EE.UU. amenaza con ban de diésel si Europa no libera 120M de barriles

Carlos Ramírez · Energía y Clima · 2026-10-01

La administración Trump exige a Francia y Alemania que drenen más del 40% de las reservas estratégicas europeas en seis meses o enfrentarán prohibición de exportaciones estadounidenses. Europa celebra hoy llamada de emergencia.

La administración Trump le ha dicho a Francia y Alemania que liberen 120 millones de barriles de diésel de sus reservas estratégicas en los próximos seis meses o enfrentarán una prohibición de exportaciones estadounidenses, según informó Reuters este jueves citando fuentes dentro de una capital europea. La magnitud de la demanda desnuda el dilema: esa cifra representa más del 40% de los 39 millones de toneladas métricas totales de inventarios de emergencia de gasoil y diésel de la Unión Europea, según datos de Eurostat actualizados a mayo de 2025.

La Comisión Europea convocó hoy una llamada de emergencia con Francia, Alemania, Italia, Irlanda e Inglaterra para sopesar la posible liberación de stocks, confirmaron dos funcionarios de la UE a Reuters. La amenaza escalada pone a Europa ante una encrucijada: drenar reservas para bajar precios globales ahora o mantener existencias intactas como defensa ante un empeoramiento de la crisis si fracasan las negociaciones entre EE.UU. e Irán.

Por qué EE.UU. presiona ahora

Funcionarios estadounidenses están frustrados porque Francia y Alemania no han cumplido plenamente compromisos anteriores de reducir inventarios de petróleo y productos petroleros de emergencia, según las fuentes citadas por Reuters. La Agencia Internacional de Energía acordó en marzo liberar alrededor de 400 millones de barriles de stocks de emergencia globalmente, con EE.UU. proporcionando 172 millones y países de la UE comprometiéndose a suministrar el 20% del volumen total. La Casa Blanca considera que Europa ha incumplido y, con los precios del diésel en niveles récord desde 2007, busca forzar una liberación coordinada para aliviar presión sobre consumidores estadounidenses antes de las elecciones de mitad de mandato.

El diésel minorista en EE.UU. alcanzó $6,51 por galón el 21 de septiembre, según Wood Mackenzie, mientras que la gasolina cerró la semana del 28 de septiembre en $4,46 por galón. En Europa, el precio mayorista del diésel ultra bajo en azufre en el noroeste del continente tocó 1.642,25 dólares por tonelada métrica el 15 de septiembre, su máximo desde 2007, según datos de Platts.

Francia ya vive la crisis física

Mientras Bruselas negocia, Francia enfrenta desabastecimiento real. El lunes 21 de septiembre, entre 16,5% y 17% de las estaciones de servicio francesas estaban sin stock de al menos un combustible, con 11% completamente secas, aproximadamente una de cada nueve del total de 9.900 estaciones del país. El viernes 18 de septiembre, el presidente Emmanuel Macron convocó una reunión de emergencia en el Palacio del Elíseo para abordar la indisponibilidad física de combustible a escala nacional.

Europa se ha vuelto cada vez más dependiente del combustible estadounidense tras prohibir importaciones rusas por la invasión de Ucrania y después de que la guerra EE.UU.-Israel contra Irán disrumpiera suministros de Medio Oriente. Rusia, por su parte, ha extendido su ban en exportaciones de diésel hasta finales de octubre, añadiendo más presión al mercado global.

El dilema táctico de Europa

Para la UE, liberar más del 40% de sus reservas estratégicas significa equilibrar dos riesgos opuestos. El primero: bajar precios de combustible en casa ahora para contener inflación y evitar malestar social. El segundo: quedarse sin plan B si la crisis energética empeora ante un posible colapso de negociaciones con Irán o una nueva escalada geopolítica. Como publicamos el 28 de septiembre, Trump reconoció que un ban de exportaciones de diésel podría disparar precios domésticos de combustible, pero ejecuta la amenaza de todas formas.

Un funcionario del Palacio del Elíseo dijo a Reuters que la disputa del diésel nunca fue mencionada en la reunión entre Macron y Trump el 21 de septiembre en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU (cuya semana de alto nivel fue del 22 al 28 de septiembre). Sin embargo, Macron planea convocar una cumbre de video del G7 para abordar los aumentos de precios de combustible y el apretamiento de suministros globales de productos refinados, con liberaciones de reserva a través de la Agencia Internacional de Energía entre las opciones sobre la mesa.

El boomerang conocido

Analistas de Wood Mackenzie han modelado que un ban de exportaciones estadounidense redirigiría 700.000 barriles por día a almacenamiento doméstico, forzando a refinerías a reducir corridas de crudo en más de 2 millones de barriles por día. La ironía: menos corridas de crudo significan menos gasolina producida para compradores estadounidenses. Trump lo admitió públicamente el 28 de septiembre al advertir que la medida podría disparar precios de combustible en casa, pero tres días después la amenaza sigue sobre la mesa como herramienta de presión sobre Europa.

La llamada entre la Comisión Europea y los gobiernos de Francia, Alemania, Italia, Irlanda e Inglaterra que se celebra este jueves marcará si Europa cede ante la presión o mantiene intactas sus defensas energéticas. Dan Jørgensen, Comisionado de Energía de la UE, reconoció el desafío en declaraciones recientes sin adelantar una decisión. La respuesta, o la falta de ella, definirá si los inventarios europeos drenan a un ritmo sin precedentes o si la amenaza de ban estadounidense pasa de ultimátum a ejecución.