EE.UU. amplía su déficit comercial al nivel previo a los aranceles de Trump
Andrés Valcárcel · Económicas · 2026-10-06
El desequilibrio alcanzó $105.6 mil millones en agosto, el más alto desde marzo de 2025. Las importaciones de semiconductores para infraestructura de IA crecen más rápido de lo que los aranceles las frenan.
El <abbr title="Diferencia entre lo que un país importa y lo que exporta; si es negativo, compra más de lo que vende al exterior">déficit comercial</abbr> de Estados Unidos saltó a $105.6 mil millones en agosto, un aumento del 13.7% desde julio, según datos publicados este martes por el Departamento de Comercio. Es el nivel más alto desde marzo de 2025, justo antes de que la administración Trump anunciara su oleada de <abbr title="Impuestos que se cobran a productos importados para encarecer su venta en el mercado local">aranceles</abbr> de reciprocidad.
El dato superó la estimación de consenso de analistas, que esperaban $102 mil millones. Las importaciones crecieron 4.3% hasta $420.8 mil millones, mientras que las exportaciones apenas subieron 1.4% a $315.2 mil millones. La brecha entre ambas se amplía pese a que la tasa arancelaria promedio estadounidense alcanzó 18.2% en agosto de 2026, el nivel más alto en 90 años.
Aranceles récord, déficit récord
Cuando Trump regresó al poder en enero de 2025, la tasa arancelaria promedio ponderada por comercio era del 2.6%. En enero de 2026, tras meses de escalada proteccionista, había saltado al 13.4%. Para agosto de 2026, tocó 18.2%, la cifra más alta registrada desde la década de 1930. El objetivo declarado: reducir el déficit, traer empleos manufactureros de vuelta y presionar a socios comerciales para que abrieran sus mercados.
Sin embargo, en 2025 el déficit de bienes total subió modestamente desde 2024 y los empleos manufactureros declinaron ligeramente, según el research de Brookings Institution publicado en marzo de 2026. La presión arancelaria no ha revertido la tendencia estructural: Estados Unidos sigue comprando mucho más de lo que vende. Washington anunció medidas unilaterales contra 16 economías tras el fracaso de negociaciones en el G20 de Milwaukee a principios de octubre, pero los datos de agosto muestran que la política no está funcionando como se prometió.

La demanda de IA supera la política comercial
El aumento de agosto se concentró en <abbr title="Productos utilizados por empresas para fabricar otros bienes o para inversión en infraestructura productiva">bienes de capital</abbr> y suministros industriales. Las importaciones de bienes de capital subieron $6.2 mil millones, lideradas por <abbr title="Chips o circuitos integrados que procesan información en ordenadores, móviles y servidores">semiconductores</abbr> y maquinaria industrial. Las importaciones de suministros industriales aumentaron $9.1 mil millones, incluyendo $3.3 mil millones en petróleo crudo y $3.1 mil millones en oro no monetario.
Ese salto en semiconductores refleja la carrera por infraestructura de inteligencia artificial. Las grandes tecnológicas estadounidenses están comprando chips a Taiwán, Corea del Sur y China para alimentar centros de datos y entrenar modelos de IA. Los aranceles no han frenado esa demanda porque no hay alternativa local que pueda sustituir esos volúmenes en el corto plazo. China disparó un 34% sus ventas a EE.UU. en agosto, impulsada precisamente por componentes tecnológicos y electrónicos.
- Déficit de agosto: $105.6 mil millones, +13.7% desde julio.
- Exportaciones: $315.2 mil millones (+1.4%); importaciones: $420.8 mil millones (+4.3%).
- Déficit de bienes: $136.6 mil millones en agosto.
- Déficit acumulado enero-agosto 2026: $138.2 mil millones, 20% menor que el mismo período de 2025.
- Tasa arancelaria promedio: 18.2% en agosto 2025, la más alta en 90 años.
Impacto en el crecimiento
El comercio exterior ha restado al <abbr title="Producto Interior Bruto, el valor total de bienes y servicios producidos en un país durante un período">PIB</abbr> estadounidense durante tres trimestres consecutivos. Economistas estiman que el déficit de agosto podría reducir hasta 2.5 puntos porcentuales del PIB en el tercer trimestre, según fuentes consultadas por Bloomberg y Reuters. Cuando las importaciones crecen más rápido que las exportaciones, la contribución del comercio neto al crecimiento se vuelve negativa.
Por el lado de las exportaciones, la mejora fue modesta. Las ventas al exterior de oro, petróleo crudo (con precios más altos en agosto) y productos tecnológicos subieron, pero las exportaciones farmacéuticas cayeron $2.4 mil millones, limitando la ganancia general. El saldo: las empresas estadounidenses no logran vender afuera al ritmo que compran de fuera.

La dependencia de Taiwán se duplica
Un dato ilustra el problema de fondo: el déficit bilateral con Taiwán casi se duplicó en el último año, pasando de $12.2 mil millones a $18.3 mil millones. La isla concentra la fabricación avanzada de semiconductores que alimentan la economía digital estadounidense. Los aranceles de Trump no han cambiado esa realidad. Mientras las empresas tecnológicas compitan por capacidad de cómputo para entrenar modelos de IA, seguirán importando chips de Taiwán y Corea del Sur, con o sin aranceles.
El déficit acumulado de enero a agosto de 2026 sigue siendo 20% menor que el mismo período de 2025, pero agosto rompe la tendencia. Si septiembre y octubre replican ese patrón, el año cerrará con un desequilibrio comercial similar o superior al de 2025, contradiciendo el objetivo central de la política arancelaria.