Deuda al 160% del GDP en 2036: Scope advierte sin bajar el rating

Andrés Valcárcel · Económicas · 2026-10-03

Scope Ratings proyecta que la deuda estadounidense alcanzará el 160% del GDP en la próxima década, pero mantiene el rating AA- con outlook estable. Los intereses llegarán a niveles excepcionalmente altos en 2031.

Scope Ratings publicó este viernes una advertencia sobre la trayectoria fiscal estadounidense: espera que la deuda pública alcance el 160% del GDP en la próxima década, con costos de intereses netos que califica como «excepcionalmente altos» para 2031. Sin embargo, la agencia europea mantiene el rating AA- con outlook estable, tres niveles por debajo de la calificación máxima. La proyección llega un día después de que el Committee for a Responsible Federal Budget confirmara que la deuda cerró el año fiscal 2026 en $32,3 billones, equivalente al 100% del GDP.

Rating estable, advertencia de insostenibilidad

Scope es una de las cinco agencias de calificación que el <abbr title="Banco Central Europeo">BCE</abbr> usa para evaluar colateral. Su posición sobre Estados Unidos es más cautelosa que la de sus competidores mayores: mientras S&P Global y Fitch mantienen calificaciones de AA+, y Moody's en Aa1, Scope se quedó en AA- tras el último downgrade durante la crisis del techo de deuda en 2025. Todas las agencias tienen outlook estable a octubre de 2026.

La aparente contradicción —mantener un rating estable mientras emite advertencias sobre una trayectoria insostenible— responde a la ventana temporal que cada concepto mide. El outlook estable refleja que Scope ve riesgos balanceados en los próximos 12 a 18 meses, apoyado en el tamaño y riqueza de la economía, el rol del dólar como reserva global y la posición de la Fed como banco central líder. La advertencia sobre insostenibilidad, en cambio, apunta al mediano plazo: una década en la que, sin ajustes, la dinámica de deuda empeora de forma estructural.

Deuda al 160% del GDP en 2036: Scope advierte sin bajar el rating

Más pesimista que el CBO oficial

La proyección del 160% del GDP supera claramente las estimaciones oficiales. El <abbr title="Congressional Budget Office, oficina no partidista del Congreso">CBO</abbr> publicó en febrero de 2026 su línea base a diez años, que sitúa la deuda en 120% del GDP ($56,2 billones) para 2036, con déficits anuales que subirían de $2,0 billones este año a $3,1 billones (55,0% del GDP) al final de la década. Scope no detalla públicamente en qué difieren sus supuestos, pero la brecha de 40 puntos porcentuales del GDP implica escenarios más conservadores sobre crecimiento nominal, tipos de interés promedio o ambos.

El contexto inmediato refuerza la preocupación. Según el CRFB, el déficit fiscal de 2026 fue de $2,0 billones, equivalente al 6,2% del GDP. Estados Unidos ya paga más de $1 billón anual solo en intereses, una cifra que el CBO proyecta que se duplique en la próxima década. Scope advierte que esos costos crecientes hacen al país más sensible a cambios en el sentimiento de inversores, especialmente si los flujos extranjeros hacia <abbr title="Bonos del Tesoro estadounidense">Treasuries</abbr> se ralentizan.

Deuda al 160% del GDP en 2036: Scope advierte sin bajar el rating

Intereses que duplican y reducen margen fiscal

El CBO proyecta que los pagos netos de intereses totalizarán $16,2 billones en la próxima década, pasando de $1,0 billón en 2026 a $2,1 billones en 2036. Scope señala que esos costos alcanzarán un nivel «excepcionalmente alto» en 2031, a mitad de camino. Cada dólar que el gobierno destina a pagar intereses es un dólar que no puede gastarse en infraestructura, defensa o programas sociales, ni usarse para reducir el déficit primario. La rentabilidad del bono a 10 años cotiza hoy en 5,28%, cerca de máximos de 20 meses, después de que las intervenciones del Tesoro en agosto no lograran contener el alza sostenida de yields.

Para traders e inversores en renta fija, la advertencia de Scope implica vigilar dos variables: el apetito extranjero por Treasuries y cualquier señal de que los déficits superen las proyecciones del CBO. El dólar como reserva global y los Treasuries como activo seguro mundial aún reducen la presión inmediata sobre los tipos, pero Scope deja claro que esa ventaja no es ilimitada. Un cambio en el sentimiento inversor —por ejemplo, si China, Japón o Europa reducen posiciones de forma coordinada— podría forzar al Tesoro a pagar tipos más altos para colocar nueva deuda, acelerando el ciclo negativo.

El próximo dato clave será la actualización del CBO en febrero de 2027, que revisará las proyecciones base a diez años. Si la economía crece por debajo del potencial o los tipos promedian más alto de lo esperado, la trayectoria se acercará más a la visión de Scope que a la del CBO. Mientras tanto, el gobierno necesita colocar más de $10.000 millones semanales en nueva deuda neta para financiar el déficit corriente, una cifra que solo aumentará si los intereses siguen duplicándose cada década.