Nasdaq rebota 1,09% pero semiconductores cierran semana en rojo
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros ·
El Nasdaq rebotó 1,09% este viernes y los semiconductores subieron 6,57%, pero no alcanza para borrar la masacre del jueves. La pregunta sigue abierta: ¿alivio técnico o pausa antes de la tormenta regulatoria?
Wall Street recuperó el aliento este viernes tras la peor sesión desde abril de 2025. El Nasdaq cerró con una subida del 1,09% hasta los 24.579,42 puntos, mientras el Philadelphia Semiconductor Index rebotó un 6,57%. Pero el alivio no borra la herida: en apenas 24 horas Wall Street había perdido $2,5 trillones en valor de mercado, con el Nasdaq 100 cayendo un 6,3% y borrando $2,3 trillones solo en ese índice. El S&P 500 subió apenas un 0,31% hasta 7.376,86 puntos tras desplomarse un 4,4% el jueves.

Compradores tácticos entran, pero sin convicción
Los ganadores del viernes fueron los que más sufrieron el jueves. AMD lideró con un avance del 13,2%, seguida por Micron (+9,07%), Marvell (+9,46%). Nvidia, que el jueves vivió su peor sesión desde enero de 2025, subió un 6,44%. Broadcom cerró con un alza del 4,56%.
El movimiento responde a un patrón clásico: compradores de <abbr title="Estrategia que consiste en comprar un activo tras una caída fuerte, apostando a un rebote técnico">dip</abbr> apostando por una sobreventa técnica. Pero no hay un flujo institucional sostenido detrás. El Nasdaq Composite entró en corrección técnica el jueves tras caer más del 10% desde su máximo de cierre del 6 de octubre, hace exactamente un mes. Esa marca psicológica no se borra con una sesión en verde.
El detonante sigue vigente: miedo a la regulación demócrata
La venta del jueves se disparó tras la victoria electoral de los demócratas en las elecciones de mitad de período, incluyendo estados clave donde se concentran centros de datos de <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr>. Los inversores temen que el Congreso entrante frene el <abbr title="Gastos de capital, inversión en infraestructura física como centros de datos">capex</abbr> masivo que las Big Tech vienen ejecutando sin restricciones. Russ Shaw, fundador de Tech London Advocates, lo resumió en declaraciones a la BBC: «El Congreso entrante realmente se va a enfocarse en IA de una manera muy dramática».
A eso se sumaron resultados débiles del sector chips, con Qualcomm presentando previsiones de ventas decepcionantes que encendieron dudas sobre la demanda real de infraestructura de IA. El timing fue brutal: el miedo político se cruzó con señales operativas negativas.
La semana sigue en rojo pese al rebote
- Dow Jones: -0,94% en la semana
- S&P 500: -2,68% semanal
- Nasdaq: -3,37% acumulado
- XLK (tecnología): -8% en cinco sesiones
- XLE (energía): -12% semanal
El sector tecnológico perdió un 8% en la semana, el peor desempeño desde la sacudida arancelaria de abril de 2025. Energía cayó aún más, un 12%, arrastrada por el retroceso del crudo ante expectativas de una desaceleración económica si la regulación tech aprieta el gasto en infraestructura.
La corrección no se limita a Estados Unidos. El Nikkei 225 cayó un 6,96% este viernes y entró formalmente en mercado bajista tras perder más del 20% desde junio. El contagio cruzó el Pacífico: el KOSPI surcoreano activó un halt automático al caer por debajo de los 5.000 puntos. Samsung Electronics y otros fabricantes asiáticos de componentes acumulan pérdidas de dos dígitos en la semana.
¿Fin del pánico o pausa táctica?
El rebote del viernes alivió la presión, pero no despeja el riesgo. La pregunta que domina las mesas es si lo peor pasó o si esto es solo una pausa antes de que llegue la política real. Los demócratas ganaron con promesas explícitas de regular la inversión tech; Wall Street ahora descuenta el riesgo de que esas promesas se conviertan en legislación.
El índice VIX de volatilidad cerró el viernes en 24,60 puntos, con una caída del 9% respecto al jueves pero todavía por encima de los 20 puntos que marcan estrés elevado. Mientras no baje de esa zona, cualquier rebote puede revertirse rápido.
La arquitectura del rebote también cuenta. AMD y Micron, con valuaciones más comprimidas tras meses de underperformance, atrajeron más flujo que Nvidia, que sigue cotizando a múltiplos exigentes. Eso sugiere que el dinero busca exposición a IA con menos prima de riesgo político, anticipando que la regulación puede golpear más a quienes lideran el gasto en centros de datos.
El calendario político manda ahora. El nuevo Congreso asume en enero, y las primeras audiencias sobre regulación de IA ya están confirmadas para febrero. Hasta entonces, cada sesión dependerá más de la lectura que haga el mercado sobre qué tan duro será el escrutinio que del flujo de earnings. El que opera tech sabe que la volatilidad no se fue: solo tomó aire.