OpenAI estudiaría comprar chips a Google tras meses rentando capacidad
María González · Empresas y Resultados ·
The Information reportó ayer que OpenAI planea adquirir TPUs de Alphabet, marcando el salto de un modelo de renta iniciado en 2025 a compra directa. Términos y tamaño del pedido siguen sin revelarse.
OpenAI planea comprar <abbr title="Unidades de Procesamiento Tensorial, chips diseñados por Google para tareas de inteligencia artificial">TPUs</abbr> de Google para expandir su capacidad de cómputo y diversificar proveedores, según reportó The Information este martes 27 de octubre citando una fuente con conocimiento del asunto. Los términos finales del posible acuerdo no han sido determinados y ambas compañías declinaron hacer declaraciones.
La noticia marca un salto estratégico: Reuters reportó en junio de 2025 que OpenAI había comenzado a rentar chips de IA de Google. Ahora, dieciséis meses después, la compañía de ChatGPT estaría negociando la compra directa de esa capacidad. Tamaño del pedido, generación de TPU involucrada, fechas de entrega y si los chips se instalarían en data centres de OpenAI o permanecerían en infraestructura cloud de Google son preguntas sin respuesta pública.

Anthropic cerró su acuerdo hace cinco días
El timing no es casual. Anthropic, rival directo de OpenAI respaldado por Amazon, cerró un acuerdo con Google el 23 de octubre —hace apenas cinco días— por capacidad de hasta un millón de TPUs, según fuentes de la industria citadas por medios especializados. El despliegue de ese volumen está programado para 2026 y representa decenas de miles de millones de dólares en valor estimado.
OpenAI buscaría ahora asegurar su propia línea de suministro con el mismo proveedor. Amin Vahdat, ejecutivo de Google, enfatizó la semana pasada que «el desarrollo de IA de próxima generación requiere una variedad de recursos de cómputo». El mensaje suena a invitación abierta en un mercado donde los lead times siguen tensionados.
Diversificar para no depender solo de Nvidia
OpenAI ya es uno de los mayores compradores de GPUs de Nvidia, pero la estrategia de diversificación se acelera. La compañía está desarrollando sus propios chips, conocidos como Jalapeno, con Broadcom, diseñados en nueve meses usando sus propios modelos de IA, con objetivo de soportar cargas de inferencia a finales de este año. Además, OpenAI planea trabajar con Nvidia, AMD y Broadcom para desplegar 26 gigawatts de capacidad de cómputo, un volumen que requiere múltiples arquitecturas de silicio en paralelo.
Los TPUs de Google han ganado tracción como alternativa viable a las GPUs de Nvidia, especialmente en cargas de entrenamiento y <abbr title="Ejecución de modelos ya entrenados para generar respuestas en tiempo real">inferencia</abbr> de modelos de lenguaje. Oracle anunció también el 27 de octubre que ofrecerá TPUs de Google a través de Oracle Cloud Infrastructure, ampliando la disponibilidad del chip más allá del ecosistema propio de Alphabet.

Competidores en producto, socios en infraestructura
La paradoja comercial se profundiza: OpenAI y Google compiten directamente en modelos de IA —GPT-4o versus Gemini—, pero han multiplicado acuerdos de infraestructura. La semana pasada OpenAI anunció que haría disponibles sus modelos de IA frontera a través de Google Cloud, permitiendo a clientes empresariales ejecutar ChatGPT y herramientas derivadas sin salir del entorno de Alphabet.
- Junio 2025: OpenAI comienza a rentar TPUs de Google (Reuters).
- 23 de octubre 2026: Anthropic cierra acuerdo con Google por hasta 1 millón de TPUs.
- 27 de octubre 2026: Oracle anuncia que ofrecerá TPUs de Google en su cloud.
- 27 de octubre 2026: The Information reporta planes de OpenAI de comprar TPUs de Google.
El contexto de gasto es brutal: Amazon, Microsoft y Alphabet planean desembolsar combinados hasta $600.000 millones este año en infraestructura de IA, con Alphabet emitiendo deuda masiva tras reportar flujo de caja libre negativo por primera vez desde su IPO. OpenAI, con una valuación post-money de $852.000 millones tras su última ronda liderada por Goldman Sachs y Morgan Stanley, opera bajo presión de asegurar capacidad de cómputo suficiente para mantener ventaja competitiva mientras modelos open-source bajan barreras de entrada cada trimestre.
El mercado responde con cautela
Las acciones de Alphabet cotizaban el martes 27 de octubre en $320,58 (clase A, GOOGL) y $316,83 (clase C, GOOG), con subidas intradía de +1,19% y +0,84% respectivamente. El movimiento es moderado para una noticia que, de concretarse, añadiría un comprador de gran escala a la línea de TPUs justo cuando Alphabet reporta resultados trimestrales hoy miércoles con el capex en el centro del debate.
La ausencia de confirmación oficial y la falta de términos económicos concretos mantienen la noticia en terreno especulativo. Pero el patrón de movimientos —renta en 2025, acuerdos con Anthropic en octubre, Oracle sumándose como revendedor, OpenAI negociando compra directa— dibuja una trayectoria clara: los TPUs de Google dejaron de ser un experimento interno para convertirse en pieza de infraestructura crítica en la carrera de IA de 2026.