Google Cloud acelera a 82% justo cuando Alphabet suspende recompras
María González · Empresas y Resultados · 2026-09-16
El negocio en la nube marcó récord en Q2 con $24.8B, pero la compañía pausó recompras de acciones por primera vez desde 2017 mientras quema caja para financiar el capex de IA más agresivo de su historia.
Google Cloud creció 82% interanual en el segundo trimestre de 2026, alcanzando $24.8 mil millones y marcando la aceleración más fuerte desde que la división reporta resultados de forma separada. Pero el récord de crecimiento llega con una tensión inédita: por primera vez desde el cuarto trimestre de 2017, Alphabet suspendió las recompras de acciones, justo cuando el <abbr title="Free cash flow o flujo de caja libre: el efectivo que genera una empresa tras cubrir sus gastos operativos y de capital">free cash flow</abbr> viró a negativo por primera vez en 22 años.
El dato del <abbr title="Free cash flow o flujo de caja libre: el efectivo que genera una empresa tras cubrir sus gastos operativos y de capital">FCF</abbr> negativo es contundente: -$5.9 mil millones en Q2, contra un historial ininterrumpido de generación de caja desde la salida a bolsa en 2004. La causa directa está en el <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr> del trimestre, que alcanzó $44.9 mil millones, aproximadamente el doble que un año antes, según los datos reportados el miércoles 22 de julio.

Los números de Q2: margen operativo en Cloud supera el 35%
Los ingresos totales de Alphabet en el segundo trimestre llegaron a $119.8 mil millones, un 24% más que el año anterior y por encima de las estimaciones de consenso que esperaban $116.93 mil millones. El operating income consolidado fue de $40.8 mil millones (+30%), con un margen operativo del 34%.
Pero es Google Cloud donde los números destacan. La división generó $8.8 mil millones en ingresos operativos, frente a $2.8 mil millones un año antes. Eso significa un margen operativo del 35.5% — un dato calculado sobre los $24.8 mil millones de ingresos de la división — que marca la consolidación de Cloud como un negocio rentable después de años quemando caja en la fase de construcción. El crecimiento de 82% interanual en ingresos acelera desde el 63% registrado en el primer trimestre de 2026.
- Ingresos totales: $119.8B (+24% interanual), superando estimación de $116.93B
- Google Cloud: $24.8B (+82%), con ingresos operativos de $8.8B y margen del 35.5%
- Operating income consolidado: $40.8B (+30%), margen operativo 34%
- Capex Q2: $44.9B (cerca del doble vs. año anterior)
- Free cash flow: -$5.9B (primer trimestre negativo desde IPO 2004)
El <abbr title="Earnings per share: beneficio por acción, una medida de rentabilidad dividida entre el número de acciones en circulación">EPS</abbr> GAAP fue de $9.11, un aumento del 294% interanual, aunque influenciado por una ganancia contable de $99 mil millones en títulos de capital que distorsiona la comparación operativa trimestre a trimestre.
Capex: la guía sube de nuevo y el mercado reacciona con escepticismo
La CFO Anat Ashkenazi actualizó la guía de <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr> para 2026 a un rango de $195-205 mil millones, elevándola desde los $180-190 mil millones que había dado en abril. Es la segunda revisión al alza en tres meses. Ashkenazi justificó el incremento citando necesidades de infraestructura de computación para modelos de IA como Gemini y otros productos en desarrollo.
Su declaración fue clara: «Google seguirá invirtiendo mientras el rendimiento se vea atractivo». Pero el mercado no compró el mensaje. La acción se hundió en negociación extrabursátil tras el anuncio del miércoles 22 de julio, reflejando dudas sobre si el retorno de esa inversión llegará a tiempo y si la compañía puede sostener ese ritmo de gasto sin comprometer márgenes a medio plazo.

El <abbr title="Backlog: cartera de contratos ya firmados pero aún no reconocidos como ingresos; representa ingresos futuros comprometidos">backlog</abbr> de Google Cloud llegó a $514 mil millones al cierre de Q2. El CEO Sundar Pichai explicó que el 50% de ese backlog está previsto para convertirse en ingresos en los próximos 24 meses, vinculado en gran medida a contratos multiyear de cargas de trabajo de inteligencia artificial. Esa cronología es crítica para traders con horizonte corto: si la mitad del backlog se materializa en dos años, significa aproximadamente $257 mil millones de ingresos comprometidos para 2026-2028, aunque distribuidos de forma desigual.
Backlog vs. obligaciones: la rigidez del capex de IA
La cifra de $811 mil millones en obligaciones futuras es más alta que el backlog de ingresos de Cloud ($514B) y revela la estructura rígida del gasto de capital en IA. Esos $811 mil millones aseguran suministro de chips, capacidad de centros de datos, energía eléctrica y licencias de contenido necesarios para entrenar modelos. No son compromisos que Alphabet pueda cancelar si la demanda se desacelera; son órdenes abiertas que ya están en marcha.
Del <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr> de Q2, aproximadamente 60% fue en servidores y 40% en centros de datos, según el desglose de management. Esa distribución muestra priorización de capacidad de cómputo (AI compute) sobre infraestructura general, coherente con la narrativa de la carrera de armamento en IA.
El contexto competitivo refuerza la urgencia. AWS creció 37% en su último trimestre reportado, Azure 43%, ambos significativamente más lento que el 82% de Google Cloud. Esa aceleración relativa es lo que justifica, desde la perspectiva de Alphabet, seguir invirtiendo incluso cuando el <abbr title="Free cash flow o flujo de caja libre: el efectivo que genera una empresa tras cubrir sus gastos operativos y de capital">FCF</abbr> está en negativo.
Alluvium mantiene posición pese al escepticismo del mercado
La carta de Alluvium Asset Management del Q2 2026, publicada días después del earnings, destacó a Alphabet como una de las posiciones ganadoras del trimestre dentro del Conventum-Alluvium Global Fund. El fondo, con sede en Sydney, reportó un retorno negativo en Q2 (-1.4% en euros, -2.2% en dólares, -3.9% en dólares australianos), pero Alphabet subió 24.4% en el fondo durante ese mismo periodo.
Esa divergencia ilustra la tensión: un gestor profesional mantiene o aumenta exposición mientras el mercado castiga la acción en extrabursátil tras el earnings. Alluvium apostó por el crecimiento de Cloud y el <abbr title="Backlog: cartera de contratos ya firmados pero aún no reconocidos como ingresos; representa ingresos futuros comprometidos">backlog</abbr> de contratos multiyear como evidencia de retorno futuro, pero el precio de mercado refleja escepticismo sobre si ese retorno llegará antes de que el <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr> consuma más efectivo del que la compañía puede generar.
La decisión de pausar las recompras de acciones tras recomprar cada trimestre desde el cuarto trimestre de 2017 es la señal más clara de presión en caja. Management lo presentó como disciplina de inversión — priorizar <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr> productivo sobre devolución de capital a accionistas — pero para traders es evidencia de estrés operativo.

La emisión de bonos y la continuidad editorial
Como publicamos en agosto, Alphabet emitió $25 mil millones en bonos corporativos apenas dos semanas después del earnings de Q2, atrayendo demanda por $115 mil millones (4.6 veces el tamaño de la emisión). Esa demanda masiva indica que los institucionales apuestan por el <abbr title="Backlog: cartera de contratos ya firmados pero aún no reconocidos como ingresos; representa ingresos futuros comprometidos">backlog</abbr> de Cloud, pero también subraya que la compañía necesita deuda externa para financiar el ritmo de <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr>.
Sumando las emisiones de bonos y acciones del primer semestre, Alphabet había levantado más de $160 mil millones en financiación externa en ocho meses al momento de la emisión de agosto. La guía de <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr> de $195-205 mil millones para 2026 deja un gap estructural entre lo que genera operativamente y lo que necesita gastar, gap que solo se cierra con deuda o dilución.
El <abbr title="Free cash flow o flujo de caja libre: el efectivo que genera una empresa tras cubrir sus gastos operativos y de capital">FCF</abbr> de los últimos doce meses al cierre de Q2 se mantenía positivo en $53 mil millones, pero la inflexión trimestral marca un punto de no retorno si el <abbr title="Capital expenditure o gasto de capital: inversiones en infraestructura, servidores, centros de datos y equipamiento físico">capex</abbr> sigue escalando. El mercado espera ver la guía para 2027 en el próximo earnings, y los analistas ya anticipan que podría superar los $300 mil millones anuales si la demanda de Cloud sostiene el ritmo.
El debate no es si Google Cloud crece — los números de Q2 lo prueban — sino si el retorno de los $205 mil millones de capex llega antes de que la flexibilidad financiera de Alphabet se agote. Por ahora, gestores como Alluvium apuestan a que sí. El mercado, extrabursátil mediante, votó en contra.