Primer código tributario cripto pasa 38-5 pero staking aún genera dudas
Patricia López · Económicas · 2026-09-17
La Ways and Means aprobó ayer el marco fiscal federal para activos digitales con voto bipartidista. Wash-sales y exención de $10 entran en 2028, aunque la industria advierte que gravar staking en receipt crea pasivos antes de liquidar.
La House Ways and Means Committee aprobó el miércoles 16 de septiembre el Digital Asset Tax Certainty Act (H.R. 10357) por 38 votos a favor y 5 en contra, el primer marco tributario federal integral para criptomonedas. La votación ocurrió apenas 24 horas después de que el Senado bloqueara el CLARITY Act con un <abbr title="Votación de cierre de debate en el Senado que requiere 60 votos para avanzar">cloture vote</abbr> de 49-51, once votos por debajo del umbral necesario.
El proyecto de 114 páginas, introducido el lunes 14 de septiembre por el chair Jason Smith (R-Missouri), consolida la primera propuesta tributaria cripto del Congreso que recauda ingresos para el Treasury en lugar de requerir gasto federal. Según el Joint Committee on Taxation, el marco generará $500 millones netos entre 2027 y 2036.

Qué cambia para quien opera
El H.R. 10357 introduce una exención de minimis para transacciones de $10 o menos usadas para pagar comisiones de red, permitiendo a los usuarios saltar el reconocimiento de ganancias o pérdidas en esas disposiciones. La exención entra en vigor en 2028. Según el Joint Committee on Taxation, esa provisión costará al Treasury $2,370 millones en diez años, pero el proyecto compensa con otras medidas que recaudan más.
La novedad con más impacto inmediato: el proyecto extiende las <abbr title="Regla que impide reconocer pérdidas fiscales si recompras el mismo activo dentro de 30 días antes o después de la venta">wash-sale rules</abbr> a activos digitales. Hasta ahora, un trader podía vender Bitcoin con pérdida, recomprarlo de inmediato y usar esa pérdida para reducir la factura fiscal; con el cambio, la IRS bloqueará esa práctica cuando se compre un activo idéntico en los 30 días previos o posteriores a la venta. Esa extensión recaudará $1,710 millones en la próxima década.
Además, el proyecto clarifica que los préstamos cripto calificados no se tratan como ventas imponibles, eliminando incertidumbre sobre el tratamiento de lending en <abbr title="Finanzas descentralizadas, protocolos que operan sin intermediarios">DeFi</abbr>. Mining y staking, en cambio, se clasifican explícitamente como ordinary income para propósitos fiscales.
El problema del staking sin liquidez
Ese último punto generó la crítica más dura durante el markup. El Crypto Council for Innovation advirtió que clasificar las recompensas de staking y mining como ingreso ordinario upon receipt —es decir, en el momento en que se reciben— crea un problema cuando esas recompensas están bloqueadas en el protocolo. Un usuario con tokens en staking que no puede vender durante meses o años quedaría con un pasivo tributario antes de realizar ganancia económica real.
- Tres enmiendas del representante Lloyd Doggett fueron rechazadas durante la sesión.
- Una de ellas, sobre obligaciones de reporteo 1099 para protocolos DeFi, cayó 12-28.
- El desacuerdo sobre staking/mining quedó sin resolver para la votación plenaria.
CCI argumentó que el proyecto aborda "una preocupación de competitividad de larga data para infraestructura americana de staking", pero el lenguaje actual del H.R. 10357 no distingue entre recompensas líquidas y bloqueadas. Esa brecha puede reaparecer en debate de plenaria si la industria presiona para una enmienda.

Por qué este proyecto avanza donde el CLARITY Act no pudo
El contraste entre ambas rutas legislativas es evidente. El CLARITY Act, bloqueado el martes pasado en el Senado, buscaba establecer la estructura regulatoria de mercado para crypto, pero incluía una provisión ética que generó fricción política. El proyecto tributario no carga con ese lastre.
Según el chair Smith en su declaración de apertura del markup: "Este es un momento histórico para este comité: después de más de un año de trabajo conjunto, miembros republicanos y demócratas se han unido para establecer el primer marco tributario para activos digitales". El margen 38-5 marca un nivel raro de consenso en legislación cripto, que suele dividirse por líneas partidarias.
La diferencia estratégica es clara: el Digital Asset Tax Certainty Act está diseñado para recaudar ingresos al Treasury, no para requerir nuevo gasto federal. Eso lo hace más digerible en un Congreso dividido y mejora las probabilidades de que llegue a votación plenaria. Como ya publicamos, la estrategia tributaria emerge como Plan B después de dos años de inversión enorme de la industria en el proyecto de estructura de mercado.
El calendario complica la votación plenaria
La velocidad legislativa fue notable: proyecto introducido el lunes 14, aprobado en comité el miércoles 16. Sin embargo, la Cámara cierra sesiones esta semana y no regresa hasta noviembre, después de las elecciones de medio término. El mismo día que Ways and Means aprobó el tributario, el Comité de Servicios Financieros avanzó el proyecto de Reserva Estratégica de Bitcoin (H.R. 8957) por 28-21 votos. Ambos proyectos ahora esperan espacio en el calendario de plenaria.
La ventana para votación antes del receso es estrecha. Si no se programa antes del viernes 18, el proyecto quedará en suspenso hasta que la Cámara regrese en noviembre, en un entorno postelectoral que puede alterar prioridades legislativas.
El margen bipartidista de 38-5 sugiere que el proyecto tiene respaldo suficiente para pasar plenaria si llega a votación, pero el timing importa. Un proyecto tributario que entra en vigor en 2028 puede parecer menos urgente que otras prioridades del lame-duck Congress, y el desacuerdo sobre staking podría usarse como excusa para postergar.
Por ahora, la industria tiene su primer código tributario cripto aprobado en comité. El siguiente obstáculo es político, no técnico: conseguir que el speaker ponga el H.R. 10357 en el calendario antes de que se acabe el tiempo.