Bono del Tesoro a 10 años sube a 5,21%, máximo desde 2007

Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-28

El rendimiento del bono a 10 años cerró este lunes en 5,21%, máximo desde 2007. El S&P 500 cayó 0,77% mientras las empresas enfrentan un muro de deuda que vence en los próximos cinco años con tasas que duplican las de hace dos años.

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cerró este lunes en 5,21%, ganando cinco puntos básicos respecto al viernes y marcando el nivel más alto desde junio de 2007. Durante la sesión tocó 5,223% en intradiario, mientras el bono a 30 años alcanzó 5,56%. La reacción en Wall Street fue inmediata: el S&P 500 cedió 0,77%, el Nasdaq perdió 0,92% y el Dow retrocedió 0,67%.

La subida responde a tres motores en paralelo. Primero, la escalada de yields que arrancó la semana pasada se sostiene en datos de actividad más fuertes de lo esperado: el PMI compuesto de S&P Global llegó a 58,4 en septiembre, la expansión más rápida en más de cinco años, y la Fed de Atlanta estima crecimiento del tercer trimestre cercano a 5% anualizado. Segundo, el mercado ya precia una probabilidad del 70% de que la Reserva Federal suba otros 25 puntos básicos en su reunión del 27 y 28 de octubre, según datos de CME FedWatch. Tercero, la oferta de Treasuries sigue alta y la demanda no absorbe al mismo ritmo, presionando precios a la baja y <abbr title="Rendimiento o retorno de un bono">yields</abbr> al alza.

Cuarenta por ciento de la deuda del S&P 500 vence en cinco años

El dato que más inquieta a las mesas de análisis no es el nivel de yield en sí, sino el muro de refinanciamiento que viene. Aproximadamente 40% de la deuda corporativa del S&P 500 vence en los próximos cinco años, según cálculos de Piper Sandler. Eso significa que las empresas tendrán que renovar bonos que emitieron con tasas del 2% o 3% en 2020-2021 a tasas que hoy superan el 5%. Michael Kantrowitz y Emily Needell, estrategas de Piper Sandler, identifican las tasas elevadas como el mayor riesgo para los mercados accionarios en 2026 y 2027.

El impacto ya se siente en el mercado de deuda corporativa <abbr title="Bonos con calificación crediticia alta, considerados de bajo riesgo">investment-grade</abbr>: los spreads promedio respecto a Treasuries se han expandido alrededor de 30 puntos básicos en lo que va de septiembre. Para sectores intensivos en capital como utilities, real estate y telecomunicaciones, el incremento en costos de financiamiento reduce el margen operativo y comprime la capacidad de inversión.

Bono del Tesoro a 10 años sube a 5,21%, máximo desde 2007

Cuando el refugio compite con las acciones

Un yield del 5% convierte a los Treasuries en competidor directo de la renta variable. El cálculo es simple: si un inversor puede obtener 5,21% sin riesgo en bonos del gobierno estadounidense, el <abbr title="Retorno adicional que debe ofrecer una acción para compensar el riesgo por encima del activo libre de riesgo">equity risk premium</abbr> se comprime. Históricamente, cuando el rendimiento del bono a 10 años ha cotizado con «5-handle», el S&P 500 ha ganado en promedio solo 0,4% en los tres meses siguientes —con 56% de los períodos positivos—, 1,3% a seis meses y 4,1% a un año, según datos recopilados por analistas. Esos retornos están muy por debajo de los promedios históricos de largo plazo del índice: 2,2%, 4,4% y 9,1%, respectivamente.

La aritmética no favorece la asunción de riesgo. El S&P 500 acumula una ganancia del 12% en lo que va del año (dato al 23 de septiembre), pero ese rally se construyó sobre una base de ganancias corporativas que crecieron 50,4% interanual en el segundo trimestre, como ya publicamos a principios de mes. Si los costos de financiamiento suben y la economía empieza a desacelerar, ese crecimiento de ganancias no se repite y la valuación actual —alrededor de 20 veces ganancias proyectadas— deja poco margen de error.

El consumidor ya no aguanta

El índice de confianza del consumidor de la University of Michigan marcó 48,1 puntos en su lectura final de septiembre, la más baja en cuatro meses desde mayo. Las expectativas de inflación a un año alcanzaron 4,6%. Las tasas hipotecarias tocaron 7%, erosionando el poder de compra de nuevos compradores de vivienda en una dimensión que los datos de renta real no capturan del todo. El Treasury Secretary Scott Bessent ha intentado limitar el ascenso de yields mediante mayores recompras de Treasuries, pero el impacto hasta ahora ha sido limitado.

La volatilidad en el mercado de bonos subió 19% esta semana, el mayor salto semanal desde marzo y el segundo más grande desde abril de 2025, cuando los aranceles anunciados por la administración Trump sacudieron los mercados. Nick Elfner, de Breckinridge Capital Advisors, advierte sobre riesgos de reaceleración inflacionaria vinculados al gasto en capital por inteligencia artificial, que sigue presionando la demanda de energía y materias primas.

La Fed subió tasas por primera vez en tres años el 16 de septiembre, iniciando un ciclo restrictivo que el mercado espera que continúe. La próxima reunión del <abbr title="Comité Federal de Mercado Abierto, el organismo de la Reserva Federal que decide sobre política monetaria">FOMC</abbr> está programada para el 27 y 28 de octubre. Hasta entonces, el yield del bono a 10 años sigue siendo el precio que Wall Street paga por haber apostado a que la inflación era transitoria.