BofA eleva $300.000 millones su previsión de ventas de chips por la IA
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-04-08
Vivek Arya revisó al alza $300.000 millones su pronóstico semiconductor para 2026. Pero el salto esconde una bifurcación brutal: compute +43%, wireless -9%.
Bank of America acaba de elevar su previsión de ingresos del mercado global de semiconductores para 2026 a $1,3 billones, un salto de $300.000 millones respecto a la cifra que manejaba hace apenas cuatro meses. El analista Vivek Arya pone a Nvidia y Broadcom como los pilares del auge, pero advierte que el camino será «entrecortado» y ningún stock está libre de riesgo.
La revisión no es cosmética. Arya proyecta un <abbr title="Tasa de crecimiento anual compuesta">CAGR</abbr> del 20% hasta 2030, más del doble del 9% histórico que el sector promedió en la última década. El mercado total de chips tocará los $2 billones en 2030, impulsado casi en su totalidad por IA y data center. Nvidia cerró este martes en $178,10, con una capitalización de $4,31 billones; Broadcom subió $7,63 en afterhours hasta $314,43.
Dos velocidades: compute arriba, wireless abajo
Pero la cifra agregada esconde una bifurcación extrema. BofA modela un crecimiento del 43% año contra año en compute y storage, mientras que comunicaciones inalámbricas caerían un 9%. No es un rally sectorial; es concentración extrema en un puñado de jugadores que venden aceleradores de IA, memoria especializada y herramientas de litografía avanzada.
El lado débil tampoco se recuperará pronto. Arya advierte que la demanda consumer podría seguir anémica hasta 2027, presionando a Qualcomm y Skyworks. El contraste es brutal: una <abbr title="Unidad de procesamiento gráfico diseñada para IA">GPU</abbr> de Nvidia se vende en torno a $30.000; el chip promedio del mercado, en $2,40.

Los seis nombres que BofA marca en verde
El caso Nvidia es distinto pero complementario: domina el ecosistema de aceleradores genéricos, mientras Broadcom se especializa en chips a medida para hyperscalers que buscan optimizar costos. Ambas narrativas suben porque no compiten; coexisten en capas distintas del stack de IA.
El riesgo matemático que nadie dice en voz alta
Para que los pronósticos de BofA se cumplan, el <abbr title="Gasto de capital en infraestructura tecnológica">capex</abbr> global en cloud necesitaría exceder $1 billón en 2027, significativamente por encima del consenso actual de $872.000 millones. Esa brecha de $128.000 millones no es ruido estadístico; es el tamaño de toda la inversión anual en semiconductores de Europa.
Arya argumenta que la industria entra en un periodo de «leading logic intensity», donde la complejidad de los diseños requiere herramientas especializadas en ramp continuo. BofA estima que el <abbr title="Mercado total direccionable">TAM</abbr> para sistemas de data center de IA alcanzará $1,2 billones en 2030, con $900.000 millones solo en aceleradores de IA. Pero eso supone que el retorno sobre inversión sea visible y rápido.

La divergencia respecto a otras fuentes refuerza la volatilidad del escenario. WSTS proyecta el mercado 2026 en $975.000 millones (crecimiento del 26% anual), mientras BofA lo sitúa en $1 billón (30% anual). La diferencia son $25.000 millones, casi el tamaño del presupuesto anual de I+D de Intel.
El desafío está claro: ¿a quién le confían ese capex extra? Nvidia y Broadcom lideran, pero el flujo de capital necesario para sostener la narrativa de BofA requiere que los hyperscalers —Microsoft, Google, Amazon, Meta— mantengan el acelerador a fondo incluso sin monetización visible de muchas cargas IA en producción. Arya admite que ningún stock es «riskless». El mercado ya descuenta el boom; ahora toca validarlo con resultados.