Microsoft bate estimaciones por quinta vez y el mercado sigue sin responder

Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-09-28

La acción cayó más que el S&P 500 este lunes pese a cinco trimestres consecutivos superando pronósticos. La brecha año a la fecha alcanza 900 puntos básicos.

Microsoft cerró este lunes en $509,22, con una caída del 1,35%, mientras el S&P 500 cedía solo 0,77%. La acción lleva cinco trimestres consecutivos batiendo estimaciones de ganancias, pero el mercado no premia ese historial: año a la fecha, Microsoft sube apenas 2,75% frente al 11,7% del índice amplio — una brecha de aproximadamente 900 puntos básicos.

Es la misma historia que arrastra desde junio. La compañía borró $570.000 millones de capitalización en el peor mes desde la burbuja punto-com, a pesar de que el negocio crecía a doble dígito. Ahora suma otro episodio: fundamentales acelerando, precio rezagando.

Cinco beats, ningún rally

El último trimestre fiscal reportado (Q4 del año fiscal 2026) arrojó un <abbr title="Beneficio por acción">EPS</abbr> de $4,74 frente a una estimación consensuada de $4,24 — una sorpresa positiva del 11,81%. Fue el quinto trimestre consecutivo en el que Microsoft superó las expectativas del mercado. La cartera de pedidos pendientes (RPO comercial) creció 84% hasta alcanzar $678.000 millones, con una duración promedio ponderada de 2,3 años. De ese backlog, aproximadamente el 30% se convertirá en ingresos en los próximos 12 meses — unos $203.400 millones asegurados contractualmente.

Copilot, la apuesta de IA generativa integrada en Office, alcanzó 30 millones de asientos pagos. La administración guió el crecimiento de Azure a aproximadamente 45% en moneda constante para el próximo trimestre. Sobre el papel, la ejecución operativa se mantiene sólida.

Microsoft bate estimaciones por quinta vez y el mercado sigue sin responder

La factura del capex masivo

El problema no está en los ingresos ni en las ganancias reportadas; está en el <abbr title="Gastos de capital">capex</abbr>. En el cuarto trimestre fiscal, Microsoft gastó $35.800 millones en inversiones de capital — un aumento del 109,63% interanual. El año fiscal completo sumó $116.000 millones, y la administración proyecta aproximadamente $175.000 millones para el año fiscal 2027.

Ese ritmo de inversión en datacenters, chips de IA y capacidad de cómputo se come el <abbr title="Flujo de caja disponible después de inversiones">flujo de caja libre</abbr>: en Q4 cayó 23,19% interanual. A pesar de los beats en EPS, el mercado descuenta una pregunta no resuelta — ¿cuándo ese capex monumental se traduce en retorno de capital tangible, y no solo en promesas de crecimiento futuro?

La narrativa inversora de 2025 — que Microsoft lideraría el rally de IA gracias a Azure y Copilot — chocó en 2026 con la realidad de que construir esa infraestructura cuesta más rápido de lo que monetiza. Ya en febrero, la acción perdió $357.000 millones en un día tras resultados técnicamente sólidos, porque Azure creció 39% cuando el mercado esperaba 39,4% — una décima que costó caro.

Microsoft bate estimaciones por quinta vez y el mercado sigue sin responder

Un piso defensivo de $678.000 millones

El backlog comercial de $678.000 millones es el dato que el mercado parece ignorar. Con una duración media de 2,3 años, ese stock de contratos firmados representa un flujo de ingresos visible y contractualmente comprometido — algo que pocas compañías tecnológicas pueden mostrar con esa magnitud. Si el 30% se convierte anualmente, estamos hablando de más de $200.000 millones en ingresos asegurados para los próximos 12 meses, sin contar ventas adicionales.

Desde el punto de vista de valoración, Microsoft cotiza a un P/E trailing de 27 y un P/E forward de 25, con margen operativo del 46,78% y un <abbr title="Retorno sobre capital invertido">ROIC</abbr> del 22,01%. No es barata en términos absolutos, pero tampoco cara comparada con su historial de eficiencia operativa. El consenso proyecta un EPS de $19,62 para el año fiscal completo sobre ingresos de $389.420 millones.

El cálculo es directo: si el backlog de $678.000 millones se convierte a razón del 30% anual, eso implica $203.400 millones en ingresos contractuales — más del 52% de los ingresos totales proyectados para el año fiscal. Con ese piso, la pregunta no es si Microsoft crecerá, sino a qué ritmo el mercado está dispuesto a pagar por ese crecimiento mientras el capex sigue disparado.

Lo que viene el 27 de octubre

Los próximos resultados, previstos para el 27 de octubre, darán la primera lectura del trimestre fiscal Q1 del año 2027. El consenso espera un EPS de $4,69 — un crecimiento interanual del 13,56% — sobre ingresos de $90.600 millones, un 16,65% más que en el mismo periodo del año anterior. Para el año fiscal completo, las estimaciones apuntan a un EPS de $19,62 y ventas de $389.420 millones.

Si Microsoft vuelve a batir estimaciones — sería la sexta vez consecutiva —, la pregunta será la misma que lleva nueve meses sin respuesta: ¿en qué nivel de capex el mercado empieza a exigir ROI visible, no solo guidance optimista? Hasta ahora, los beats han servido para evitar caídas más pronunciadas, no para catalizar recuperaciones. La acción cotizó durante meses por debajo de su media de 200 días, con una brecha técnica que no se veía desde la crisis de 2008.

La sesión del lunes 28 de septiembre cerró con el Dow Jones cayendo 0,67% y el Nasdaq perdiendo 0,92%. Microsoft cayó más que los tres índices principales, extendiendo un patrón de debilidad relativa que suma ya tres trimestres calendario. Con una capitalización que ronda los $3,83 billones, cada punto porcentual de caída representa aproximadamente $38.000 millones en valor de mercado borrados. Este lunes fueron casi $48.000 millones.