$2.200 para Micron según Reitzes mientras el stock cae 4,8% hoy

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El analista de Melius fija el objetivo más alto de Wall Street para la fabricante de memoria. Cramer insiste en que puede duplicarse. Pero el consenso está en $1.515 y el stock cerró hoy a $1.035,84.

Ben Reitzes, analista de Melius Research, fijó objetivo de $2.200 para Micron Technology, el más alto de Wall Street. La acción cerró hoy en $1.035,84, cediendo 4,79% en una sesión donde el Nasdaq retrocedió 1,25%. El objetivo de Reitzes implica una ganancia del 112% desde el precio actual. El consenso del resto de analistas está en $1.515, y el máximo histórico de la compañía fue $1.255 en junio.

La discrepancia refleja el debate central sobre Micron: si la escasez de memoria que ha impulsado el stock 284% en lo que va de año es estructural o si el ciclo ya alcanzó su pico. Jim Cramer, en su programa Mad Money de CNBC, insiste en que la compañía puede pasar de los niveles actuales a los $2.000 por acción, porque el ciclo histórico de memoria —escasez seguida de colapso— ya no aplica en la era de IA.

La tesis del múltiplo: de 7x a 20x

Reitzes argumenta que Micron cotiza a un <abbr title="relación precio-ganancias proyectadas">P/E</abbr> forward de aproximadamente 7 veces, un múltiplo excepcionalmente bajo para una empresa con el crecimiento explosivo que registró en su año fiscal 2026: ingresos de $133,19 mil millones frente a $37,38 mil millones el año anterior, y un margen bruto que saltó del 39% al 85%. El analista considera que ese múltiplo tiene espacio para expandirse hacia los 20 a 25 veces que cotizan empresas de almacenamiento y cómputo con perfiles de demanda similares.

La lógica de Cramer es parecida. En mayo, cuando Micron cotizaba alrededor de $1.000, el presentador de CNBC señaló que la compañía podría mantener ese nivel y aún lucir «un múltiplo de ganancias razonable desde una perspectiva histórica». Ahora que el stock está por debajo de esa marca, el argumento se refuerza: si el <abbr title="ganancias por acción">EPS</abbr> sigue creciendo al ritmo proyectado para el año fiscal 2027, el múltiplo actual deja margen para una revalorización importante sin caer en territorio de burbuja.

El lado escéptico: Wells Fargo recorta y el consenso se aleja

No todos compran la narrativa. Wells Fargo bajó su objetivo de $1.525 a $1.400, citando incertidumbre sobre qué tan alto llegará el beneficio por acción de Micron en el próximo ciclo. Citi elevó el suyo a $1.300 desde $1.150 a fines de septiembre, pero eso aún queda lejos del techo que propone Reitzes. El consenso de analistas se ha movido hacia abajo en los últimos dos meses: dos firmas recortaron objetivos en agosto y otra mantuvo su recomendación en «hold» a mediados de septiembre.

El stock desplazó a Nvidia como el mayor contribuidor individual al crecimiento del S&P 500 en el tercer trimestre, tras reportar resultados el 30 de septiembre. Pero desde su máximo de $1.255 en junio, ha cedido terreno. Hoy cotiza aproximadamente un 17% por debajo de ese nivel. La divergencia entre el optimismo de Reitzes y Cramer y la cautela del resto del mercado sugiere que los inversores están divididos sobre si el precio ya refleja la mayor parte del superciclo de IA o si queda recorrido.

$2.200 para Micron según Reitzes mientras el stock cae 4,8% hoy

Los $100 mil millones que protegen el suelo

Uno de los argumentos clave de los optimistas es la estructura de ingresos que Micron ha construido en los últimos dos años. La compañía cerró 16 acuerdos de tipo <abbr title="contratos que obligan al cliente a pagar aunque no retire toda la cantidad acordada">take-or-pay</abbr> con clientes estratégicos, que garantizan $100 mil millones en ingresos mínimos hasta 2030. Wells Fargo estima que aproximadamente el 40% de los ingresos de Micron está respaldado por estos compromisos de precio mínimo.

Esa estructura es inédita en un sector conocido por la volatilidad brutal de sus ciclos. Durante décadas, la memoria <abbr title="tipo de memoria flash usada en SSDs y tarjetas de almacenamiento">NAND</abbr> y DRAM siguieron un patrón recurrente: la escasez impulsaba precios al alza, los fabricantes ampliaban capacidad, la sobreoferta hundía los márgenes, y la consolidación volvía a apretar la oferta. Los acuerdos multi-año inyectan visibilidad en la demanda y reducen el riesgo de un colapso clásico, aunque no lo eliminan por completo si el gasto en <abbr title="centros de datos donde se alojan servidores y equipos de cómputo">data centers</abbr> se desacelera de forma abrupta.

Toshiba, discos duros y el miedo a la saturación

El 2 de octubre, Toshiba anunció que duplicará su capacidad de producción de <abbr title="discos duros magnéticos tradicionales">discos duros HDD</abbr> para aplicaciones de IA dentro de su año fiscal 2027. La noticia generó nerviosismo en el sector de memoria: el miércoles 7 de octubre, las acciones de fabricantes de chips de memoria bajaron en bloque. La lógica detrás del temor era que un aumento de capacidad en almacenamiento magnético podría desplazar demanda de memoria flash <abbr title="tipo de memoria flash usada en SSDs y tarjetas de almacenamiento">NAND</abbr> o al menos señalar que los clientes están buscando alternativas más baratas.

Cramer descartó esa interpretación esta mañana en CNBC. Según el presentador, el impacto del anuncio de Toshiba en Micron es «muy bajo e indirecto», porque los discos duros no compiten directamente con la memoria <abbr title="tipo de memoria flash usada en SSDs y tarjetas de almacenamiento">NAND</abbr> ni con la <abbr title="memoria DRAM de alto ancho de banda, clave para GPUs de IA">HBM</abbr> que Micron fabrica para centros de datos de IA. Comparó vender Micron por el anuncio de Toshiba con «vender camionetas F-150 porque ves muchos sedanos Ford saliendo de la planta». La analogía busca subrayar que se trata de segmentos distintos dentro del ecosistema de almacenamiento.

El CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, confirmó tras los resultados del cuarto trimestre fiscal que espera un desempeño aún más fuerte en 2027, describiendo la IA como «Super Intelligence» y posicionando la memoria como un recurso estratégico insustituible. Esa visión choca con la realidad de que el stock cotiza a un múltiplo de 6 a 7 veces ganancias, típico de una empresa cíclica madura, no de una pieza clave de infraestructura tecnológica.

$2.200 para Micron según Reitzes mientras el stock cae 4,8% hoy

La dispersión de objetivos entre analistas —desde $1.300 hasta $2.200— es inusual para una compañía de la capitalización de Micron, que ronda el billón de dólares. Esa falta de consenso sugiere que el mercado no tiene claro si la escasez de memoria durará el tiempo suficiente para justificar una expansión de múltiplo o si estamos ante el pico de un ciclo que, como todos los anteriores, terminará en sobreoferta. La diferencia es que esta vez hay $100 mil millones en contratos que ponen un suelo bajo los ingresos, algo que en ciclos pasados no existía.