoria de alto ancho de banda (HBM) destinada a aceleradores de IA, reduciendo oferta para memoria convencional. Proveedores de nube hiperescala como Meta, Google, Microsoft y Amazon firmaron acuerdos de suministro a largo plazo que bloquean capacidad durante años a precios premium. Los fabricantes de dispositivos de consumo compiten por lo que sobra.

Precios de memoria: el peor trimestre en una década

Los datos de TrendForce muestran la magnitud del problema. Los precios de contrato para DRAM en Q2 2026 se esperaban subir entre 58% y 63% trimestre a trimestre; los de NAND Flash, entre 70% y 75%. Son los mayores aumentos en una década. El trimestre anterior (Q4 2025 a Q1 2026) DRAM ya había saltado 80-90%, según GlobX.

En 2026 el mercado global de DRAM enfrenta un déficit de oferta-demanda del 4,9%; NAND Flash del 4,2%; HBM del 5,1%. Son los niveles más altos desde 2011, según BigGo Finance.

La industria de chips pide a Trump no intervenir en memoria: la carta llega 48 horas después del deadline presidencial

La coalición que pide no intervenir

SEMI no está sola. Una coalición de nueve asociaciones comerciales estadounidenses —telecomunicaciones, automotriz, dispositivos médicos y minoristas— envió el 3 de junio una carta al Secretario de Comercio Howard Lutnick y al Secretario del Tesoro Scott Bessent advirtiendo sobre la escasez impulsada por IA. El argumento es el mismo: la falta de memoria está causando precios más altos en electrónica de consumo, disrupciones en producción automotriz y médica, y retrasos en contratistas federales.

La posición de la industria no es «dejen hacer». Es más específica: piden mantener los incentivos fiscales del CHIPS Act y permitir acuerdos a largo plazo, pero evitar controles de precios o mandatos de capacidad. Desde su punto de vista, cualquier otra intervención rompe el mecanismo que ya está funcionando: inversión masiva en nuevas plantas que tardará años en dar fruto.

El muro de 2028 y el calendario electoral

Incluso con expansión en marcha, no hay alivio real hasta 2028. La producción inicial de Micron en nuevas plantas se espera para 2026 como mínimo, pero volumen significativo estará más cerca de 2028. La planta de SK Hynix en Indiana, crítica para HBM, no arrancará producción en masa hasta la segunda mitad de 2028.

La carta de SEMI no revela qué encontró el Departamento de Comercio en su reporte. Tampoco sabemos si Trump planea actuar. Pero la advertencia de la industria deja claro que, desde su perspectiva, el único camino es fiscal, largo plazo y sin atajos. Cualquier intento de forzar precios bajos o reasignar capacidad podría romper los acuerdos ya firmados con hiperscalers y desincentivar la inversión multimillonaria en nuevas plantas. El trade-off es brutal: alivio hoy a costa de capacidad mañana, o dolor sostenido hasta 2028 con esperanza de equilibrio estructural.

Para el que invierte o sigue el sector, la lección es simple: el oligopolio de memoria tiene poder de fijación de precios que ningún gobierno puede romper sin costos masivos. La escasez seguirá mientras la IA siga creciendo más rápido que las fabs. Y eso no cambia con una proclamación presidencial.