Alibaba invierte en IA y su flujo de caja cae a negativo
María González · Análisis y Opinión · 2026-09-27
El chip V900 promete triplicar potencia, pero el EBITDA ajustado cayó 78% y el CEO admite que superarán el capex previsto. La pregunta ya no es si pueden competir con Nvidia, sino cuánto tiempo aguantan quemando efectivo.
Alibaba presentó el 22 de septiembre el chip Zhenwu V900, tres veces más potente que su predecesor M890, junto con un plan de infraestructura de 20 GW para 2032. Técnicamente es el procesador de IA más poderoso fabricado en China. Financieramente, la historia es distinta: el <abbr title="Beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización">EBITDA</abbr> ajustado de la compañía se desplomó 78%, el margen operativo cayó de 17,4% a 3,7% y el flujo de caja libre pasó de positivo RMB 13.700 millones hace un año a negativo RMB 21.800 millones en el último trimestre reportado. El chip llega, pero el coste de fabricarlo está quebrando la rentabilidad.
Qué trae el V900 y por qué importa
El Zhenwu V900, desarrollado por T-Head (la unidad de semiconductores de Alibaba), integra 216 GB de memoria y un ancho de banda entre chips de 1.200 GB/s. Más de 1.000 unidades V900 pueden funcionar como un sistema único, diseñado para entrenar modelos de lenguaje en el rango de 5 a 10 billones de parámetros, un salto respecto a los 2,4 billones del actual Qwen3.8-Max. La producción en masa arranca en el primer trimestre de 2027, un calendario que acelera la hoja de ruta original presentada en mayo.

Para Nvidia, el V900 es una amenaza estratégica incluso antes de probarse en volumen: la compañía está efectivamente fuera del mercado de computación en centros de datos de China. Para Alibaba, el chip es necesario para mantener competitivo su negocio de cloud, que creció 34% interanual en ingresos de Inteligencia en la Nube y registró crecimiento de triple dígito en productos relacionados con IA por noveno trimestre consecutivo. Pero ese crecimiento se está financiando con una quema de efectivo sin precedentes en la historia reciente de la compañía.
Las cifras que alarman: capex desbocado y margen colapsado
El <abbr title="Gasto de capital">capex</abbr> de Alibaba se disparó 80% año sobre año a RMB 31.900 millones (USD 4.500 millones) en el último trimestre. Ese ritmo arrastra el flujo de caja libre a territorio negativo: de un flujo positivo de RMB 13.700 millones un año atrás a una salida neta de RMB 21.800 millones. Es una reversión de RMB 35.500 millones en doce meses.
- EBITDA ajustado: caída del 78%, con margen comprimido de 17,4% a 3,7%
- Flujo de caja libre: de +RMB 13.700M a -RMB 21.800M en un año
- Capex comprometido: más de USD 53.000 millones en tres años (infraestructura cloud e IA)
- Objetivo original: RMB 380.000 millones (USD 56.000 millones); el CEO Eddie Wu admitió que «probablemente lo superaremos»
Ese «probablemente lo superaremos» de Wu en la llamada con analistas no es retórica: es reconocer que el plan inicial se quedó corto y el gasto seguirá subiendo. Alibaba ya emitió 710 millones de acciones con descuento en septiembre para financiar esta estrategia pese a tener USD 30.000 millones en caja, y el ratio deuda/EBITDA ajustado pasó de 1,14x a 2,29x en un año. Se duplicó.
Comparativa con Microsoft y Google: rentabilidad que Alibaba no tiene
Microsoft y Google también están invirtiendo agresivamente en IA, pero amortiguan el gasto con rentabilidad robusta. Microsoft reportó márgenes operativos del 47%; Google entregó crecimiento de ingresos en cloud del 48% e ingresos netos trimestrales de USD 34.500 millones. Ambos generan suficiente efectivo para financiar capex sin comprometer flujo de caja ni dividendos.

Alibaba no está en esa posición. Su segmento de cloud crece rápido, pero el resto del negocio (e-commerce, logística) no genera el margen suficiente para sostener una carrera de inversión comparable. Y el mercado lo nota: la acción cerró el viernes 25 de septiembre a USD 109,74, un 43% por debajo del máximo de 52 semanas de USD 192,67. Subió 5,1% el martes 22 (día del anuncio del V900) a su máximo de un mes, pero seis demandas por fraude de valores presentadas días después y la investigación regulatoria china sobre violaciones de datos volvieron a presionar.
La pregunta que importa para inversores
El V900 demuestra que Alibaba puede diseñar hardware competitivo en un entorno de sanciones. Eso es relevante para la narrativa geopolítica y para el ecosistema tecnológico chino. Pero la pregunta para quien tiene la acción en cartera es otra: ¿cuánto tiempo puede sostener la compañía una estrategia que comprime márgenes, invierte el flujo de caja y dobla el apalancamiento mientras espera que la monetización de IA llegue en volumen?
Los ingresos de cloud crecen al 34% y los productos de IA al triple dígito, pero el EBITDA ajustado cae 78%. Esa brecha no se cierra sola: requiere que el crecimiento de ingresos se traduzca en margen operativo, y eso todavía no está ocurriendo. Microsoft y Google están en la misma carrera, pero con colchón financiero. Alibaba está corriendo sin red.
El mercado doméstico chino es grande, pero no infinito. Y mientras el flujo de caja siga negativo, cada trimestre que pasa sin mejora de margen añade presión sobre la deuda, sobre la flexibilidad financiera y sobre la paciencia de tenedores de bonos y accionistas. El V900 es impresionante. La sostenibilidad del modelo que lo financia, todavía está por demostrar.