¿Cuánto cuesta que el Treasury esté 90 puntos por encima de lo proyectado?

Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-21

La CBO esperaba 4,1% para 2026; el bono a 10 años cotiza en 5%. Si la brecha persiste, Estados Unidos gastará más en intereses que en Medicare o la Seguridad Social hacia el final de la década.

El rendimiento del <abbr title="Bono del Tesoro estadounidense a 10 años, referencia global de tipos de interés">Treasury a 10 años</abbr> cotiza este lunes en 4,998%, casi 90 puntos básicos por encima de los 4,1% que la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) proyectó en febrero para 2026. Esa brecha no es solo un error de modelo: es la diferencia entre una carga de intereses manejable y un escenario en que Estados Unidos gaste más en pagar deuda que en programas sociales completos.

El bono a diez años cerró el viernes pasado en 4,94%, tras ceder unos 10 puntos básicos desde el pico de 5,04% alcanzado la semana anterior, el nivel más alto desde 2007. Hoy rebota y vuelve a coquetear con el 5%. Ya publicamos el contexto del retorno al 5% y la presión geopolítica; ahora toca la aritmética fiscal.

La proyección de febrero y la realidad de septiembre

La CBO elaboró su última proyección de largo plazo en febrero, antes de que Irán cerrara Ormuz y el crudo Brent escalara por encima de los $107/barril a mediados de mes. En ese escenario base, la oficina estimaba que el 10Y promediaría 4,1% en 2026, 4,2% en 2027, 4,3% entre 2028 y 2031, y 4,4% de 2032 a 2036.

El Committee for a Responsible Federal Budget (CRFB) cuantificó en mayo el impacto: si los <abbr title="Rentabilidad o rendimiento de un bono; a mayor yield, mayor costo de financiamiento">yields</abbr> se mantienen 80 puntos básicos por encima de las proyecciones de línea base, Estados Unidos gastará $2,7 billones al año en pagos de intereses hacia el final de la década. Esa cifra superaría el presupuesto de Medicare o los beneficios de jubilación de la Seguridad Social.

¿Cuánto cuesta que el Treasury esté 90 puntos por encima de lo proyectado?

De minimización a alarma: el cambio de tono

Hace solo tres meses, economistas que comentaban públicamente sobre la deuda estadounidense minimizaban el riesgo de espiral. El argumento dominante era que la presión en yields venía de la geopolítica y se disiparía con la paz.

Hoy ese discurso cambió. Analistas de casas que antes restaban importancia al déficit fiscal ahora advierten sobre riesgo de espiral de deuda, competencia por capital entre bonos e infraestructura de IA, y presión sostenida de precios energéticos, según el World Today Journal del 19 de septiembre.

Anshul Pradhan, responsable de investigación de tipos en Barclays Capital, resumió el punto en agosto para CNBC: «Lo notable es que estas presiones son lo suficientemente fuertes para superar reportes de datos débiles individuales. Tres reportes independientes sugirieron yields más bajos este mes; los rendimientos largos subieron de todas formas.»

¿Cuánto cuesta que el Treasury esté 90 puntos por encima de lo proyectado?

El mercado no compra el programa de Bessent

El secretario del Tesoro Scott Bessent intentó contener la subida de yields largos ampliando el programa de recompra de bonos a largo plazo de $2.000 millones a $4.000 millones mensuales en agosto. El impacto fue limitado: el 10Y ganó otros 50 puntos básicos desde entonces.

Mientras tanto, la Reserva Federal, presidida por Kevin Warsh, subió tipos 25 puntos básicos el miércoles 16 de septiembre, la primera alza en tres años. El mensaje: la inflación sigue elevada y podrían venir más ajustes. El 85% de economistas encuestados por Reuters esperaba ese movimiento.

El crudo Brent subió 9% en la sesión del lunes 14 de septiembre, llegando a más de $107/barril por disrupciones en Irán. Ese salto alimentó expectativas inflacionarias justo cuando la Fed intentaba anclarlas. Hoy el Brent cotiza en $97,72, pero el daño en la curva de tipos ya está hecho.

Qué significa para quien opera

Si los yields permanecen arriba, la competencia por capital entre bonos del Tesoro e inversión privada se intensifica. Las empresas de inteligencia artificial necesitan financiamiento masivo en deuda para construir infraestructura; con el Treasury ofreciendo 5% sin riesgo de crédito, el costo de capital corporativo sube en paralelo.

Para carteras, el trade es directo: bonos largos a estos niveles ofrecen rendimiento real positivo si la inflación cede, pero cargan duration risk si la Fed no logra controlar precios o si el Congreso no ajusta el gasto. El CRFB advierte que con yields 55 puntos básicos por encima de la línea base, la deuda alcanzará 125% del PIB hacia 2036 y los costos de interés treparán a 5,3% del PIB, equivalentes a $2,5 billones anuales en ese año.

El mercado de acciones por ahora absorbe la presión: el S&P 500 cotiza hoy en 7.650 puntos tras subir 0,17% en la última sesión. Pero la tensión entre valuaciones de equity y el costo libre de riesgo al 5% no desaparece: solo se pospone mientras las ganancias corporativas crezcan lo suficiente para justificar los múltiplos.

¿Cuánto cuesta que el Treasury esté 90 puntos por encima de lo proyectado?

La pregunta ya no es si el 5% es sostenible para los bonos: es si el déficit fiscal lo es. La CBO proyectaba un escenario controlado; el mercado cotiza otro distinto. Entre ambos hay 90 puntos básicos y cientos de miles de millones de dólares al año que alguien tendrá que pagar.