1.000 despidos en Netflix una semana antes de presentar resultados
María González · Empresas y Resultados ·
La plataforma elimina el 6% de su plantilla en producto, tecnología y legal. El negocio es rentable, pero el crecimiento se estancó y el mercado espera señales el 20 de octubre.
Netflix anunció este miércoles el despido de 1.000 empleados, el 6% de su plantilla global, en su mayor ronda de recortes desde 2022. Los co-CEOs Greg Peters y Ted Sarandos comunicaron la decisión por correo interno, seis días antes de que la compañía presente resultados del tercer trimestre el 20 de octubre.
La acción opera en $70,05 este miércoles, con caída del 0,58% en una sesión en la que el <abbr title="índice tecnológico de la bolsa estadounidense">Nasdaq</abbr> cae un 1,58%. Netflix acumula una caída del 22% en el año y superior al 40% en los últimos doce meses. El rango de 52 semanas marca mínimo en $65,08 y máximo en $1.248,60, una distancia que refleja el desplome desde los niveles posteriores a la pandemia.
Rentabilidad sí, crecimiento no
La paradoja está en el memo de los co-CEOs: «El negocio es fuerte y creciente», aseguraron, pero al mismo tiempo reconocen la necesidad de «disciplina sobre dónde priorizamos nuestras personas y recursos». Traducción: Netflix sigue siendo rentable, pero el motor de crecimiento se ralentizó. Las horas de visualización subieron apenas un 2% en la primera mitad de 2026, según datos de la propia compañía.
Ted Sarandos lo reconoció hace un mes en Bloomberg: «No estamos creciendo tan rápido como yo quisiera». Los despidos confirman que la desaceleración obliga a replantear la estructura. Los departamentos más golpeados son producto, tecnología, legal y recursos humanos. Contenido, el área que define la oferta de Netflix, no ha sido tocada en esta ronda.

Timing crítico: seis días antes de earnings
El anuncio llega en el peor momento posible para la narrativa corporativa. Netflix presenta resultados del tercer trimestre el martes 20 de octubre, y el mercado leerá esos números bajo la sombra de estos recortes. Si el <abbr title="guidance, proyecciones de la empresa para trimestres futuros">guidance</abbr> decepciona, los despidos dejarán de verse como optimización de recursos y pasarán a interpretarse como cierre de grietas más profundas.
La filtración anticipada no ayudó. Puck News reportó el 9 de octubre que Netflix prepararía recortes del 5%, unos 850 empleos. La cifra real —anunciada cinco días después— resultó mayor: 1.000 puestos, 150-200 más de lo anticipado. Ese ajuste al alza sugiere que la revisión interna fue más dura de lo previsto inicialmente.
Wall Street ya movió ficha el día anterior
Craig Huber, de Huber Research, downgradeó Netflix de <abbr title="calificación de compra con expectativa de rendimiento superior al mercado">Overweight</abbr> a <abbr title="calificación de venta por expectativa de rendimiento inferior al mercado">Underweight</abbr> el martes 13 de octubre, un día antes del anuncio de despidos. Rebajó el precio objetivo de $85 a $70, prácticamente donde cotiza hoy la acción. El timing del downgrade justo antes de los recortes refuerza la lectura de que la preocupación no está en la rentabilidad inmediata, sino en el riesgo de ejecución.
- 1.000 empleados eliminados (6% de una plantilla de 16.000 a cierre de 2025)
- Departamentos golpeados: producto, tecnología, legal, HR; contenido intacto
- Contexto histórico: estos despidos duplican los ~450 de mayo-junio de 2022, cuando Netflix perdió suscriptores por primera vez en más de una década
- Justificación oficial: inversión en «áreas de alto impacto» mientras el negocio permanece en línea con el forecast anual

Patrón sectorial: de Disney a Uber
Netflix no es un caso aislado. Uber eliminó 3.300 empleos el 2 de septiembre, el 10% de su plantilla corporativa, para liberar capital destinado a vehículos autónomos. Disney ejecutó su tercera ronda de recortes en 2026, con unos 300 empleados en recursos humanos y tecnología. El patrón se repite: tech y media recurren a despidos como palanca de protección de márgenes, no como reestructuración estratégica única.
La diferencia con Netflix es que su negocio sigue siendo altamente rentable. En el segundo trimestre de 2026, la compañía ganó $3.400 millones y mantiene su posición como el mayor jugador en streaming global. Pero el engagement ya no crece al ritmo que el mercado esperaba, y los recortes en producto y tecnología traen un riesgo implícito: pueden ralentizar mejoras de plataforma y monetización, especialmente en el tier con publicidad, justo cuando ese segmento debería ser el motor de crecimiento.
Qué esperar el 20 de octubre
El mercado leerá los resultados del tercer trimestre bajo la lupa de estos despidos. Si Netflix mantiene o mejora su guidance anual de ingresos entre $50.700 y $51.700 millones y margen operativo del 31,5% —cifras que comunicó en el primer trimestre—, los recortes se interpretarán como disciplina preventiva. Si recorta proyecciones, la narrativa cambiará: pasará de optimización a señal de debilidad.
Los analistas que aún mantienen precio objetivo por encima de $85 —como Deutsche Bank, que subió la acción a Buy en septiembre tras ver el múltiplo caer de 40x a 18x— tendrán que revisar sus tesis si el crecimiento de usuarios o engagement vuelve a decepcionar. Netflix tiene seis días para preparar el mensaje. El que opera la acción, bastante menos para decidir si aguanta posición o sale antes del evento.