Brent toca $105 y reservas de EE.UU. marcan mínimo de 44 años
Andrés Valcárcel · Materias Primas ·
El crudo sostiene niveles por encima de $100 tras ataques hutíes en Arabia Saudí, pero la capacidad de Washington para amortiguar shocks está en su punto más bajo desde 1982.
El Brent cerró el viernes en $102,80 por barril tras una semana marcada por ataques hutíes contra instalaciones saudíes y la escalada de tensiones en Oriente Medio. El crudo de referencia europeo opera este domingo por encima de $105,30 en los mercados asiáticos, mientras el WTI cotiza en $92,31 tras la sesión del viernes.
El dato que complica el panorama está en otro lado: las <abbr title="Reserva Petrolera Estratégica de Estados Unidos">reservas estratégicas de EE.UU.</abbr> cayeron a 283 millones de barriles, el nivel más bajo desde octubre de 1982, según el último reporte de inventarios. Eso ocurre justo cuando el G7 anunció el viernes la liberación coordinada de 100 millones de barriles de diésel y crudo desde reservas de emergencia.

Ataques hutíes y sanciones a Irán elevan la prima de riesgo
Los ataques de milicias hutíes respaldadas por Irán contra objetivos en Arabia Saudí mantuvieron la presión sobre el crudo durante toda la semana del 5 al 11 de octubre. El Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció el jueves sanciones contra 17 buques que transportan crudo iraní. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que «el Tesoro está 'hambreando' al régimen tiránico de Teherán del dinero que usa para librar guerra en la región», según Bloomberg.
El viernes, el presidente Trump descartó llevar a cabo ataques directos contra Irán antes de las elecciones de mitad de mandato. La declaración generó un alivio puntual: el Brent cayó 1,38% ese día hasta $102,80 antes de recuperarse en la sesión asiática del domingo. Los ataques a barcos en el Estrecho de Ormuz, vital ruta para los envíos globales de crudo, aumentaron esta semana sin llegar a interrumpir el tráfico de forma sostenida.
Reservas estratégicas: G7 libera 100 millones con la caja casi vacía
El anuncio del G7 de liberar 100 millones de barriles de reservas de emergencia busca amortiguar shocks de corto plazo, pero la capacidad real de respuesta de EE.UU. está en entredicho. Las <abbr title="Strategic Petroleum Reserve, reserva estratégica de petróleo">SPR</abbr> estadounidenses cayeron a 283 millones de barriles, como ya publicamos en julio, cuando el Estrecho de Ormuz redujo su tráfico en un 90% sin que el crudo se disparase.
Ese nivel marca el punto más bajo en 44 años. La diferencia con episodios previos es clara: en marzo de este año, cuando Trump amenazó con atacar plantas energéticas iraníes, las reservas rondaban los 350 millones de barriles; hoy quedan un 19% menos. El G7 se comprometió además a no imponer restricciones a las exportaciones energéticas, lo que busca evitar cuellos de botella logísticos en Europa y Asia.

El dólar como refugio en un entorno de energía cara
El índice del dólar (DXY) cerró el viernes en 102,2264 (+0,09% en la sesión), acumulando un avance de +3,21% en octubre y +3,28% en lo que va del año. El fortalecimiento del billete verde coincide con petróleo por encima de $100 y con la postura alcista de la Reserva Federal, que subió tasas en septiembre y mantiene expectativas de tipos altos más tiempo.
Esa combinación —energía cara y dólar fuerte— golpea especialmente a economías dependientes de importaciones de crudo. El par EUR/USD cotiza este domingo en 1,1203, retrocediendo frente al dólar tras varios meses de relativa estabilidad. Para traders de América Latina, el dólar resiliente encarece operaciones en activos denominados en USD y eleva el costo de cobertura en commodities energéticos.
- +3,21%: avance mensual del índice DXY en octubre
- +3,28%: ganancia anual del dólar frente a una cesta de divisas
- 283 millones de barriles: inventarios SPR de EE.UU., mínimo desde octubre de 1982
- 100 millones de barriles: volumen coordinado de liberación del G7
Producción mundial caerá 5,2 millones de barriles diarios en 2026
La Agencia de Información de Energía (EIA) proyecta que la producción mundial de crudo caerá de 106,3 millones de barriles por día (bpd) en 2025 a 101,1 millones bpd en 2026, una contracción de 5,2 millones bpd vinculada al conflicto en Irán y a cierres de producción en el Golfo Pérsico que superan el millón de barriles diarios.
La demanda también descenderá, de 104,4 millones bpd en 2025 a 102,4 millones bpd en 2026, según la EIA. Ese ajuste no elimina el riesgo de tensión en el mercado: la caída de producción es proporcionalmente mayor que la de demanda, lo que deja margen estrecho para shocks adicionales. Los cierres por el huracán Isaías —que afectó el 63% de la producción en el Golfo de México el viernes— ilustran la vulnerabilidad del sistema ante eventos puntuales.
| Año | Producción (millones bpd) | Demanda (millones bpd) | Balance |
|---|---|---|---|
| 2025 | 106,3 | 104,4 | +1,9 |
| 2026 | 101,1 | 102,4 | -1,3 |
El cambio de balance —de superávit de 1,9 millones bpd en 2025 a déficit de 1,3 millones bpd en 2026— explica por qué el mercado mantiene niveles elevados pese a que las exportaciones de Oriente Medio se han recompuesto tras los bloqueos parciales de julio y agosto. La prima de riesgo no responde solo a lo que ocurre hoy, sino a lo que puede ocurrir si el conflicto se amplía o si un cierre de Ormuz se sostiene más de dos semanas.

¿Cuánta munición queda para el próximo shock?
La liberación coordinada del G7 aporta 100 millones de barriles al mercado, pero ese volumen equivale a poco más de un día de consumo global. Con las SPR de EE.UU. en 283 millones de barriles —el nivel más bajo en 44 años— y China habiendo acumulado crudo barato en junio cuando el Brent cayó a $79, la capacidad de respuesta ante un cierre prolongado de Ormuz o una escalada militar de mayor escala es limitada.
El mercado descuenta por ahora que el conflicto seguirá siendo episódico, tal como ocurrió en septiembre cuando el WTI tocó $94 y el Brent rompió $100 tras el hundimiento de cisternas iraníes. Si ese supuesto cambia —si Irán cierra Ormuz de forma sostenida o si los ataques hutíes escalan a instalaciones críticas de Aramco— la presión sobre reservas estratégicas ya bajas se convertirá en un problema de primer orden. Por ahora, el Brent sostiene los $105 con volatilidad contenida; la pregunta es cuánto dura esa calma si los ataques no ceden.