$500M en Source Foundry tras perder 67% y liquidar $16B por margin calls de tres bancos
Andrés Valcárcel · Tecnología · 2026-08-08
Situational Awareness apostó medio billón de dólares a una startup de chips días después de que Goldman, JPMorgan y BofA forzaran la venta de su cartera pública. El fondo cayó de $45.000M a $10.000M en julio.
Situational Awareness, el hedge fund de Leopold Aschenbrenner, invirtió $500 millones en Source Foundry, una startup de manufactura de semiconductores valuada en $5.000 millones, según confirmaron Bloomberg y Wall Street Journal esta semana. La cifra incluye un compromiso inicial de $100 millones seguido de $400 millones adicionales que cerraron el martes 4 de agosto. El timing es lo notable: la inversión ocurrió días después de que el fondo evitara el colapso total tras margin calls simultáneos de Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Bank of America.
De $45.000M a $10.000M en un mes
El 30 de julio, Situational Awareness vendió su cartera completa de acciones públicas a Citadel, la firma de Ken Griffin, con un descuento del 10%. La operación involucró $16.000 millones en holdings —SK Hynix, Nebius, Micron entre otros— que el fondo debió liquidar de urgencia cuando los tres prime brokers exigieron más colateral. El descuento implica una pérdida inmediata de $1.600 millones sobre el valor de mercado de esa cartera.
A principios de julio, Situational Awareness gestionaba $45.000 millones en activos bajo manejo. Al cierre del mes, ese número había caído a aproximadamente $10.000 millones. La caída representa una pérdida del 67% en cuestión de semanas.

Cuando el sector de infraestructura de IA se desplomó en julio —un movimiento que también golpeó a fabricantes de equipos para semiconductores y proveedores de cloud—, el apalancamiento multiplicó las pérdidas. Los margin calls llegaron casi al unísono desde las tres instituciones.
La apuesta en Source Foundry
Mientras liquidaba acciones públicas, Aschenbrenner destinó $500 millones a Source Foundry, una startup fundada en julio de 2025 por alumni de Stanford y respaldada por Sequoia Capital. La firma busca desarrollar un proceso de manufactura de semiconductores más rápido, simple y barato que los métodos actuales de foundries establecidas.
Stephanie Zhan, partner de Sequoia, explicó la tesis en declaraciones recogidas por Bloomberg: la demanda de capacidad de computación para IA crece en una curva exponencial —típica del software—, mientras que la capacidad de manufactura de chips avanza en una curva lineal propia del equipo industrial. Sequoia llama a este desajuste el «chip wall» (muro de chips). Source Foundry planea usar física diferente para aumentar velocidad y escala de producción, aunque no se han revelado detalles técnicos del proceso.
- $100 millones: compromiso inicial de Situational Awareness en Source Foundry
- $400 millones adicionales: inversión cerrada el martes 4 de agosto
- $5.000 millones: valuación actual de Source Foundry
- Julio 2025: fecha de fundación de la startup
Tanto Situational Awareness como Source Foundry declinaron hacer comentarios. Sequoia también se negó a confirmar la inversión cuando Bloomberg y WSJ solicitaron declaraciones esta semana.
Qué preservó Aschenbrenner
Según Bloomberg, entre las posiciones que el fondo consideró vender pero finalmente mantuvo están holdings en Anthropic —valuada en al menos $965 mil millones—, Fluidstack y MatX. Estas tres firmas permanecieron en el portfolio de $10.000 millones que sobrevivió a la liquidación de julio, junto con la nueva apuesta de $500 millones en Source Foundry.

El patrón que emerge es claro: Aschenbrenner vendió exposición pública a semiconductores (SK Hynix, Micron) bajo presión de bancos, pero mantuvo y reforzó exposición privada a infraestructura de IA —tanto en la capa de software (Anthropic) como en la capa de hardware (Source Foundry, MatX, Fluidstack)—.
Convicción o apuesta final
Aschenbrenner, de 24 años, saltó a la fama en 2024 con un ensayo titulado «Situational Awareness» que argumentaba que el desarrollo de IA se movía más rápido de lo que la mayoría del mercado reconocía. Ese documento se convirtió en el manifiesto fundacional del fondo y le dio su nombre. El retorno del 439% hasta junio parecía validar la tesis. Julio la puso a prueba.
La apuesta en Source Foundry puede leerse de dos formas. Primera: es convicción pura en la tesis del «chip wall», el cuello de botella estructural entre demanda de IA y capacidad de manufactura. Si esa brecha se amplía, quien resuelva producción a escala gana. Segunda: es una apuesta de supervivencia, un intento de recuperar credibilidad ante inversores que vieron evaporarse $35.000 millones en semanas mediante una jugada de alto riesgo en infraestructura privada.
El sector de equipos para semiconductores ha mostrado fortaleza reciente —Applied Materials cotiza cerca de máximos, Morgan Stanley elevó proyecciones de capex en la industria a $143.000 millones— pero esa dinámica no rescató al fondo en julio. Aschenbrenner eligió doblar la apuesta no en fabricantes de máquinas establecidos, sino en una startup de un año de vida que promete física diferente sin revelar detalles.
El desenlace definirá si Situational Awareness pasa a la historia como un caso de FOMO institucional destruido por apalancamiento excesivo o como el fondo que identificó el cuello de botella correcto y sobrevivió al margin call para capitalizar la siguiente fase. Source Foundry aún no ha fabricado un solo chip comercial, pero ya tiene $500 millones de un inversor que apostó el futuro del fondo a esa capacidad.