Microsoft pierde $357.000 millones en un día pese a batir estimaciones
María González · Empresas y Resultados · 2026-02-27
La acción cayó 10,5% tras resultados del Q2 fiscal y acumula 26% desde máximos. Azure creció 39% pero el mercado esperaba 39,4%. Copilot tiene solo 3,3% de penetración mientras el capex se dispara.
Microsoft cerró a $401,61 el 26 de febrero de 2026, acumulando una caída del 26% desde su máximo histórico de $555,45 alcanzado a finales de octubre de 2025. La acción se desplomó 10,5% el 29 de enero tras reportar resultados del segundo trimestre fiscal 2026, eliminando $357.000 millones de capitalización en una sola sesión. Fue la mayor caída diaria en la historia de la compañía y la séptima mayor caída porcentual desde que salió a bolsa en 1986.
La paradoja: los números fueron sólidos. Microsoft reportó ingresos de $81.300 millones (+17%), superando los $80.270 millones esperados por el consenso. El <abbr title="Earnings per share o beneficio por acción">EPS</abbr> ajustado alcanzó $4,14 (+24%), por encima de los $3,91 que anticipaba el mercado. El ingreso operativo llegó a $38.300 millones, con un crecimiento del 21%.
La décima de punto que costó miles de millones
El castigo no vino por debilidad en los resultados. Vino por Azure. Los servicios de nube de Microsoft crecieron 39% en el trimestre, ligeramente por debajo del 39,4% esperado por StreetAccount. Una décima de punto.
Microsoft Cloud superó por primera vez los $50.000 millones en ingresos trimestrales, creciendo 26% interanual según datos de AlphaSense. Pero cuando las expectativas están infladas, batir el consenso en ingresos y EPS no alcanza si Azure decepciona aunque sea marginalmente.
La reacción del mercado deja claro que los inversores habían incorporado un crecimiento de Azure en la parte alta del rango. Obtener 39% en vez de 39,4% fue suficiente para desencadenar la venta. Traducción práctica: el margen de error en empresas de AI se ha estrechado hasta desaparecer.

Copilot: el elefante en la sala
Detrás del nerviosismo por Azure hay un problema más profundo: Copilot. Microsoft reportó 15 millones de seats pagados para Microsoft 365 Copilot, con un crecimiento del 160% interanual. Suena impresionante hasta que se compara con el total disponible: 450 millones de seats comerciales pagados de Microsoft 365. Eso da una tasa de penetración del 3,3%.
Peor aún: los grandes contratos empresariales requieren descuentos del 40% al 60% para cerrar, según fuentes de la industria. Y la cuota de suscriptores pagos de Copilot en Estados Unidos cayó 39% entre julio de 2025 (18,8%) y enero de 2026 (11,5%). El producto estrella de AI de Microsoft no está teniendo la adopción masiva que el mercado esperaba.
- 15 millones de seats pagados de Copilot vs. 450 millones disponibles (penetración del 3,3%)
- Descuentos del 40-60% en contratos empresariales para impulsar adopción
- Caída del 39% en la cuota de suscriptores pagos en EE.UU. entre julio y enero
- Crecimiento del 160% interanual en seats, pero desde una base pequeña
«Estamos solo en las fases iniciales de la difusión de AI y ya Microsoft ha construido un negocio de AI que es más grande que algunas de nuestras mayores franquicias», defendió Satya Nadella, CEO de Microsoft, en el comunicado de resultados del 28 de enero. El mercado no compró el mensaje.
Capex agresivo sin monetización inmediata
Los gastos de capital y arrendamientos financieros alcanzaron $37.500 millones en el segundo trimestre fiscal, un salto del 66% que superó los $34.310 millones esperados por Visible Alpha. Microsoft está invirtiendo fuerte en infraestructura de AI, pero la monetización tarda en llegar.
Amy Hood, CFO de Microsoft, declaró en la llamada con analistas que «la demanda de clientes sigue superando la oferta» y que deben «balancear la necesidad de que nuestro suministro entrante satisfaga mejor la creciente demanda de Azure con la expansión del uso de AI de primera parte». Traducción: están construyendo capacidad más rápido de lo que pueden convertirla en ingresos.
El <abbr title="Commercial remaining performance obligation o backlog comercial pendiente">commercial RPO</abbr> alcanzó $625.000 millones, con un crecimiento del 110% interanual. Aproximadamente el 45% de ese backlog proviene de compromisos relacionados con OpenAI, según el análisis de Futurum Group. Demanda futura hay; ejecución presente, menos.

Guidance que no tranquiliza
Para el tercer trimestre fiscal 2026, Microsoft proyectó ingresos entre $80.650 millones y $81.750 millones, con un punto medio de $81.200 millones en línea con el consenso de $81.190 millones de CNBC. El crecimiento esperado de Azure se sitúa entre 37% y 38% en moneda constante, por debajo del 39% reportado en el trimestre anterior.
La desaceleración proyectada en Azure, aunque marginal, confirmó los temores del mercado. Si 39% vs. 39,4% ya desencadenó una venta masiva, el guidance de 37-38% para el próximo trimestre no ayudó a calmar nervios. El mensaje implícito: el crecimiento en cloud sigue siendo sólido en términos absolutos, pero la trayectoria ya no es exponencial.
Lo que dicen los analistas
Dan Ives de Wedbush mantuvo la calificación «Outperform» pero bajó el precio objetivo a $575 (vs. $401 actuales). Describió 2026 como un «año de inflexión» y calificó la venta como una oportunidad de compra. Dan Romanoff de Morningstar mantuvo su valoración justa de $600, señalando que los resultados son «consistentes con nuestra tesis de largo plazo» y que la acción «sigue siendo una de nuestras principales selecciones».
Jason Ader de William Blair tituló su reporte «Much to Like», destacando que la demanda de AI y servicios de nube sigue superando la oferta y que el número de clientes con más de 35.000 seats de Copilot se triplicó interanual. El argumento es consistente: los fundamentales a largo plazo están intactos, pero el mercado está castigando la velocidad de ejecución a corto plazo.
Valuación en mínimos de década con backlog récord
Microsoft cotiza actualmente a un <abbr title="Price-to-earnings ratio o ratio precio-ganancias">P/E</abbr> por debajo de 25, el nivel más bajo en una década. La última vez que la acción cotizó a estos múltiplos fue en 2015, cuando los ratios rondaban los mid-20s según 24/7 Wall St. A modo de comparación, el S&P 500 promedio cotiza a 25 veces sus ganancias trailing, lo que sitúa a Microsoft en línea con el índice pese a su posición dominante en cloud e AI.
En la última década, la acción ha subido aproximadamente 680%, convirtiendo una inversión de $10.000 en $78.010, superando ampliamente el rendimiento comparable del S&P 500 de 260%. Pero medir ese retorno hace unos meses habría mostrado una ganancia aún mayor. La venta de los últimos meses ha comprimido la valuación a niveles que no se veían desde antes del boom de la nube.
El backlog de $625.000 millones sugiere demanda futura sólida. La penetración del 3,3% en Copilot sugiere que hay un océano de margen de crecimiento si el producto funciona. Pero los descuentos masivos, la caída de suscriptores en EE.UU. y el <abbr title="Capital expenditures o gastos de capital">capex</abbr> agresivo sin monetización inmediata plantean dudas sobre cuándo esa demanda se convierte en flujo de caja.

El contexto de software enterprise
Microsoft no está sola en esta dinámica. El software empresarial ha emergido como una de las primeras industrias donde la AI podría causar impacto real, y eso está generando incertidumbre. OpenAI, el socio clave de Microsoft en AI, ha estado sintiendo presión, y eso arrastra la percepción sobre la capacidad de Microsoft para monetizar su inversión.
Ha habido una venta masiva en acciones de software en los últimos meses. El software de productividad heredado de Microsoft son vacas de efectivo cruciales, pero el mercado está descontando que la disrupción de AI podría cambiar esa dinámica. Si herramientas como Copilot no se adoptan masivamente o si la competencia de modelos open-source erosiona márgenes, la valoración actual podría no estar tan comprimida como parece.
El escenario optimista es que Microsoft mantiene su posición dominante en cloud, Copilot encuentra product-market fit en los próximos trimestres y el backlog récord se convierte en ingresos recurrentes. El escenario pesimista es que la AI no monetiza al ritmo esperado, el <abbr title="Capital expenditures o gastos de capital">capex</abbr> sigue disparado y los márgenes se comprimen mientras la competencia se intensifica.
Implicaciones prácticas
Para el inversor o trader, esta situación plantea tres lecturas posibles. La primera: el mercado está sobrereaccionando a una desaceleración marginal y la valuación comprimida es una oportunidad de entrada. La segunda: el mercado está descontando correctamente que el boom de AI tiene expectativas infladas y Microsoft tardará más de lo esperado en convertir inversión en retorno. La tercera: estamos en medio de una transición en la que los fundamentales a largo plazo están intactos, pero el camino a corto plazo será volátil.
Con un <abbr title="Price-to-earnings ratio o ratio precio-ganancias">P/E</abbr> bajo 25, $625.000 millones de backlog y una caída del 26% desde máximos, Microsoft cotiza con un descuento histórico respecto a su propia trayectoria. Pero ese descuento refleja dudas reales: penetración limitada de Copilot, desaceleración proyectada en Azure y <abbr title="Capital expenditures o gastos de capital">capex</abbr> que sigue creciendo más rápido que los ingresos. Quien compre aquí apuesta a que la ejecución mejora en los próximos trimestres y que el backlog se materializa. Quien espere fuera cree que todavía falta ver evidencia concreta de que la inversión en AI genera el retorno prometido.