Renta fija: qué es, tipos, riesgos y cómo invertir en España y México
Lucas Montero · Ahorro y renta fija · 2026-09-22
Qué es la renta fija, qué productos incluye (deuda pública, bonos de empresa, pagarés, fondos), por qué su precio sube y baja, y cómo se invierte y tributa en España, México y Argentina.
La renta fija es el conjunto de inversiones en las que prestas dinero a un Estado o a una empresa a cambio de unos intereses pactados y de la devolución del capital en una fecha fijada. Incluye bonos del Estado y de empresa, pagarés y fondos de bonos. Sirve para obtener ingresos previsibles con menos oscilación que las acciones.
Qué es la renta fija y por qué se llama así
Cuando compras renta fija te conviertes en acreedor. El emisor se compromete por contrato a pagarte unos intereses y a devolverte el principal. Esa es la diferencia con la renta variable: una acción te hace socio y cobras dividendos solo si la empresa los reparte.
El nombre engaña. Lo fijo es el calendario de pagos que promete el emisor, no la rentabilidad que obtendrás. Como explica la CNMV, el precio de un bono cambia en el mercado y, si vendes antes del vencimiento, puedes ganar o perder respecto a lo que pagaste.
Tipos de renta fija
- Deuda pública: la emiten Estados y otras administraciones. En España, Letras, Bonos y Obligaciones del Tesoro; en México, Cetes, Bonos M y Udibonos. Lo desarrollamos en bonos del Estado: tipos y cómo comprarlos.
- Renta fija privada o corporativa: bonos y obligaciones que emiten empresas. Suelen pagar más que la deuda pública del mismo país y plazo porque su riesgo de impago es mayor.
- Pagarés de empresa: deuda a corto plazo, emitida al descuento. En Argentina el equivalente corporativo a medio plazo son las obligaciones negociables (ON).
- Bonos ligados a la inflación: ajustan el principal o el cupón a los precios, como los Udibonos mexicanos o los BONCER argentinos.
- Bonos de tipo variable: el cupón se revisa según un índice de referencia, como los Bondes F en México.
- Fondos y ETFs de renta fija: reúnen cientos de bonos en una cartera. No tienen vencimiento propio, así que su valor oscila de forma continua.
Cómo gana dinero la renta fija: cupón, descuento y precio
La CNMV distingue dos formas de rendimiento. La explícita es el cupón: un interés periódico sobre el nominal. La implícita aparece cuando compras con descuento: pagas menos del nominal y al vencimiento recibes el nominal completo. Así funcionan las Letras del Tesoro en España y los Cetes en México.
La medida que resume todo es la TIR (tasa interna de rentabilidad): la rentabilidad anual que obtienes si compras hoy a ese precio, cobras todos los pagos y mantienes hasta el vencimiento. Cuando leas que un bono rinde un 3%, casi siempre es su TIR, no su cupón.
Duración y rating: las dos cifras que miden el riesgo
Dos bonos con la misma TIR pueden tener riesgos muy distintos. Para compararlos se miran dos datos.
- Duración: mide cuánto cambia el precio cuando se mueven los tipos. Como regla aproximada, una duración de 5 significa que si los tipos suben un punto, el precio cae alrededor de un 5%. Cuanto más largo el plazo y menor el cupón, mayor la duración.
- Rating o calificación crediticia: la opinión de agencias como S&P, Moody's o Fitch sobre la capacidad de pago del emisor. De BBB- (o Baa3) hacia arriba se habla de grado de inversión; por debajo, de alto rendimiento o high yield, con más rentabilidad y más riesgo de impago.
- Liquidez: no todos los bonos se venden con facilidad. Algunos bonos de empresa pequeños apenas negocian y venderlos antes de tiempo puede costar un descuento.
La duración explica por qué un fondo o ETF de bonos largos puede caer con fuerza cuando suben los tipos. Un caso claro es el ETF TLT de bonos del Tesoro de EE. UU. a más de 20 años. Para entender qué mueve los tipos, repasa qué es la tasa de interés y cómo funciona.
Ejemplo numérico: qué pasa con un bono cuando suben los tipos
Supongamos que compras un bono de 1.000 euros de nominal, a 5 años, con cupón anual del 3%, pagando exactamente 1.000 euros. Cada año cobras 30 euros y al final recuperas 1.000.
- Escenario A, mantienes hasta el vencimiento: cobras 5 cupones de 30 euros (150 euros brutos) y recuperas 1.000. Tu rentabilidad es el 3% anual, pase lo que pase con los tipos, salvo impago.
- Escenario B, los tipos suben al 4% justo después de comprar: un comprador nuevo solo pagará un precio que le dé un 4%. Descontando los 5 cupones y el nominal al 4%, el bono vale unos 955 euros. Si vendes, pierdes cerca de un 4,5%.
- Escenario C, los tipos bajan al 2%: el mismo cálculo al 2% da unos 1.047 euros. Si vendes, ganas alrededor de un 4,7% además de los cupones cobrados.
Con un fondo de renta fija no existe el escenario A: el fondo va renovando bonos y no tiene fecha de devolución. Por eso su valor liquidativo refleja siempre el precio de mercado.
Renta fija frente a renta variable y depósitos
- Frente a las acciones: menor potencial de ganancia a largo plazo y menor oscilación. En caso de quiebra, los acreedores cobran antes que los accionistas.
- Frente a un depósito bancario: un depósito tiene precio estable y, en España, está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad. Un bono no tiene esa cobertura y su precio varía, pero se puede vender antes sin penalización pactada.
- Frente a la inflación: si la inflación supera tu cupón, pierdes poder adquisitivo aunque cobres todo. Los bonos ligados a la inflación intentan corregirlo.
Cómo invertir en renta fija en España, México y Argentina
- España: deuda del Tesoro en subasta desde 1.000 euros a través de la Cuenta Directa del Banco de España o de tu banco; bonos de empresa y ETFs de bonos a través de un bróker; y fondos de renta fija, que la CNMV clasifica según plazo y calidad crediticia (monetarios, renta fija euro a corto plazo, renta fija euro, renta fija internacional).
- México: valores gubernamentales en cetesdirecto sin intermediario; fondos de deuda y bonos corporativos a través de casas de bolsa y bancos.
- Argentina: LECAP, BONCAP, BONCER y bonos en dólares (Bonares y Globales) a través de un Agente de Liquidación y Compensación (ALyC), además de obligaciones negociables y fondos comunes de inversión de renta fija.
Cómo tributa la renta fija en España y México
- España, bonos: cupones y ganancias por venta o amortización son rendimientos del capital mobiliario y tributan en la base del ahorro del IRPF (19%, 21%, 23%, 27% y 30% por tramos en 2025). Los cupones llevan retención del 19%; las Letras del Tesoro no tienen retención.
- España, fondos: la ganancia tributa como ganancia patrimonial al reembolsar. Los traspasos entre fondos de inversión no tributan: el impuesto se aplaza hasta el reembolso final (artículo 94 de la Ley del IRPF). Los ETFs no tienen esa ventaja.
- México: los intereses pagan ISR. Las instituciones del sistema financiero retienen un porcentaje anual sobre el capital, que para 2026 es del 0,90% según la Ley de Ingresos de la Federación. Después se declara el interés real y se acredita lo retenido.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la renta fija en palabras sencillas?
Es prestar tu dinero a un Estado o a una empresa a cambio de unos intereses pactados y de recuperar el capital en una fecha concreta. El ejemplo más conocido son las Letras del Tesoro.
¿Se puede perder dinero en renta fija?
Sí. Si vendes un bono o un fondo después de una subida de tipos, su precio habrá bajado. También puedes perder si el emisor no paga, un riesgo mayor en bonos de alto rendimiento.
¿Qué diferencia hay entre renta fija y renta variable?
En la renta fija eres acreedor y el emisor se compromete a pagarte intereses y capital. En la renta variable eres socio: no hay pagos garantizados y el valor depende de los resultados de la empresa.
¿Es mejor un fondo de renta fija o comprar bonos directamente?
Depende de lo que busques. Un bono directo tiene vencimiento y, si lo mantienes, sabes lo que cobrarás. Un fondo diversifica entre muchos emisores, pero no tiene fecha de devolución y su valor oscila siempre con el mercado.
¿Qué renta fija se considera más segura?
La deuda a corto plazo de Estados solventes en su propia moneda, como las Letras del Tesoro en España o los Cetes en México. Tienen poco riesgo de impago y, por su plazo corto, poca sensibilidad a los tipos.