La CMA investiga a Meta por forzar el raspado de contenido para IA
Patricia López · Análisis y Opinión ·
El regulador británico abrió hoy una investigación formal tras quejas de editores. Los nuevos términos obligan a elegir: aceptar que Meta raspe tu contenido o abandonar Facebook, Instagram y WhatsApp.
La autoridad de competencia del Reino Unido (<abbr title="Competition and Markets Authority">CMA</abbr>) abrió este viernes una investigación formal contra Meta por los términos comerciales que la compañía planeaba imponer a partir de hoy. La acusación: obligar a editores, publicistas y negocios a elegir entre permitir el <abbr title="Extracción automatizada de contenido mediante bots o rastreadores web">raspado</abbr> masivo de su contenido para entrenar <abbr title="Inteligencia artificial">IA</abbr> o perder el acceso a Facebook, Instagram, Messenger y WhatsApp para fines comerciales.
Meta había fijado el 30 de octubre como fecha de entrada en vigor de los nuevos términos, pero tras el diálogo con la CMA anunció un retraso hasta el 20 de noviembre. El pasado miércoles 28 de octubre pausó por completo el despliegue pendiente de consulta con grupos de la industria. La presión regulatoria no es solo británica: una corte noruega prohibió esta semana de forma temporal que Meta haga cumplir los nuevos términos después de que diez medios argumentaran que amenazan sus derechos sobre el contenido.
Qué permiten los términos que disparan la alarma
El texto controvertido autoriza a Meta a «acceder, indexar y recopilar contenido de cualquier dominio o página web asociada a una cuenta comercial» mediante raspadores web, bots e incluso credenciales de prueba falsas. El uso declarado: «proporcionar, desarrollar, mejorar, investigar y mantener productos de publicidad y negocios». Meta eliminó la palabra «train» del borrador original tras las primeras críticas, pero expertos legales consultados por Nieman Lab advierten que el lenguaje actual podría permitir a la compañía argumentar que sus derechos contractuales anulan las instrucciones de bloqueo que los sitios web establecen mediante robots.txt.
El alcance es amplio. No afecta solo a editores: alcanza a cualquier organización que gestione páginas y grupos, ejecute anuncios, envíe mensajes de marketing o use el panel de control de cuenta comercial. Prácticamente todas las organizaciones de noticias operan al menos una cuenta de este tipo. La alternativa que ofrece Meta es categórica: quien no acepte debe «detener todo acceso o uso de nuestros productos para propósitos comerciales o comerciales».

Una trampa comercial sin salida real
El problema de fondo es de poder de mercado. Meta concentra acceso a más de 3.000 millones de usuarios activos en sus plataformas. Para un medio, una agencia de publicidad o un pequeño negocio, renunciar a ese alcance equivale a renunciar a una parte sustancial de su distribución o ingresos. La CMA investiga si Meta tiene posición dominante en un mercado relevante del Reino Unido y, de ser así, si estos términos constituyen abuso de esa posición mediante la «imposición ilegal de condiciones comerciales injustas para miles de negocios».
Sarah Cardell, jefa de la CMA, declaró que el regulador busca «sondear rápidamente» los términos después de escuchar preocupaciones de publicadores de noticias y otros negocios. Theo Bamber, consejero delegado de la News Media Association del Reino Unido, escribió en LinkedIn que «este retraso es bienvenido, pero es una pausa, no una solución».
Presión regulatoria en tres frentes
Meta enfrenta resistencia simultánea en múltiples jurisdicciones. El 22 de octubre, organizaciones de medios presentaron quejas ante la CMA y la Comisión Europea, pidiendo la suspensión de los términos. Noruega actuó primero con una prohibición judicial temporal. La investigación británica se suma ahora al escrutinio europeo, creando un frente regulatorio amplio justo cuando la compañía intenta financiar su gasto en IA sin ceder control accionario.
- Reino Unido: investigación formal de la CMA abierta hoy por posible abuso de posición dominante.
- Noruega: prohibición judicial temporal tras demanda de diez medios esta semana.
- Unión Europea: quejas presentadas a la Comisión Europea el 22 de octubre; sin pronunciamiento aún.
Este contexto regulatorio se produce tras un historial reciente de litigios costosos. El 19 de noviembre de 2025, un tribunal falló que Meta había incurrido en competencia desleal, otorgando daños aproximados de €542 millones en España. Más recientemente, la compañía cerró un settlement de hasta $17.100 millones con 47 estados de EE. UU. por prácticas dañinas en plataformas.

La brecha entre lo que Meta dice y lo que expertos leen
Meta sostiene que «no está cambiando sus prácticas de raspado web» y que los cambios «no se trataban de raspar sitios de noticias». La empresa insiste en que no está modificando cómo usa los rastreadores web. Sin embargo, especialistas en derecho consultados por medios especializados señalan una brecha entre esa interpretación y el alcance literal de los términos.
El cambio de vocabulario —eliminar «train» y sustituirlo por «desarrollar, mejorar, investigar y mantener»— no despeja la preocupación central: si Meta puede, mediante un contrato de adhesión, anular las instrucciones técnicas de exclusión que un sitio web establece para proteger su contenido. Esa es la cuestión que la CMA tendrá que resolver.
Meta respondió hoy diciendo que «ya se ha comprometido a no cambiar nuestros términos sin consultar a publicadores y otras partes interesadas» y que da la bienvenida a «la oportunidad de explicar nuestro enfoque a la CMA». La pausa anunciada el miércoles es, de momento, la única concesión concreta.
El precio no se inmuta
La acción de Meta cotiza este viernes en $624,52, con una subida de +1,96% en la sesión. El mercado, al menos por ahora, no descuenta impacto material de la investigación. La compañía opera 20% por debajo de su máximo de 52 semanas de $779,82, alcanzado antes de que el gasto en IA comenzara a pesar en el flujo de caja operativo.
La investigación de la CMA no tiene plazo definido, pero Cardell adelantó que el regulador busca actuar con rapidez. Hasta que haya resolución, cualquier negocio con presencia comercial en las plataformas de Meta permanece en el limbo: sin claridad sobre si podrá mantener su distribución sin ceder el control de su contenido.