Ormuz encarece la logística con 150 barcos anclados y seguros al alza
María González · Mercados Financieros · 2026-03-03
Maersk pausó operaciones, los recargos de guerra se dispararon y más de 150 buques esperan fuera del Estrecho. El petróleo sigue fluyendo, pero los costos logísticos ya encarecen gasolina, chips y alimentos.
Más de 150 buques cisterna permanecen anclados fuera del Estrecho de Hormuz este 3 de marzo, mientras las aseguradoras dispararon hasta 50% los recargos de riesgo de guerra para cualquier tránsito por el Golfo Pérsico. Maersk suspendió ayer todas sus operaciones en la región «hasta nuevo aviso» e implementó aumentos de emergencia en fletes. El petróleo circula por otras rutas, pero el choque ya está en marcha: no hace falta que caiga la producción para que suban los precios al consumidor.
El tráfico de petroleros por Hormuz cayó 70% desde que la Guardia Revolucionaria iraní anunció el cierre el 28 de febrero. El Brent tocó $82 por barril en la apertura del lunes (+13% respecto al viernes previo) antes de retroceder a $78.87 al cierre. La volatilidad refleja un mercado dividido: los futuros descuentan escasez, pero el flujo físico no se ha detenido del todo. Lo que sí se detuvo: el tránsito normal por la vía que mueve 20% del petróleo global.
Cómo se transmite el costo antes del colapso
El mecanismo es directo. Primer paso: las aseguradoras suben las primas de <abbr title="Cobertura que protege a navieras y carga contra daños por conflicto armado">riesgo de guerra</abbr> porque la Guardia Revolucionaria amenazó con «incendiar barcos» que intenten cruzar (declaración del comandante Ebrahim Yabari). Segundo: las navieras trasladan ese recargo al <abbr title="Precio por transportar mercancía de un puerto a otro">flete</abbr>, que ya tocó máximos de varios años en rutas hacia Asia. Tercero: los importadores pagan más por mover el mismo barril, y ese diferencial termina en el surtidor, el supermercado o la factura eléctrica.
No se necesita un barril menos en el mercado. Basta con que moverlo cueste 50% más en seguros y dos semanas extra de navegación por el desvío forzado al Cabo de Buena Esperanza. El petróleo sigue fluyendo desde Arabia Saudita, Irak, Emiratos y Kuwait, pero ahora tarda 1-2 semanas más en llegar a Europa o Asia y cuesta mucho más entregarlo. Esa diferencia ya está en el precio de hoy.

Quién paró y qué recargos aplicó
Maersk, MSC, CMA CGM, Hapag-Lloyd y COSCO suspendieron o restringieron tránsitos por Hormuz en las últimas 72 horas. Maersk fue la última en anunciar la pausa total ayer 2 de marzo, efectiva de inmediato. Emirates SkyCargo también limitó vuelos de carga sobre la zona. Estas cinco navieras mueven aproximadamente 40% del contenedor global; su decisión no es simbólica.
Los que siguen operando lo hacen con recargos. Maersk activó un emergency freight increase sin detallar cifra pública, pero fuentes del sector reportan alzas entre $500 y $1.500 por contenedor dependiendo del origen. Las aseguradoras pasaron de cobrar entre 0,02% y 0,05% del valor de la carga a 0,1%-0,15% en menos de una semana. Eso no suena dramático hasta que multiplicas por el valor de un cargamento de crudo: para un buque con 2 millones de barriles a $78 cada uno, la prima de seguro pasó de ~$30.000 a ~$150.000 por viaje.
Dónde se siente primero
El impacto no llega parejo ni al mismo tiempo. La gasolina es lo más directo: en España ya se paga €1,47 por litro según datos del fin de semana (como publicamos el domingo), y México arrancó marzo en $1,427/litro antes de la escalada. Con el Brent sostenido por encima de $75, esos precios solo tienen un camino. Colombia rebajó tarifas justo cuando el mercado subía, pero esa ventana se cierra si el Brent se mantiene.
- Semiconductores: No dependen de Hormuz para materia prima, pero sí para transporte. Samsung y SK Hynix ya redirigieron capacidad a <abbr title="High Bandwidth Memory, memoria de alta velocidad usada en chips para inteligencia artificial">chips HBM</abbr> para IA, reduciendo oferta de componentes móviles. Fletes más caros presionan márgenes de <abbr title="Original Equipment Manufacturer, fabricante de equipos originales">OEMs</abbr> y distribuidores justo cuando el suministro ya estaba ajustado.
- Fertilizantes: El golfo produce el 30% del amoníaco mundial y mucho del fosfato que se exporta a LATAM y Asia. Desvíos por Cabo alargan tiempos de entrega en plena ventana de siembra en Argentina y Brasil. Los precios de fertilizantes subieron 12% en febrero; esta presión los empuja más.
- Alimentos: Aceite de palma, arroz y trigo transitan por Hormuz hacia Europa y África. El transporte más caro se transmite al precio de importación, y de ahí al anaquel. Para países con monedas débiles frente al dólar (peso argentino, peso colombiano), el doble golpe — dólar más fuerte y flete más caro — amplifica el impacto en inflación local.

Escenarios según duración
Los analistas coinciden en que el umbral crítico está en 3-4 semanas. Si el Estrecho vuelve a la normalidad antes de ese plazo, el Brent retrocede a la banda de $70-75 y los recargos logísticos se diluyen. Más allá de un mes, la cosa cambia: los inventarios empiezan a importar, las refinerías ajustan mezclas y el mercado descuenta escasez real. Barclays proyecta Brent en $105-110 si el cierre supera las cuatro semanas; Citigroup habla de $95-100 en ese escenario.
Trump mencionó el domingo que Irán estaría dispuesto a negociar, pero la Guardia Revolucionaria sigue con el discurso de amenaza. Esa dualidad mantiene al mercado en espera: los futuros de petróleo reflejan prima de riesgo, pero no pánico total. Si hay desescalada rápida, la reversión será brusca; si el bloqueo se consolida, el siguiente salto será hacia los $90.
El <abbr title="Comando Central de Estados Unidos, responsable de operaciones militares en Medio Oriente">CENTCOM</abbr> reportó el hundimiento de nueve buques iraníes y la destrucción de la base naval de Chabahar en respuesta a los ataques del fin de semana. Esa presión militar puede forzar una apertura, pero también endurecer la postura de Teherán. Por ahora, el Estrecho sigue cerrado de facto: nadie cruza sin asumir riesgo mayúsculo.
Cuándo llega a tu factura
El traslado a precios al consumidor toma entre 2 y 4 semanas dependiendo del producto. La gasolina reacciona primero porque las refinerías ajustan precios casi en tiempo real con las cotizaciones del crudo. Los alimentos tardan más: hay inventario en tránsito y contratos cerrados que amortiguan el golpe inicial. Los componentes electrónicos (chips, pantallas, baterías) tienen plazos más largos porque dependen de producción en Asia y ensamblaje posterior, pero el costo extra ya está incorporado en las órdenes que salen esta semana.
Para LATAM, la exposición es asimétrica. México importa el 100% de su gasolina refinada; Colombia y Argentina dependen del Golfo para crudo y fertilizantes. Chile tiene algo más de margen por diversificación de proveedores, pero igual paga el flete. Todos enfrentan el mismo problema: dólares limitados, monedas débiles y un choque externo que no pueden controlar. Si Hormuz sigue cerrado en la segunda semana de marzo, la inflación de marzo en la región incorporará este impacto completo.