Trump levanta sanciones al diésel ruso pero analistas ven impacto marginal

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El presidente anunció el viernes un acuerdo con Putin para importar 4,8 millones de toneladas de combustible. La escala real: día y medio de demanda estadounidense.

Donald Trump levantó el viernes las sanciones al diésel ruso y anunció un acuerdo con Vladimir Putin para que Rusia suministre combustible a mercados globales. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió inmediatamente la Licencia General 135, autorizando importaciones de diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027. El volumen prometido: 4,8 millones de toneladas en los próximos meses.

Esa cifra equivale a 36 millones de barriles. En contexto: Estados Unidos consume 4,1 millones de barriles diarios de diésel, según <abbr title="Administración de Información de Energía de Estados Unidos">EIA</abbr> y S&P Global. El acuerdo cubriría aproximadamente 9 días de demanda estadounidense.

Toneladas en lugar de barriles

Trump comunicó el anuncio en toneladas, no en barriles. 300.000 toneladas iniciales, más 500.000 en noviembre, seguidas por 1 millón inmediatamente después, y 3 millones adicionales «en un corto período de tiempo». Pickering observó que «hay razón por la que Trump habló de volúmenes en toneladas en lugar de barriles. El número en toneladas se ve más grande para un observador general».

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La conversión es directa: una tonelada de diésel equivale a 7,5 barriles. Las 300.000 toneladas iniciales representan 2,25 millones de barriles. Estados Unidos exporta 1,5 millones de barriles diarios de diésel, según la EIA. El volumen inicial prometido por Rusia cubre hora y media de exportaciones estadounidenses.

Una prohibición rusa que complica el calendario

Trump prometió suministro «inmediato». El problema: Rusia impuso en julio una prohibición de exportación de diésel que ha sido extendida hasta el 31 de octubre. El Kremlin tendría que levantar esa restricción antes de cumplir con los volúmenes anunciados. El viceprimer ministro ruso Alexander Novak dijo a la agencia estatal TASS que Rusia comenzaría inmediatamente a levantar la prohibición de exportación como resultado del acuerdo Trump-Putin.

Joseph Webster, analista de energía y geopolítica del Atlantic Council, fue directo: «Putin y otros intentan culpar oportunistamente a Ucrania por precios altos de diésel, en lugar de la guerra entre EE.UU.-Israel-Irán que devasta cadenas globales de suministro. Estos volúmenes de exportación rusa presumiblemente no solo son inciertos de materializarse sino que son pequeños en volumen y no abordarían la escasez global de diésel».

Precios en niveles de crisis

El anuncio llega con el diésel en territorio récord. El precio promedio en Estados Unidos cerró en $6,28 por galón el 7 de octubre, según la EIA. En septiembre, el diésel promedió $6,29 por galón, impulsado por precios de crudo más altos y <abbr title="Diferencia entre el precio del diésel refinado y el petróleo crudo">spreads de refino</abbr> al alza.

El contexto de fondo: tensiones con Irán han interrumpido severamente el transporte a través del Estrecho de Hormuz, mientras que ataques ucranianos a refinerías rusas tensionaron aún más las exportaciones de combustible. El margen de refino del diésel marcó un récord de $106 por barril el 2 de septiembre, exponiendo que el cuello de botella no es el crudo sino la capacidad de procesarlo.

El petróleo Brent cotiza este sábado en $104,43, ligeramente por encima del cierre del viernes. El WTI opera en $91,66. Ambos han subido más de 100% desde sus mínimos de enero, pero el diésel ha acumulado presión adicional por restricciones de oferta refinada.

Zelensky condena el levantamiento de sanciones

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, criticó la decisión de forma inmediata. «Esto solo alimenta a Putin y lo habilita para librar más guerra. Y precisamente cuando hablamos de paz, América está permitiendo a Rusia exportar diésel». La condena apunta al riesgo de que ingresos adicionales de exportaciones rusas financien operaciones militares.

Un diplomático europeo consultado por medios especializados expresó escepticismo: «Esto es muy improbable de tener un impacto real en precios pero el simbolismo tendrá un impacto real». Europa mantiene sus propias sanciones a productos refinados rusos, una posición que no ha cambiado tras el anuncio de Trump.

Scott Lincicome, vicepresidente del Cato Institute, planteó una contradicción interna: «El Congreso acaba de pasar una ley dando a Trump el poder de imponer nuevos aranceles a compradores principales de petróleo y gas ruso. ¿Puede América arancelar a América?». La referencia es al Acuerdo Graham de Sanciones a Rusia e Irán, promulgado el 18 de septiembre de 2026.

Menos de un mes para las intermedias

El anuncio llega a menos de cuatro semanas de las elecciones intermedias estadounidenses. Los precios de combustible son uno de los puntos más visibles de malestar económico, con votantes enfrentando costos en surtidores que duplican niveles históricos. Trump había amenazado previamente con prohibir exportaciones de diésel y presionado a Europa para drenar reservas estratégicas.

La jugada busca bajar precios domésticos antes de la votación. La ejecución real depende de que Rusia levante su prohibición de exportación, de que refinerías rusas —algunas dañadas por ataques— puedan procesar los volúmenes prometidos, y de que el transporte marítimo funcione sin disrupciones adicionales en rutas ya tensionadas por conflictos regionales.

Los futuros de diésel para entrega en noviembre aún no reflejan alivio de precio. El mercado espera ver cargamentos físicos antes de descontar el acuerdo.