Nvidia negocia adquirir Reflection AI por $25B
María González · Empresas y Resultados ·
El chipmaker ya invirtió $800 millones en la startup de modelos open-weight. Ahora evalúa compra completa o aumentar control mientras China avanza en IA abierta.
Nvidia está en conversaciones preliminares para adquirir o ampliar su participación en Reflection AI, la startup de modelos de inteligencia artificial <abbr title="Modelos cuyos pesos y arquitectura son públicos, permitiendo personalización y ejecución local">open-weight</abbr> valorada en $25 mil millones. El chipmaker ya tiene $800 millones invertidos en la compañía, fundada hace dos años por ex investigadores de DeepMind. Las negociaciones, reportadas el sábado 10 de octubre por Financial Times y confirmadas por Bloomberg, exploran desde una adquisición total hasta un esquema de <abbr title="Contratación del equipo técnico y licenciamiento de la tecnología sin comprar la empresa completa">acqui-hire</abbr> o simplemente aumentar la participación accionaria con acuerdos mejorados de suministro de chips.
Quién es Reflection y qué acaba de lanzar
Misha Laskin e Ioannis Antonoglou, ambos ex DeepMind, fundaron Reflection AI en 2024 con foco en herramientas que automatizan el desarrollo de software mediante inteligencia artificial. Esta semana la empresa lanzó Beam, su primer modelo open-weight diseñado para correr sobre hardware de Nvidia. SpaceX figura entre sus clientes empresariales.
La valuación de $25 mil millones corresponde a la ronda de financiamiento de abril de este año, antes de que Nvidia pusiera sobre la mesa cualquier intento de control. Si Nvidia opta por la adquisición completa, estaría pagando un múltiplo sustancial sobre su inversión inicial de $800 millones, realizada cuando la startup apenas arrancaba operaciones comerciales.

Por qué Nvidia quiere modelos, no solo chips
El movimiento encaja en una narrativa más amplia: Nvidia ya no vende solo procesadores, sino ecosistemas completos. La firma ha comprometido decenas de miles de millones en startups que luego le compran GPUs, desde CoreWeave ($2 mil millones) hasta OpenAI y Anthropic. Pero controlar una capa de software y modelos open-weight le permitiría anclar demanda de hardware sin depender de que terceros desarrollen las aplicaciones.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha defendido públicamente los modelos open-weight como alternativa estratégica a las ofertas cerradas de OpenAI o Anthropic, argumentando que empresas pueden personalizarlos y ejecutarlos en sus propios sistemas a menor costo. El plan de inteligencia artificial de la administración Trump, publicado en julio de 2025, pidió explícitamente asegurar que Estados Unidos mantenga liderazgo en modelos abiertos para reducir dependencia de alternativas chinas más baratas.
El contexto geopolítico pesa: Nvidia perdió 10 puntos de cuota en el mercado chino de chips de IA durante el primer semestre, cayendo al 34% mientras Huawei escalaba al 28%. Los controles de exportación estadounidenses limitan qué puede vender Nvidia en China, pero no impiden que empresas chinas desarrollen modelos open-weight competitivos sobre hardware local. Controlar Reflection le daría a Nvidia una carta en esa partida: modelos estadounidenses open-weight respaldados por el gobierno frente a alternativas de Alibaba, Baidu o Tencent.
Full-stack: del chip a la orquestación completa
Las negociaciones con Reflection coinciden con una oleada de alianzas que integran hardware, red y software de Nvidia en paquetes listos para producción. El lunes 12 de octubre, Cisco anunció que comenzará a ofrecer soluciones de cómputo Supermicro como parte de la Secure AI Factory de Nvidia a partir de este mes. El mismo día, Nvidia y Cisco presentaron el formato USFP, que entrega 4x la densidad de ancho de banda y 1.3x la eficiencia energética frente a las ópticas actuales de 200Gb/s por carril.
| Socio | Área | Integración clave |
|---|---|---|
| Cisco | Networking | USFP, Secure AI Factory |
| Supermicro | Servidores | Sistemas DSX listos para producción |
| Dell, HPE, Lenovo | Hardware | Arquitecturas completas DSX OS |
| Mirantis, Red Hat | Software | Orquestación y componentes DSX OS |
La lógica es clara: cuantas más capas del stack controle Nvidia, menos margen deja a competidores y más difícil resulta sustituir sus GPUs por chips internos de hyperscalers como los Trainium de Amazon o los TPU de Google. Un data center que corre modelos Reflection sobre networking Cisco con orquestación Mirantis en servidores Supermicro tiene cada componente optimizado para el ecosistema Nvidia.
Acqui-hire como escudo regulatorio
Que Nvidia considere una estructura de contratación-licencia en lugar de compra directa no es casual. Una adquisición de $25 mil millones dispararía revisión antimonopolio en Estados Unidos y Europa, con Nvidia ya bajo escrutinio por su posición dominante en GPUs para IA. Un <abbr title="Contratación del equipo técnico y licenciamiento de la tecnología sin comprar la empresa completa">acqui-hire</abbr> —contratar al equipo de Laskin y Antonoglou, licenciar la tecnología de Beam y dejar la estructura corporativa intacta— reduciría exposición regulatoria sin sacrificar control operativo sobre el desarrollo de modelos.
La táctica tiene precedentes en tecnología: Microsoft estructuró así parte de su relación con Inflection AI a principios de 2024, contratando a gran parte del equipo sin comprar formalmente la startup. Nvidia no ha detallado cuántos de sus acuerdos de inversión en startups privadas incluyen cláusulas de conversión a equity o derechos de preferencia en futuras rondas.
La firma cotiza en $228.52, con subida de 0.97% en medio de las noticias sobre Reflection y las alianzas con Cisco.
Qué viene después
Si el acuerdo prospera, Nvidia habrá completado un arco de dos años: de fabricante de chips a operador vertical que controla desde la fuente de alimentación (Cloverleaf) y el data center (CoreWeave) hasta el modelo de IA que corre en él (Reflection). Los inversionistas ya valoran a la compañía como si ese futuro estuviera garantizado —el Mag 7 alcanzó el 34.9% del S&P 500 esta semana, máximo desde los años 70, con Nvidia como uno de los pesos pesados—, pero la ejecución aún está en veremos.
El timeline es ajustado: fuentes cercanas a la negociación mencionan semanas, no meses. Beam acaba de salir al mercado y necesita tracción comercial para justificar la valuación de $25 mil millones que Reflection consiguió en abril. Nvidia, por su parte, reporta resultados del próximo trimestre en noviembre y necesitará mostrar que su apuesta en software genera ingresos recurrentes, no solo gastos de inversión que inflan el múltiplo.
Por ahora, el mercado mira. La acción sube modestamente, pero sin convicción especial: el volumen no marca picos y el VIX sigue en 15.27, niveles de calma. Quien espera que esta jugada cambie la narrativa en el corto plazo se equivoca. Quien ve un reposicionamiento estratégico ante pérdida de cuota en China y presión de chips internos de hyperscalers, tiene argumentos.