Fairshake lanza $30M contra Brown: respuesta al no del CLARITY Act
Patricia López · Geopolítica · 2026-09-21
El PAC cripto vuelve por el senador de Ohio tras el bloqueo demócrata al proyecto de ley. Ya tiene $120M en caja y adelanta gasto previsto para 2028.
Fairshake, el principal <abbr title="Comité de Acción Política, entidad que recauda fondos para campañas electorales en EE. UU.">super PAC</abbr> respaldado por la industria cripto, anunció hoy una campaña de $30 millones contra Sherrod Brown, el exsenador demócrata que intenta regresar al Senado por Ohio. La operación arranca mañana martes con publicidad televisiva y correo directo, y representa la represalia más directa de la industria tras el rechazo unánime de los demócratas al CLARITY Act hace seis días.
El proyecto cayó en el Senado el pasado martes 15 de septiembre con una votación de 49 a 50. Los 50 senadores demócratas votaron en contra, incluyendo a legisladores que Fairshake había apoyado en ciclos anteriores como Elissa Slotkin de Michigan y Rubén Gallego de Arizona. La industria ve el bloqueo como un punto de quiebre: si el partido de Brown no da claridad regulatoria, Fairshake usará su poder de fuego para cambiar la composición del Senado.
Segunda ronda contra el mismo oponente
Brown ya conoce la estrategia de Fairshake. En 2024, el PAC gastó $41 millones oponiéndose a su campaña, contribuyendo a su derrota frente al republicano Bernie Moreno. El resultado fue contundente: Brown obtuvo el 46,5% de los votos frente al 50,1% de Moreno en noviembre de 2024, poniendo fin a tres mandatos consecutivos.
La inversión en la carrera de Ohio no es simbólica. Brown ganó la primaria demócrata el 5 de mayo de 2026, derrotando al retador Ron Kincaid, y enfrentará al senador republicano Jon Husted en la elección especial del 3 de noviembre. Husted ya cuenta con ventaja financiera sustancial sin considerar el dinero de Fairshake, lo que coloca a Brown en una posición defensiva desde el principio.

Cambio de tono, mismo resultado
Brown ha intentado moderar su postura pública sobre criptomonedas durante esta campaña. En una entrevista el mes pasado, afirmó que no había sido vocal contra cripto en 2024 y que «ninguna industria debería poder redactar sus propias regulaciones». También dijo creer que cripto tiene un rol en la economía, aunque no había cambiado de posición de fondo.
Ese giro retórico no le sirvió en la votación del CLARITY Act. El proyecto habría dividido la supervisión de activos digitales entre la SEC y la CFTC, protegiendo a la industria de represalias regulatorias bajo una eventual administración demócrata futura. Brown votó en contra junto a todo su bloque partidista, lo que Fairshake interpreta como señal de que el cambio de tono no se traduce en apoyo legislativo concreto.
- Fairshake está respaldado por Coinbase, Ripple y Andreessen Horowitz.
- Brad Garlinghouse (CEO de Ripple) y Tyler Winklevoss apoyan públicamente la iniciativa.
- Ripple aportó $25 millones al ecosistema de PACs afines en las últimas semanas.
El dinero cripto en política, más allá de 2026
El gasto de Fairshake en Ohio es el movimiento más agresivo de la industria en las elecciones intermedias de 2026 y señala que el cripto no ve la regulación como un tema puntual sino como una batalla electoral permanente. Junto con dos grupos afiliados, el PAC mantiene $120,4 millones disponibles, suficiente para intervenir en múltiples carreras hasta 2028.
El cálculo es simple: si gastar $41 millones en 2024 ayudó a voltear un escaño demócrata, gastar $30 millones adicionales en 2026 contra el mismo candidato mantiene la presión sobre el partido que bloqueó su proyecto legislativo estrella. La aritmética del control del Senado hace que cada escaño cuente, y Ohio es uno de los concursos más vigilados del ciclo.

Brown enfrenta ahora un escenario conocido pero más complejo: el oponente con más fondos, un PAC que ya lo derrotó una vez y un historial de votación que la industria cripto puede usar en su contra sin tener que fabricar narrativas. La elección del 3 de noviembre dirá si el dinero cripto puede repetir el resultado de 2024 o si Brown logra reconectar con un electorado que lo rechazó hace menos de dos años.