Cobre, aluminio y litio suman 60% de EBITDA: Rio gana el trade de IA con metales, no chips
Carlos Ramírez · Materias Primas · 2026-08-03
La minera reportó $14.800 millones en EBITDA (+28%) y elevó su dividendo 43% mientras el mercado perseguía semiconductores. Litio creció 419% y cobre 84% en H1 2026.
Rio Tinto reportó $14.800 millones en EBITDA (+28% interanual) y $3.800 millones en flujo libre de caja (+75%) en el primer semestre de 2026, según su presentación ante la SEC del 29 de julio. El dividendo interim subió 43% a $3.400 millones. Pero el dato que cambia la narrativa está en la composición: cobre, aluminio y litio ya representan casi el 60% del EBITDA, frente a aproximadamente 40% hace dos años. Mientras el mercado perseguía semiconductores y big tech, Rio convirtió infraestructura de IA y electrificación en cash físico.
Del 31% al 84%: cómo tres metales redefinieron el negocio
El cobre lideró con EBITDA de $5.700 millones (+84% interanual), impulsado por un aumento del 31% en la producción de Oyu Tolgoi, según el reporte. Aluminio y litio combinados aportaron $3.300 millones (+38%), con litio subyacente creciendo desde una base minúscula: de menos de $40 millones en H1 2025 a $200 millones este semestre, gracias a un aumento de producción superior al 50%.
El CEO Simon Trott dijo que la compañía tiene «exposición líder entre mineros diversificados a las mayores tendencias de nuestro tiempo: electrificación, IA y digital, junto con demanda tradicional». Hierro sigue siendo el mayor contribuyente en términos absolutos —$6.800 millones, plano interanual—, pero la producción de Pilbara marcó el mejor H1 desde 2018. El cambio está en la velocidad de crecimiento: los tres metales de futuro suben a doble dígito alto; hierro se mantiene estable.

Por qué IA necesita toneladas de metal, no solo chips
La infraestructura de IA consume cobre y aluminio en cantidades que no aparecen en los earnings de Nvidia o AMD. Cada data center requiere capacidad de red, líneas de transmisión, energía de respaldo y sistemas de refrigeración. Todo eso es intensivo en metales. Los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS, por sus siglas en inglés), necesarios para estabilizar grillas que alimentan esos centros, impulsan demanda de litio. Rio no vende silicio; vende los materiales que hacen posible que el silicio funcione a escala.
- Cobre: EBITDA de $5.700 millones (+84% YoY); producción Oyu Tolgoi +31%.
- Litio: EBITDA de $200 millones (+419% YoY); producción creció más de 50%.
- Aluminio: EBITDA creció 31% interanual, beneficiado por precios más altos y demanda de infraestructura.
- Hierro: $6.800 millones (plano YoY); Pilbara registró mejor H1 desde 2018 en volumen.
Durante 2026, los inversores rotaron hacia tecnología y se alejaron de commodities. Pero esa rotación «parece cada vez más equivocada», según Yahoo Finance del 2 de agosto, dados los factores estructurales que impulsan demanda de cobre, aluminio y litio. Rio Tinto no necesita narrativa; tiene toneladas vendidas y flujo de caja libre que creció 75% en el primer semestre.

Productividad: $1.800 millones anualizados en ahorros al cierre de año
Rio bancó $870 millones en ahorros operacionales durante H1, con objetivo de $1.800 millones en tasa anualizada para fin de año. El costo neto C1 de cobre cayó a $0,30-0,50 por libra, desde $0,65-0,75 anterior, según la guía actualizada ante la SEC. Esa reducción del 55% en el extremo superior del rango se explica por créditos de oro y mejoras en la operación, no solo por precio del metal.
El CFO Peter Cunningham atribuyó el resultado financiero a «mercados de commodities más fuertes, particularmente para cobre y aluminio». Precios más altos de esos dos metales agregaron $3.600 millones al EBITDA, compensando $1.500 millones en presiones externas por divisas e inflación. Los costos de diésel subieron $0,80 por tonelada interanual por el petróleo más caro, pero la productividad los absorbió sin tocar márgenes.
Implicación: diversificación que tech puro no tiene
Rio tiene algo que Nvidia, AMD o cualquier semiconductor no puede replicar: diversificación entre metales con ciclos distintos. Hierro genera flujo estable; cobre y aluminio capturan electrificación e IA; litio apuesta por almacenamiento de energía. Si un metal frena, los otros compensan. Ese balance explica por qué el flujo libre de caja subió 75% mientras hierro —el mayor negocio— se mantuvo plano.
El mercado puede seguir comprando semiconductores. Pero cuando esos chips necesiten energía, refrigeración y transmisión para funcionar a escala, necesitarán toneladas de cobre y aluminio. Rio ya las está vendiendo. La guía de producción de cobre para 2026 se mantiene en 800.000-870.000 toneladas; los proyectos Rincon (litio) y expansiones en Oyu Tolgoi están adelantados respecto a planes. Trott describió H1 como un «cambio de paso» en desempeño financiero. Los números lo respaldan: margen operativo sólido, costos controlados, dividendo creciente y exposición directa a las tres tendencias con mayor tracción estructural.