Ex ingenieros de Groq demandan por reparto del acuerdo con Nvidia
María González · Empresas y Resultados · 2026-10-05
Joshua Rubin y Benjamin Serebrin alegan que el Directorio de Groq repartió el acuerdo de licencia sin votación de accionistas y entregó $3.000 millones en acciones Nvidia solo a directivos que se unieron al chipmaker.
Dos ex ingenieros de Groq presentaron el 2 de octubre una demanda en Delaware contra el acuerdo de licencia de $20 mil millones con Nvidia, alegando que el Directorio de la startup de inferencia distribuyó el valor de forma inequitativa: $3 mil millones en acciones de Nvidia fueron solo para ingenieros y directivos seleccionados que se unieron al chipmaker, mientras accionistas minoritarios quedaron fuera de esa parte del acuerdo.
Joshua Rubin y Benjamin Serebrin, ambos con acciones en Groq pero que dejaron la empresa antes del anuncio, sostienen en el caso 2026-1291 que el Directorio aprobó la transacción sin votación requerida de accionistas y que esa «decisión conflictiva» les costó miles de millones de dólares. La demanda no solo cuestiona el proceso; pone bajo escrutinio cuándo un acuerdo de licencia deja de serlo para convertirse en una adquisición encubierta.
La estructura del acuerdo y la brecha de valor
El acuerdo, cerrado en diciembre de 2025, incluyó $17 mil millones en licencia de tecnología —Nvidia reportó en su filing fiscal $13 mil millones pagados al cierre y $4 mil millones pagaderos en un año, con interés imputado— más un fondo separado de $3 mil millones en acciones de Nvidia para ingenieros que aceptaron unirse a la compañía. Como publicamos en septiembre, el Departamento de Justicia ya investiga si esa estructura fue diseñada para evadir revisión antitrust bajo Hart-Scott-Rodino.
La alegación central de la demanda es que el Directorio priorizó a los insiders: Jonathan Ross (fundador y CEO) y Sunny Madra (presidente) se unieron a Nvidia como parte del acuerdo, junto con otros líderes senior que accedieron al fondo de $3 mil millones. Accionistas que no recibieron oferta de empleo en Nvidia —o que, como Rubin y Serebrin, ya habían salido— participaron solo de la licencia de $17 mil millones, prorrateada entre todos los tenedores de equity.

Doble escrutinio: DOJ y accionistas atacan el mismo modelo
Este es el segundo frente legal que enfrenta el acuerdo Nvidia-Groq. En septiembre de 2026, el <abbr title="Departamento de Justicia de Estados Unidos">DOJ</abbr> abrió una investigación antitrust para determinar si la estructura de licencia más contrataciones eludió requisitos de notificación previa bajo <abbr title="Ley que exige revisión federal de fusiones y adquisiciones que superen ciertos umbrales">Hart-Scott-Rodino</abbr>. Los senadores Elizabeth Warren y Richard Blumenthal cuestionaron el acuerdo públicamente en marzo de 2026, advirtiendo sobre posible evasión regulatoria.
Ahora, la demanda de Delaware plantea una pregunta distinta pero complementaria: si el acuerdo operó como una <abbr title="Adquisición de una empresa principalmente para contratar a su equipo de ingenieros">acqui-hire</abbr> encubierta, ¿quién tenía derecho a votar sobre ella y quién debió recibir qué parte del valor? La tensión es clara. Groq afirmó tras el cierre que continuaría como «compañía independiente» y desde junio levantó aproximadamente $1 mil millones de inversores que incluyen a Nvidia. Pero si su CEO, presidente y líderes clave se fueron al comprador, y si el grueso del equity quedó subordinado a la decisión del Directorio sin voto de accionistas, la independencia luce nominal.
- Diciembre 2025: Nvidia cierra acuerdo de $17B licencia + $3B en acciones para ingenieros seleccionados.
- Marzo 2026: Senadores Warren y Blumenthal cuestionan el acuerdo por posible evasión antitrust.
- Septiembre 2026: DOJ abre investigación formal sobre si la estructura elude Hart-Scott-Rodino.
- 2 de octubre 2026: Rubin y Serebrin presentan demanda en Delaware alegando distribución inequitativa del valor.
Groq rechaza las acusaciones; Nvidia no comentó
Una vocera de Groq declaró a CNBC el 5 de octubre que el acuerdo de licencia con Nvidia «entregó valor excepcional para Groq, nuestros inversores y empleados», y que la demanda es «carente de mérito». La empresa dijo que se defenderá «vigorosamente». Nvidia no emitió comentarios públicos sobre la demanda hasta el cierre de esta nota.
El precedente que establezca este caso podría redefinir cómo se estructuran acuerdos de licencia en Silicon Valley cuando vienen acompañados de contrataciones masivas. Si el tribunal determina que el Directorio de Groq tenía conflicto de interés al aprobar un acuerdo del cual sus miembros se beneficiaron desproporcionadamente, el modelo de «licencia más acqui-hire» enfrentará un obstáculo adicional al ya impuesto por la revisión antitrust.

Nvidia cotiza cerca de máximos mientras los frentes legales se acumulan
La acción de Nvidia cerró el viernes 2 de octubre en $233,95, cerca del máximo de 52 semanas de $237,88. La capitalización de mercado ronda los $5,65 billones, antes de que la demanda se hiciera pública.
El escrutinio legal sobre el acuerdo con Groq no ha frenado el <abbr title="Impulso alcista sostenido del precio">momentum</abbr> de la acción. Nvidia enfrenta además revisión regulatoria en el acuerdo con Hugging Face, cerrado en septiembre por $12,93 mil millones, y que también debe pasar Hart-Scott-Rodino en Estados Unidos más revisiones en Europa y Reino Unido. El patrón se repite: licencia de tecnología, contrataciones clave, valuación que salta, y dudas sobre si la estructura legal refleja la realidad económica del acuerdo.