Microsoft cae un 8% pese a superar previsiones cinco trimestres seguidos
María González · Empresas y Resultados · 2026-09-21
Azure creció 43% y la compañía superó estimaciones por quinta vez consecutiva, pero la acción sigue 8% bajo máximos y rezagada frente al índice. El capex de $175.000 millones hundió el free cash flow un 23% en el último trimestre.
Microsoft reportó el 29 de julio su quinto trimestre consecutivo batiendo estimaciones, con un backlog comercial de $678.000 millones (+84% interanual) que ofrece visibilidad de ingresos multianual. Azure cruzó los $100.000 millones en ingresos anuales por primera vez y creció 43% en el cuarto trimestre fiscal. Sin embargo, la acción cerró el viernes en $493,78, un 8,3% por debajo de su máximo histórico de $538,66, y acumula apenas +2,78% en el año frente al +12,92% del SPY al 9 de septiembre.
La cifra de backlog contraído —pedidos firmados que se convertirán en ingresos durante los próximos años— sitúa a Microsoft en una posición que pocas empresas de <abbr title="Software como servicio, modelo de negocio basado en suscripciones recurrentes">SaaS</abbr> pueden igualar. Combinado con el backlog de Alphabet ($514.000 millones), ambas compañías mantienen $1,19 billones en gasto cloud e IA comprometido. El crecimiento del 84% interanual del backlog de Microsoft subraya que la demanda de infraestructura cloud sigue acelerándose, no desacelerándose.
Los números del Q4: cinco trimestres sin fallar
El cuarto trimestre del año fiscal 2026 (cerrado el 30 de junio) arrojó $90,01 mil millones en ingresos, por encima del consenso de $87,63 mil millones. El <abbr title="Beneficio por acción ajustado, excluye partidas extraordinarias">EPS</abbr> no-GAAP alcanzó $4,74, superando los $4,24 esperados. Azure y servicios cloud crecieron 43% en moneda constante, acelerándose desde el 40% del trimestre anterior. La CFO Amy Hood guió un crecimiento de Azure del 45% para el primer trimestre fiscal 2027.
Microsoft lleva cinco trimestres consecutivos superando las estimaciones de Wall Street. En el tercer trimestre fiscal (cierre 31 de marzo), como ya publicamos, la compañía reportó revenue de $82,9 mil millones y un run rate anual de IA de $37 mil millones. Aun así, cada beat se ha topado con reacciones tibias o directamente negativas en el mercado.

Por qué Wall Street no premia: capex y free cash flow
La respuesta está en el otro lado del estado financiero. El capex del cuarto trimestre alcanzó un récord de $41.000 millones, incluyendo arrendamientos financieros. El <abbr title="Flujo de caja libre: efectivo generado por operaciones menos inversiones en activos">free cash flow</abbr> del trimestre cayó a $19,6 mil millones, una caída del 23,2% frente al año anterior. Para el año fiscal completo, el free cash flow bajó 6,46%, situándose en $66,99 mil millones.
Amy Hood confirmó que el capex de calendario 2026 alcanzará aproximadamente $175.000 millones, ajustado desde una estimación previa de $190.000 millones por cambios contables en arrendamientos. Esa cifra es superior al <abbr title="Producto Interior Bruto">PIB</abbr> de más de 130 países y representa una apuesta sin precedentes en infraestructura de IA. Microsoft proyecta que permanecerá cash-flow positivo en el año fiscal 2027, pero el margen de maniobra se ha estrechado.
El CEO Satya Nadella repitió en la llamada de resultados que "la demanda supera la oferta" y que Microsoft debe acelerar el despliegue de capacidad. Sin embargo, como detallamos la semana pasada, el cuello de botella ya no son los chips: son la electricidad, la refrigeración y la mano de obra especializada. La compañía dejó $80.000 millones en pedidos de Azure sin atender por restricciones de energía.
- DRAM y HBM (memoria de alto ancho de banda) emergieron como impulsores clave de costos; los precios de chips de memoria representan aproximadamente el 45% del crecimiento de capex entre proveedores cloud principales.
- El efectivo y equivalentes de Microsoft cayeron 30,78% a $20,94 mil millones, presionado por el capex masivo.
- Pese a la inversión, Microsoft 365 Copilot cruzó 30 millones de asientos pagos, señal de que la monetización de IA comienza a escalar.
OpenAI: el 45% del backlog en manos de un solo cliente
Un dato que el mercado parece pasar por alto: OpenAI representa aproximadamente el 45% del backlog contraído de Azure, según declaraciones de la compañía en enero de 2026 y reafirmadas en presentaciones posteriores. Microsoft generó $24,1 mil millones en ingresos de OpenAI en el año fiscal 2026 e informó $6.000 millones en cuentas por cobrar de OpenAI al 30 de junio.
La reestructuración de OpenAI en abril de 2026 terminó la exclusividad de Azure, permitiendo que OpenAI venda modelos a través de AWS. El riesgo es doble: si OpenAI ralentiza su gasto en infraestructura cloud o renegocia términos, el backlog de Microsoft se vería afectado de forma significativa. Y si OpenAI diversifica proveedores cloud, Microsoft pierde poder de fijación de precios sobre su mayor cliente de IA.

El debate ya no es si funciona, sino cuándo convierte
El argumento alcista de Microsoft descansa en que el backlog de $678.000 millones se convertirá en ingresos durante los próximos años, validando la inversión de $175.000 millones en capex. El argumento bajista es que el timing de esa conversión sigue siendo incierto, mientras el free cash flow ya está cayendo y la concentración en OpenAI introduce un riesgo idiosincrático que el consenso no está preciando.
Wall Street mantiene un rating mayoritariamente positivo: 42 de 47 analistas otorgan Buy, el 97% recomienda compra o compra fuerte. El target promedio de $564,27 implica un upside del 14% desde los $494 actuales. Pero el mercado, por ahora, no está comprando la narrativa al ritmo que Microsoft ejecuta.
La compañía batió estimaciones cinco trimestres seguidos, cruzó los $100.000 millones anuales en Azure, acumuló visibilidad de ingresos multianual y mantiene márgenes que la mayoría de sus pares no puede replicar. Sin embargo, el stock sigue rezagado frente al índice y 8% por debajo de máximos. Microsoft ha demostrado que el capex de IA convierte en ingresos. La pregunta que el mercado aún no responde es si lo hará lo suficientemente rápido como para justificar la cifra de inversión más alta de la historia corporativa.