CoreWeave cae 17% en dos días mientras Google y Blackstone lanzan rival de TPU
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-05-19
El venture de $5.000M distribuirá los chips de IA de Google como servicio independiente. CoreWeave perdió $1.800M de capitalización desde el anuncio del lunes.
CoreWeave cerró el martes en $95.98, caída de 7,51%, después de perder 9,53% la semana anterior. En dos sesiones, la compañía que alquila <abbr title="Unidades de procesamiento gráfico, chips diseñados originalmente para gráficos y ahora usados masivamente en IA">GPUs</abbr> para entrenar modelos de IA perdió 17% de valor. El catalizador: Blackstone y Google anunciaron el domingo 18 de mayo un <abbr title="Empresa conjunta creada por dos o más compañías para un proyecto específico">joint venture</abbr> que distribuirá los Tensor Processing Units (TPUs) de Google como servicio cloud independiente, con $5.000 millones de capital inicial de Blackstone y ambición de llevar 500 megavatios en línea para 2027.
El mercado leyó el anuncio como competencia directa. CoreWeave construyó su modelo de negocio alquilando GPUs de Nvidia a labs de IA y empresas que no pueden o no quieren construir infraestructura propia. Ahora tiene un rival respaldado por el mayor gestor de activos alternativos del mundo (Blackstone maneja más de $1,3 billones) y el dueño del segundo ecosistema cloud global. Alphabet cerró la semana al 18 de mayo en $396,94, subida de 0,88%; Blackstone cayó 5,05% en la misma semana.
El deal: $5.000M para 500 MW en 2027
Blackstone tendrá participación mayoritaria en el nuevo venture e inyectará los primeros $5.000 millones. La compañía ofrecerá capacidad de data center, operaciones, networking y acceso a los TPUs de Google Cloud como plataforma <abbr title="Modelo de servicio que permite alquilar capacidad de cómputo bajo demanda sin invertir en hardware propio">compute-as-a-service</abbr>. Según Bloomberg, el valor total de la inversión podría alcanzar $25.000 millones incluyendo apalancamiento, cifra que publicamos ayer junto al cierre de CoreWeave de una línea de crédito de $3.1B respaldada por GPUs.
Benjamin Treynor Sloss, veterano de Google con más de dos décadas desarrollando y operando la infraestructura global de la compañía, fue nombrado CEO del venture. Jas Khaira, presidente de Blackstone N1 —la división creada este año exclusivamente para inversiones en IA—, lideró la transacción. Este es el segundo deal de N1; el primero fue una asociación de $1.500 millones con Anthropic anunciada a principios de mayo para distribuir herramientas de IA a clientes empresariales.

TPU vs GPU: la batalla por la inferencia
Los TPUs de Google son chips personalizados diseñados específicamente para cargas de trabajo de machine learning, optimizados tanto para entrenamiento como para <abbr title="Proceso de usar un modelo de IA ya entrenado para generar respuestas o predicciones en tiempo real">inferencia</abbr> de modelos. Google los desarrolla desde hace más de una década y potencian servicios internos como Search, Assistant y Gemini. Hasta ahora, el acceso externo era exclusivo a través de Google Cloud; este venture es la primera distribución masiva a través de terceros.
CoreWeave, por su parte, se enfoca en GPUs de Nvidia. La diferencia técnica importa menos que el mercado al que apuntan: ambos compiten por clientes que necesitan capacidad de inferencia pesada y continua, la parte del gasto en IA que crece más rápido. Entrenar un modelo grande es un gasto puntual; ejecutarlo millones de veces al día para usuarios en producción es un gasto recurrente y escalable. Ahí se juega el negocio.
El CEO de Google Cloud, Thomas Kurian, declaró que el venture «ayuda a satisfacer la creciente demanda de TPUs, que están optimizados específicamente para eficiencia y desempeño en la era de IA». Traducción práctica: Google quiere capturar una parte del mercado de inferencia sin canibalizar su propio negocio cloud, y Blackstone pone el capital y la experiencia operativa en data centers. CoreWeave queda en medio.
- Blackstone (NYSE: BX): Inversor mayoritario, $5.000M en capital inicial, gestor del portafolio de data centers más grande del mundo.
- Google / Alphabet (NASDAQ: GOOGL): Proveedor de TPUs, hardware, software y servicios técnicos; sin participación accionaria mayoritaria pero con control de tecnología.
- Benjamin Treynor Sloss: CEO designado del nuevo venture, veterano de infraestructura de Google con 20+ años en la compañía.
- Jas Khaira: Head de Blackstone N1, arquitecto de la inversión previa en Anthropic y líder de esta transacción.
- CoreWeave (NYSE: CRWV): Competidor directo en el alquiler de capacidad de cómputo para IA; cerró el martes en $95.98 tras caer 17% en dos días.

El cuello de botella no son los chips
Un dato pasa desapercibido en el anuncio: el venture traerá 500 MW de capacidad en línea para 2027, con planes de expandir «significativamente» después. Esa cifra no habla de chips, habla de energía. Y ahí está el verdadero límite de escala en infraestructura de IA.
En muchas regiones de Estados Unidos, las nuevas conexiones de data center pueden tardar años por cuellos de botella en las redes eléctricas. Blackstone no solo gestiona data centers; ha estado invirtiendo activamente en infraestructura vinculada a energía, incluidas asociaciones con <abbr title="Empresas que generan y distribuyen electricidad, agua o gas a consumidores y empresas">utilities</abbr> para desarrollar soluciones de energía a largo plazo. CoreWeave, en cambio, depende de contratos con terceros para asegurar potencia.
Como ya publicamos la semana pasada, Dominion Energy aprobó su primer aumento de tarifas en 34 años, presionada por la demanda explosiva de data centers en Virginia. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, reveló en mayo que los agentes de <abbr title="IA capaz de tomar decisiones y ejecutar tareas de forma autónoma sin supervisión constante">IA agentic</abbr> consumen diez veces más energía que ChatGPT. El mercado mira chips; el cuello de botella real está en los transformadores y las subestaciones.
Blackstone N1 apostó fuerte. Dos deals en menos de un mes, uno enfocado en software (Anthropic) y otro en hardware y operaciones (Google). El siguiente paso lógico sería asegurar energía propia, pero eso ya lo está haciendo a través de otras divisiones. CoreWeave, mientras tanto, necesita demostrar que puede competir en precio, disponibilidad y fiabilidad con un rival que tiene al mayor cloud provider del mundo como socio tecnológico y al mayor gestor de infraestructura alternativa como operador.
El martes, el mercado votó con claridad: CoreWeave perdió $1.800 millones de capitalización desde el anuncio del lunes. Blackstone recuperó parte del terreno perdido en la semana. Y Google sumó otro canal de distribución para sus TPUs sin canibalizar Google Cloud, porque el venture opera como entidad independiente. Tres actores, tres resultados distintos. El que queda más expuesto es el que menos control tiene sobre energía, chips propios y escala de capital.