BlackRock avanza en el trato de $25B pero agotaría el 80% de su fondo para IA

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El consorcio con IFM sigue en exclusiva por la cartera asiática de Stack. La operación consumiría casi todo el mandato original de $30 mil millones de AIP.

El consorcio respaldado por BlackRock e IFM Investors sigue negociando en exclusiva la compra de la cartera de data centers de Stack Infrastructure en Asia-Pacífico por hasta $25 mil millones, como ya publicamos el 24 de septiembre. Lo que entonces no se había cuantificado: cerrar el trato a ese precio consumiría entre el 67% y el 83% del mandato original del Artificial Intelligence Infrastructure Partnership (AIP), el vehículo que BlackRock lanzó a fines de 2024 con planes de invertir más de $30 mil millones en infraestructura para IA.

La acción de BlackRock cotiza este miércoles a $1,067.50 (-1.10%), tras cerrar el martes en $1,080.83 con ganancia de 1.35%. La capitalización ronda los $175.6 mil millones.

Qué se negocia y quién compra

El consorcio —formado por AIP e IFM Investors, gestor australiano de infraestructura— se prepara para realizar auditoría sobre los activos de Stack en Tokio, Osaka, Sydney, Melbourne y Johor Bahru (Malasia). El propietario actual, Blue Owl Capital, espera cerrar pronto, según reportó Bloomberg el 24 de septiembre.

Actores en la operación
ActorRolRespaldo
BlackRock (AIP)Comprador líderNvidia, xAI, Microsoft, IFM
IFM InvestorsCo-inversorGestor australiano de infraestructura
Blue Owl CapitalVendedorPropietario actual de Stack
Stack InfrastructureActivoCartera Asia-Pacífico en venta

AIP cuenta entre sus inversionistas a Nvidia, xAI (la firma de IA de Elon Musk), Microsoft e IFM. El vehículo se lanzó con el objetivo de financiar proyectos de data centers e instalaciones de energía para aplicaciones de <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr>, convirtiéndose en uno de los fondos más grandes dedicados a infraestructura digital.

De $30B a $25B: la caída de valoración

En mayo, Bloomberg reportó que Stack Infrastructure evaluaba opciones incluyendo la venta de sus activos asiáticos por una valoración superior a $30 mil millones. La cifra que hoy se negocia —entre $20 mil millones y $25 mil millones— representa una caída de al menos $5 mil millones, o alrededor del 17% si se toma el punto medio de la horquilla actual.

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El problema del mandato concentrado

Si la transacción se cierra en el extremo alto de la horquilla —$25 mil millones—, AIP habría comprometido el 83% de su mandato original en una sola operación. Incluso en el escenario más bajo ($20 mil millones), el porcentaje alcanza el 67%. Esa concentración geográfica y de activo único contrasta con la estrategia inicial de diversificar en múltiples proyectos de infraestructura para IA en distintas regiones.

El riesgo es doble: si las conversaciones se alargan o no resultan en acuerdo, BlackRock habrá destinado meses de negociación y debida diligencia sin desplegar capital; si cierran, el fondo tendrá margen limitado para otras oportunidades sin ampliar el mandato o captar más inversores.

Asia-Pacífico: $11.6B invertidos en 2025

El mercado de data centers en Asia-Pacífico alcanzó inversiones récord de $11.6 mil millones en 2025, según datos de CBRE. La demanda proviene de computación en la nube, servicios digitales y, cada vez más, entrenamiento de modelos de IA a gran escala.

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El factor que separa un campus de un mapa

La disponibilidad de electricidad se ha convertido en el cuello de botella que determina qué data centers valen la valoración proyectada y cuáles no pueden entregarse a tiempo. Un campus con acceso garantizado a 100 MW o más de capacidad eléctrica limpia cotiza con prima; uno que depende de ampliaciones de red pendientes o permisos en trámite pierde tracción en la negociación.

Esa variable técnica —acceso a poder, no solo metros cuadrados construidos— explica parte del ajuste de valoración que Blue Owl ha tenido que aceptar. No todos los activos de Stack tienen la misma disponibilidad de energía a corto plazo, y los compradores pagan por lo que pueden activar en 12 a 18 meses, no por la capacidad teórica a cinco años.

Precedente: Meta y El Paso

La jugada de BlackRock en Asia sigue el patrón de su entrada en el campus de Meta en El Paso, Texas, donde adquirió el 80% por $14 mil millones mientras Meta lo arrienda de vuelta por hasta 20 años. El modelo permite al operador tecnológico desplegar capacidad sin cargar el balance; BlackRock recibe flujo de caja asegurado con un activo estratégico de larga duración.

Aplicar ese esquema en Asia-Pacífico requiere que Stack (o sus inquilinos finales) firmen compromisos de <abbr title="Acuerdos de arrendamiento de largo plazo">lease</abbr> similares, algo que aún no se ha confirmado públicamente en esta negociación.

Las conversaciones están en curso. Blue Owl y el consorcio de BlackRock e IFM avanzan en la auditoría de activos, pero las deliberaciones podrían prolongarse o no resultar en acuerdo. Si cierran, sería una de las mayores transacciones de infraestructura digital en Asia-Pacífico; si no, AIP tendrá que redistribuir su mandato en proyectos de menor escala.