BlackRock negocia $25B en data centers de Asia pero Blue Owl quería $30B

María González · Empresas y Resultados · 2026-09-24

El consorcio AIP e IFM entran en exclusiva por la cartera asiática de Stack Infrastructure. La valoración cayó hasta $10 mil millones respecto a la expectativa inicial del vendedor.

BlackRock e IFM Investors entraron hoy en negociaciones exclusivas para adquirir la cartera de <abbr title="Centros de procesamiento de datos que alojan servidores para computación en la nube e inteligencia artificial">data centers</abbr> de Stack Infrastructure en Asia-Pacífico por entre $20 mil millones y $25 mil millones, según reportó Bloomberg este jueves. El consorcio, que incluye el Artificial Intelligence Infrastructure Partnership (AIP) respaldado por BlackRock, prepara la debida diligencia sobre los activos con el objetivo de cerrar pronto con el propietario Blue Owl Capital.

El rango de valuación marca un descuento notable: en mayo de este año Blue Owl exploraba una venta valorada en más de $30 mil millones. La reducción implícita de entre 17% y 33% respecto a esa expectativa inicial refleja el ajuste de precios en infraestructura de IA en Asia, pese a la narrativa de demanda ilimitada.

El mercado penaliza al vendedor

Las acciones de Blue Owl cayeron 4.33% hoy hasta $9.18, señal de que los inversores leen el descuento como presión sobre el retorno esperado de la venta. BlackRock, en cambio, operó con un leve retroceso de 0.34% a $1,057.28, dentro del rango habitual de volatilidad del fondo.

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El segundo megadeal de AIP en once meses

Este acuerdo llegaría menos de un año después de la adquisición de Aligned Data Centers por $40 mil millones en octubre de 2025, que marcó el mayor acuerdo de data centers en la historia. AIP, lanzado a finales de 2024 con más de $30 mil millones comprometidos inicialmente, se posiciona como el vehículo de inversión más grande del mundo enfocado en infraestructura física para IA. BlackRock ya cerró en julio un sale-leaseback de $14 mil millones con Meta por el campus de IA en Texas, consolidando su patrón de capturar <abbr title="Flujo de efectivo recurrente generado por un activo a lo largo del tiempo">cash flow</abbr> de largo plazo en infraestructura digital.

El consorcio cuenta con Nvidia, xAI, Microsoft y MGX como inversores en la asociación, además de Global Infrastructure Partners como socio gestor. IFM Investors, fondo de pensiones australiano, aporta experiencia local en los mercados objetivo.

Cronología de una venta que se ajustó

En mayo de 2026, Blue Owl puso sobre la mesa una valoración de más de $30 mil millones y evaluaba opciones que incluían desinversión total o parcial de activos asiáticos. Para junio, AIP, Brookfield Asset Management, KKR y DigitalBridge Group figuraban entre los postores; Stack preparaba iniciar un proceso de venta formal en julio. Hoy, tres meses después, solo AIP e IFM quedan en exclusiva, con un rango que implica hasta $10 mil millones menos que la expectativa del vendedor.

El ajuste no es anómalo: desde febrero, la cobertura de bonos emitidos por hiperscalers y operadores de data centers cayó de 5 veces a menos de 2 veces en julio, según reportamos en el análisis del financiamiento de Blackstone para AirTrunk. La demanda de deuda ligada a IA sigue ahí, pero el apetito por pagar cualquier precio se enfrió.

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Debida diligencia y riesgo regulatorio

El consorcio ahora entra en la fase de debida diligencia, donde revisará contratos de arrendamiento, permisos energéticos, backlog de clientes y exposición a riesgos ambientales. Bloomberg advierte que las deliberaciones están en curso y podrían prolongarse o no resultar en un acuerdo. BlackRock, IFM, Stack y AIP no respondieron solicitudes de comentario.

En Asia-Pacífico, los data centers enfrentan presión regulatoria creciente por consumo de agua y electricidad. Singapur mantiene desde 2019 una moratoria parcial sobre nuevas instalaciones; Australia impuso este año requisitos de reporte obligatorio de emisiones para proyectos superiores a 50 MW. Cualquiera de estos factores puede aparecer en la due diligence y empujar el precio final hacia el extremo bajo del rango.

El patrón de consolidación sigue intacto: fondos de infraestructura con decenas de miles de millones acumulan activos físicos que generan flujo recurrente durante décadas. Pero la diferencia entre lo que los vendedores esperan y lo que los compradores ofrecen se ensanchó. La narrativa de IA ilimitada choca con la aritmética de retorno ajustado al riesgo, y esa fricción se mide en miles de millones.