China compra 1.141 toneladas de oro pese a precios cercanos a máximos

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Beijing importó más de 1.100 toneladas en ocho meses, gastando $158.800 millones mientras el metal opera por encima de $4.200. La respuesta no está en el precio de hoy sino en una estrategia de dos décadas.

China importó 1.141 toneladas de oro entre enero y agosto de 2026, desembolsando $158.800 millones según datos de la Administración General de Aduanas del país. La cifra supera las 886 toneladas que el gigante asiático compró durante todo 2025, cuando gastó $96.500 millones. El ritmo se ha duplicado: de 74 toneladas mensuales el año pasado a 143 este año, justo cuando el oro cotiza en $4.230 por onza, apenas 23% por debajo del máximo histórico de enero, que superó los $5.500.

La pregunta es obvia para quien opera commodities: ¿por qué comprar cerca de máximos? La respuesta tiene dos caras, y ninguna tiene que ver con especulación de corto plazo.

El banco central acelera, pero los hogares compran más

De esas 1.141 toneladas importadas, el Banco Popular de China (PBOC) compró apenas unas 80 toneladas declaradas en el período enero-agosto. El resto —más de 1.000 toneladas— provino de demanda privada: hogares, empresas e instituciones locales. En septiembre el banco central agregó 23 toneladas, su mayor compra mensual en casi tres años, extendiendo a 22 meses consecutivos su racha de acumulación, la más larga registrada. Las tenencias oficiales suman ya 2.387 toneladas, según la Administración Estatal de Divisas (SAFE).

Pero el volumen soberano palidece frente al apetito minorista. La demanda de hogares chinos refleja una economía sin alternativas claras: el mercado minorista cayó en septiembre y las opciones de inversión locales siguen limitadas. El oro se convierte en refugio por descarte, no por convicción alcista.

China compra 1.141 toneladas de oro pese a precios cercanos a máximos

La brecha de 50 puntos y la lección de las sanciones rusas

El oro representa menos del 10% de las reservas totales de divisas de China, frente al 70% de Estados Unidos y el 68% de Alemania. Esa brecha estructural de 50-60 puntos porcentuales justifica compras sostenidas durante décadas, independientemente del nivel de precios. Como ya publicamos en septiembre, la prioridad no es entrar barato sino diversificar riesgo geopolítico. Las sanciones occidentales sobre reservas rusas tras la invasión de Ucrania dejaron claro que los activos en dólares pueden congelarse; el oro físico en bóvedas propias, no.

China también ha reducido sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense a $618.000 millones en julio, su nivel más bajo en 18 años. El doble movimiento —comprar oro, vender Treasuries— no es coyuntural; es rebalanceo estratégico.

Ese precio promedio de $4.323 por onza en los primeros ocho meses del año está apenas 2% por encima de la <abbr title="Precio al que cotiza el activo en este momento en el mercado">cotización</abbr> actual de $4.230, pero 21% por debajo del pico de enero. China no esperó la corrección de septiembre —cuando el oro cayó más de 8%— para intensificar compras; mantuvo el ritmo incluso cerca de máximos.

El yuan fuerte y las cuotas de importación

Un factor táctico jugó a favor: el yuan se fortaleció durante el primer semestre de 2026, abaratando las importaciones de oro denominadas en dólares. Zijie Wu, analista de Jinrui Futures, señaló que esa fortaleza creó «condiciones favorables» para que los reguladores chinos otorgaran cuotas de aprobación más generosas a los importadores. Aakash Doshi, jefe de estrategia de oro en State Street Investment Management, añadió que los premios de precio onshore —el diferencial positivo entre el precio local y el internacional— indican una «demanda estacional de invierno más fuerte» de lo habitual.

China compra 1.141 toneladas de oro pese a precios cercanos a máximos

Piso invisible en el mercado global

Si China sostiene un ritmo de 1.400-1.500 toneladas anuales —proyección lineal del dato de ocho meses— estaríamos ante un piso de demanda estructural que absorbe ventas occidentales. Mientras los fondos cotizados (<abbr title="Exchange-Traded Fund: fondo que replica un índice o activo y cotiza como una acción">ETF</abbr>) de oro en Estados Unidos y Europa reducen posiciones cuando suben los tipos de interés, la demanda china desacopla del ciclo monetario. Beijing también lanzó en julio un sistema de clearing centralizado de oro en Hong Kong, ampliando infraestructura para manejar mayores volúmenes.

El precio del oro no está colapsando pese a que el bono estadounidense a 10 años paga 5,24%, un nivel que históricamente presionaba a la baja los activos sin <abbr title="Rendimiento periódico que paga un activo, como dividendos o intereses">yield</abbr>. La compra china actúa como contrapeso: cuando Occidente vende, Beijing y sus ciudadanos absorben.

Comparativa de oro en reservas de divisas
País/región% oro en reservasBrecha vs. China
China<10%—
Estados Unidos~70%+60 p.p.
Alemania~68%+58 p.p.
Media global avanzada15-20%+5 a +10 p.p.

A ritmo actual, China tardaría décadas en cerrar esa brecha. El plan no es alcanzar paridad con EE.UU., sino reducir exposición al dólar sin disparar alarmas en el mercado. Comprar 1.400 toneladas al año es significativo pero manejable: representa menos del 3% de la producción minera global anual, estimada en unas 3.000 toneladas. La estrategia es gradual, no disruptiva.

El dato de septiembre —23 toneladas, máximo mensual en tres años— sugiere que el PBOC aceleró tras la corrección de precios del mes anterior. Compró cuando el oro cayó 8%, confirmando que el banco central trata las caídas como oportunidades tácticas dentro de una estrategia fija. Los hogares chinos, en cambio, compran por necesidad: en una economía débil y sin alternativas atractivas, el oro sigue siendo la opción menos mala.