GlobalFoundries abre dos plantas con $21.000M de Japón
María González · Empresas y Resultados ·
Tokio financia el capex completo; GFS opera, proyecta hasta $0,75 de EPS anual y no pone un dólar. Washington toma 4% de equity y cambia el modelo de subsidio federal.
GlobalFoundries (Nasdaq: GFS) anunció este miércoles que construirá dos nuevas plantas de semiconductores en Malta, Nueva York, con hasta $21.000 millones de financiamiento aportado íntegramente por Japón. La fundidora operará ambas instalaciones pero no pondrá capital propio: Tokio financia el capex completo bajo el acuerdo comercial firmado por Trump, mientras el gobierno federal de EE.UU. tomará 4% de participación accionaria en GFS.
La acción cerró este miércoles en $48,94, un alza de 4,80% respecto al cierre del martes en $46,70. El rango intraday fue $47,28–$49,80.
Ganancias sin poner un dólar de capex
El modelo cambia la ecuación para GFS. La compañía ya firmó un contrato de $2.000 millones con TSMC para fabricar <abbr title="Componentes de silicio que conectan múltiples chips en empaquetado avanzado">interposers</abbr> en Malta desde 2028; ahora suma dos plantas de $21.000 millones financiadas por un tercero y proyecta ingresos recurrentes por operarlas.
El mecanismo es inédito en la industria: Japón pone el capital, GFS opera bajo licencia tecnológica y contrato de manufactura, y los retornos se dividen 50/50 entre Washington y Tokio hasta alcanzar un techo definido. Superado ese límite, la participación de EE.UU. en los beneficios sube a 90%.

De capex federal a equity federal
El anuncio marca un cambio de doctrina. Bajo la administración Biden, el CHIPS and Science Act entregaba <abbr title="Inversión en activos fijos como fábricas y equipamiento">capex</abbr> directo a las fundidoras: GFS recibió fondos para expandir Malta. Ahora esos $955 millones federales se reasignan a inversiones en fotónica de silicio, silicio-germanio y empaquetado avanzado en Malta y Burlington, Vermont, según confirmó Kenneth Craig, portavoz de GFS.
Bajo Trump, el modelo invierte el flujo: los aliados (en este caso Japón, que comprometió $550.000 millones en inversión total en EE.UU.) financian las plantas, y el gobierno federal toma <abbr title="Participación accionaria en la empresa">equity</abbr> a cambio de acceso y control estratégico. Trump publicó en redes que el gobierno recibirá acciones en GlobalFoundries, igual que en Intel, extendiendo la política de participación estatal en compañías privadas.
| Elemento | Biden (CHIPS Act) | Trump (acuerdo Japón) |
|---|---|---|
| Fuente de capital | Gobierno federal de EE.UU. | Japón (gobierno + instituciones) |
| Forma de ayuda | Capex directo / grants | Equity federal + capex externo |
| Participación EE.UU. | 0% (grant sin retorno) | 4% equity + 50% retorno hasta techo |
| Operador | Empresa privada (100% equity privado) | Empresa privada con equity público minoritario |
Escala, cronología y empleo
Cada una de las dos plantas añadirá aproximadamente 900.000 obleas de 300mm anuales cuando esté completamente operativa. La primera iniciará construcción a finales de 2026 y se espera que entre en producción en 2029. La segunda seguirá con cronograma aún sin detallar, pero bajo el mismo esquema de financiamiento.
- 27.000 empleos en construcción y planificación durante la fase de obra.
- Más de 1.000 empleos directos de manufactura cuando ambas plantas estén operativas.
- 1,8 millones de obleas anuales sumadas entre ambas instalaciones, ubicadas en Malta, al norte del estado de Nueva York.
El proyecto sigue la estela de Micron en Syracuse, que arrancó construcción vertical este año tras groundbreaking en enero. Nueva York concentra ahora tres grandes proyectos de semiconductores activos: GFS en Malta (dos plantas nuevas), Micron en Syracuse (complejo de $100.000 millones a largo plazo) y la planta de GFS existente en Malta, que ahora reasignará parte de su inversión federal a fotónica.

La pregunta de escala
Con 1,8 millones de obleas anuales proyectadas para Malta a finales de la década, GFS sigue siendo un actor minoritario frente a TSMC (TSM cotizó hoy −3,37% en $430,12) y Intel (INTC cayó −4,56% a $98,12), que miden su capacidad en cientos de millones de obleas globalmente. Pero el proyecto asegura capacidad local en nodos maduros —GFS no fabrica chips de 3nm ni 5nm, sino tecnologías especializadas para automoción, comunicaciones, IoT y ahora fotónica— que las grandes fundidoras asiáticas no priorizan.
El contrato con TSMC para <abbr title="Componentes de silicio que conectan múltiples chips en empaquetado avanzado">interposers</abbr>, firmado en octubre, ya situaba a GFS como proveedor de un cuello de botella crítico: TSMC necesita interposers hechos en EE.UU. para sus chips de IA empaquetados en Arizona. Ahora, con dos plantas más financiadas por Japón, Malta se convierte en un hub de empaquetado avanzado y fotónica con proyección de ingresos recurrentes sin riesgo de capex.
GFS proyecta que la primera planta comenzará a generar ingresos en 2029. El mercado reaccionó al alza, pero el impacto en <abbr title="Beneficio por acción">EPS</abbr> no llega hasta 2027 según la propia guía de la compañía. Entre tanto, los $955 millones reasignados del CHIPS Act se ejecutarán en los próximos trimestres en fotónica y silicio-germanio, tecnologías con margen superior al negocio estándar de fundición.