Samsung y SK Hynix prueban equipos chinos como plan B ante Washington

Andrés Valcárcel · Tecnología · 2026-08-05

Las dos coreanas evalúan herramientas de grabado de AMEC desde hace dos años. La paradoja: los controles de exportación estadounidenses están acelerando la independencia tecnológica china.

Samsung Electronics y SK Hynix llevan aproximadamente dos años evaluando equipos de fabricación de chips de la empresa china AMEC (Advanced Micro-Fabrication Equipment) para sus plantas en territorio chino, según confirmaron tres personas familiarizadas con el asunto a Reuters este miércoles. Las pruebas comenzaron cuando Washington empezó a tensar los controles de exportación que regulan qué herramientas occidentales pueden entrar a China.

El mercado coreano reaccionó al alza el martes: SK Hynix subió 7% y Samsung Electronics ganó más de 4%, en una sesión en que el Kospi avanzó 4,51%. Las evaluaciones aún no se han traducido en decisiones de adopción amplia, pero ofrecen a AMEC —cotizada en la Bolsa de Shanghái con el código 688012— una oportunidad comercial inédita: validación técnica por parte de dos de los fabricantes de memoria líderes del mundo.

Samsung y SK Hynix prueban equipos chinos como plan B ante Washington

De exención automática a licencias anuales

El contexto regulatorio explica la maniobra. En 2023, el Departamento de Comercio estadounidense designó las plantas chinas de ambas empresas como validated end users (VEU), una categoría que les permitía importar ciertos equipos controlados sin tramitar licencias individuales. Esa exención fue revocada en 2025. Desde entonces, Samsung y SK Hynix operan bajo licencias anuales que Washington debe renovar cada ejercicio fiscal.

Ambas compañías temen que futuras restricciones no se limiten a equipos nuevos, sino que se extiendan a servicios de mantenimiento y reparación de herramientas occidentales ya instaladas en sus fábricas de Xian (Samsung) y Wuxi y Dalian (SK Hynix). Esa amenaza latente convierte a AMEC en una póliza de seguro operativa: mantener líneas de producción existentes sin depender del visto bueno anual de Washington.

AMEC cuadruplica ganancias en seis meses

El fabricante chino de equipos de grabado por plasma reportó el martes 4 de agosto resultados preliminares del primer semestre de 2026: ganancia neta de al menos 2.700 millones de yuanes (aproximadamente 400 millones de dólares), lo que representa un crecimiento interanual del 282%. Los ingresos del período alcanzaron 6.691 mil millones de yuanes (aproximadamente 991 millones de dólares), con un crecimiento del 34.89%. Fundada en 2004 por Gerald Yin Zhiyao, AMEC es una empresa parcialmente estatal que cotiza en el mercado tecnológico STAR de Shanghái.

Deutsche Bank estima que AMEC, junto con Naura Technology, Piotech y ACM Research, cada una generará más de 1.000 millones de dólares en ingresos durante 2026. En conjunto, esos cuatro actores chinos capturarían entre el 25% y el 30% del mercado de equipos de fabricación de obleas en China, proyectado en 28.000 millones de dólares para este año.

Samsung y SK Hynix prueban equipos chinos como plan B ante Washington

La paradoja de los controles: acelerar lo que se quería frenar

Los controles de exportación estadounidenses, diseñados para limitar el avance tecnológico de Pekín, están produciendo el efecto inverso en un segmento crítico: equipos de fabricación. Al restringir el acceso de empresas extranjeras a herramientas occidentales dentro de China, Washington ha creado un mercado protegido de facto para proveedores domésticos chinos. Samsung y SK Hynix, que no pueden expandir capacidad en China bajo el régimen actual de licencias, sí pueden —y deben— asegurar la continuidad de sus líneas actuales.

Esa continuidad operativa vale dinero. Las plantas de ambas coreanas en China producen principalmente DRAM y NAND de generaciones maduras, tecnologías rentables pero no de vanguardia. Perder acceso a mantenimiento occidental convertiría esas fábricas en activos inmovilizados; adoptar equipos chinos les da margen de maniobra regulatorio.

Silencio oficial, señal clara

Tanto Samsung como SK Hynix declinaron hacer comentarios cuando Reuters les consultó sobre las evaluaciones. El silencio es comprensible: cualquier declaración pública podría interpretarse como señal de debilidad frente a proveedores occidentales o como deslealtad geopolítica en Seúl, donde el gobierno mantiene una alianza tecnológica estrecha con Washington. Pero los hechos hablan: llevar dos años probando equipos chinos no es un ejercicio académico.

Si AMEC finalmente asegura pedidos de cualquiera de las dos surcoreanas, representaría uno de los respaldos comerciales más fuertes para la industria china de equipos de semiconductores. Más allá del valor monetario, implicaría que un fabricante de memoria de primer nivel mundial confía en herramientas chinas para producción en volumen, no solo para I+D o líneas piloto.

Samsung y SK Hynix prueban equipos chinos como plan B ante Washington

El Departamento de Comercio estadounidense aún no ha comentado sobre las evaluaciones. Tampoco AMEC ha emitido declaraciones públicas sobre las pruebas con las coreanas. Mientras tanto, el reloj sigue corriendo: las licencias de 2026 están vigentes, pero las de 2027 tendrán que negociarse en menos de cinco meses.