Snowball de deuda se acelera con tasas altas, advierte Goldman

· Económicas · 2026-10-06

Goldman Sachs advierte que tasas persistentemente elevadas acelerarían el crecimiento de la deuda estadounidense frente a su proyección base. El ajuste fiscal deja de ser opcional.

Goldman Sachs habría publicado el martes una proyección que rompe con el optimismo reciente de Wall Street: según el banco, si las tasas de interés se mantienen persistentemente altas, la <abbr title="Relación entre la deuda total de un país y su Producto Interior Bruto, expresada como porcentaje">deuda-PIB</abbr> de Estados Unidos se elevaría por encima de su escenario base, actualmente no verificado de forma independiente. Según Pierfrancesco Mei, economista de Estados Unidos en el banco, ese escenario elevaría las probabilidades de que la reducción del déficit «se vuelva necesaria antes» para estabilizar la deuda.

La advertencia llega mientras el bono del Tesoro a 10 años opera este martes en 5,31%, tras tocar 5,34% el lunes —su nivel más alto desde 2002— y acumular una subida de 109 puntos básicos desde inicio de año. El bono a 30 años marcó 5,7% el lunes, también en máximos de 24 años.

De gradual a urgente

La diferencia entre ambos escenarios no es académica. En la proyección base de Goldman, la tasa de interés promedio sobre la deuda del gobierno se mantendría por debajo del crecimiento nominal del PIB, permitiendo que la economía «diluya» el peso del endeudamiento. Pero con tasas persistentemente altas, esa dinámica se invierte: el costo de servir la deuda crece más rápido que la economía, acelerando el <abbr title="Proceso por el cual los intereses de la deuda se acumulan y generan nuevos intereses, aumentando exponencialmente el monto total adeudado">efecto bola de nieve</abbr>.

Snowball de deuda se acelera con tasas altas, advierte Goldman

El análisis de Goldman contrasta con la lectura más tranquilizadora de TD Securities, que hace dos días argumentaba que el vencimiento promedio ponderado de la deuda —5,9 años— amortigua el impacto de tasas más altas al diluirlo en el tiempo. Goldman no discute ese dato, pero lo reinterpreta: el colchón temporal solo retrasa el ajuste, no lo evita. Y si las tasas no ceden, el mercado anticipará el problema antes de que las cifras oficiales lo reflejen.

Cuándo paga la factura el Tesoro

La madurez de 5,9 años significa que Washington no refinancia toda su deuda de golpe. La mayoría de los bonos en circulación se emitieron cuando las tasas estaban por debajo del 3%, y no vencerán hasta dentro de varios años. Pero cada mes que pasa, una porción de esa deuda barata vence y debe reemplazarse con nuevos bonos a tasas cercanas al 5,3%. El costo promedio sube despacio, pero de forma constante.

El gobierno estadounidense ya pagó aproximadamente $1,05 billones en costos netos de interés en los primeros once meses del año fiscal 2026. Esa cifra representa 3,3% del PIB, un nivel que ya supera el máximo anterior de 1991 y que, según datos de DoubleLine Capital del año pasado, equivale a consumir el 18,5% de los ingresos federales totales.

El problema que no se resuelve solo

Goldman identifica el núcleo del problema: déficits primarios inusualmente grandes siguen añadiendo deuda nueva más rápido de lo que el crecimiento puede absorberla. Mientras el déficit estructural se mantenga en territorio de 6-7% del PIB —como proyectan varias fuentes independientes—, la deuda crece en términos absolutos y relativos, incluso con crecimiento económico sólido.

La diferencia entre el escenario base y el de tasas altas, según Goldman, equivaldría a varios puntos porcentuales adicionales de PIB en deuda hacia 2035. Y ese peso adicional no solo encarece el financiamiento público: comprime márgenes corporativos, presiona valuaciones de renta variable y reduce el espacio fiscal para responder a crisis futuras.

El movimiento del bono a 10 años hacia 5,34% el lunes pone a prueba niveles técnicos clave. Si el <abbr title="Porcentaje anual que paga un bono a sus tenedores, determinado por el precio de mercado y el cupón fijo del bono">rendimiento</abbr> se estabiliza por encima de 5,3% durante varias semanas, la señal para los mercados será clara: el costo del dinero no baja a corto plazo, y las valoraciones que asumen tipos del 4% o menos quedan obsoletas.

Goldman no fija una fecha límite para el ajuste fiscal. Pero la lógica de su análisis es directa: cuanto más suban las tasas y más tiempo se mantengan elevadas, antes llegará el punto en que Washington no pueda postergar recortes de gasto o subidas de impuestos. El mercado, como de costumbre, descontará ese giro antes de que ocurra.